sábado, 5 de noviembre de 2011

La mala vida de los estudiantes de doctorado

Creo que, afortunadamente, la vida en el IIT no es como se pinta en este trailer, o en estos comics, pero aún así, a veces es irremediable consolarse con el mal de muchos, ¿no? Dedicado a mis IeFs.

Hay que subvencionar las renovables?

Relacionado en parte con mi entrada anterior, Perry Sioshanshi reflexiona acerca de si las renovables merecen subsidios, incluyendo comentarios de académicos que saben lo que hacen como Borenstein o Baldick. El problema, en mi opinión, es que no están mirando donde deben: ya sabemos que las renovables son más caras para reducir CO2 o dependencia energética. Y que si uno internaliza las externalidades ambientales, no tiene por qué resultar que la solar, por ejemplo, pueda competir (otra cosa es la eólica, claro).

Y es que, aunque nuestros políticos siempre usen la excusa de la reducción de emisiones o de la dependencia, esa no es la razón para que haya (o deba haber) políticas de renovables. La razón fundamental, que se menciona sólo de pasada, es la existencia de externalidades en el mercado de la innovación, que hacen que, a pesar de que exista un precio para el CO2, no aparezca el incentivo adecuado para invertir en nuevas tecnologías. Y por eso, las políticas de renovables no necesariamente tienen que corregir las externalidades (eso ya lo hacen mejor otros instrumentos, como un impuesto al carbono), sino incentivar el desarrollo tecnológico. Desgraciadamente, esto se suele olvidar.

Tecnologías energéticas, en NYTimes

Hace unos días el NYTimes sacó un especial sobre energía, con algunos artículos interesantes:

- las nuevas tecnologías de extracción de gas y petróleo
- el futuro de la solar y la eólica en EEUU

Han creado cierto revuelo entre los sectores renovables, porque cuando uno se lee los dos, la sensación que queda es que las renovables no tienen mucho futuro, y que en cambio los fósiles tienen mucho. Pero es que la realidad es así. Otra cosa es que queramos (porque debemos) cambiarla.

Un precio para el CO2: revisión de experiencias

Stavins resume en esta entrada (y en el paper que cita) muchas experiencias en las que se ha puesto precio al CO2.

viernes, 4 de noviembre de 2011

Importación de emisiones de CO2

Una entrada muy interesante de Clemente donde nos cuenta un trabajo reciente en el que se calculan las emisiones importadas (en forma de bienes y servicios) para muchos países, y entre otros España: un 37% de nuestras emisiones vienen de fuera (o dicho de otra forma, nuestras emisiones de CO2, ya altas, están infraestimadas en un 25%). En el fondo esto no es que sea nuevo, siempre se ha visto como una de las explicaciones a las curvas de Kuznets ambientales: cuando crece la renta bajan las emisiones per cápita, entre otras cosas porque la economía se desmaterializa y se importa más del exterior. Pero viene muy bien contabilizarlo, para hacer ver que ni mucho menos es despreciable.

Bolonia en tiempos del III Reich

Este video quizá sólo sea divertido para los profesores que estamos pasando por Bolonia, pero refleja bien parte de nuestros problemas. Gracias a Antonio por pasarlo.

Los riesgos de la internacionalización de los alumnos (China)

Un artículo demoledor en The Chronicle sobre los riesgos de reclutar estudiantes en China: problemas con la fiabilidad de las solicitudes:

Zinch China, a consulting company that advises American colleges and universities about China, last year published a report based on interviews with 250 Beijing high-school students bound for the United States, their parents, and a dozen agents and admissions consultants. The company concluded that 90 percent of Chinese applicants submit false recommendations, 70 percent have other people write their personal essays, 50 percent have forged high-school transcripts, and 10 percent list academic awards and other achievements they did not receive. The "tide of application fraud," the report predicted, will most likely only worsen as more students go to America.

con el modo de estudiar:

Students in China's test-centric culture spend most of their high-school years studying for the gao kao, the college entrance exam that is the sole determining factor in whether students win a coveted spot at one of China's oversubscribed universities. So it's not unusual for those who want to study in the United States to spend months cramming for the SAT and the Test of English as a Foreign Language, or Toefl, which most campuses require for admission.
Patricia J. Parker, assistant director of admissions at Iowa State, which enrolls more than 1,200 Chinese undergraduates, says students have proudly told her about memorizing thousands of vocabulary words, studying scripted responses to verbal questions, and learning shortcuts that help them guess correct answers.
She has seen conditionally admitted students increase their Toefl scores by 30 or 40 points, out of a possible 120, after a summer break, despite no significant improvement in their ability to speak English. Her students, she says, don't see this intense test-prepping as problematic: "They think the goal is to pass the test. They're studying for the test, not studying English."

Y con el copieteo y la participación en clase. Resumen: que sí, traerán dinero, pero también muchos problemas que hay que cuidar.