Como bien cuenta siempre Manu (y otros, claro) la movilidad es una demanda inducida, no un fin en sí mismo. Es un medio de acceder a oportunidades económicas o de ocio. Por tanto, siempre que hablamos de reducir movilidad, estamos en el fondo hablando de reducir ese acceso, con todas sus consecuencias. Por eso no me extraña que Transport & Environment, que generalmente se queda en la parte tecnológica/regulatoria, haya visto necesario extender sus estudios a la demanda final. Y en el caso del transporte aéreo esto implica hablar del turismo, claro.
Lo que pasa es que eso es abrir un melón considerable, porque esta discusión da para mucho. Y en el que no basta hablar de la parte distributiva como hacen ellos, y de su impacto en la vivienda (aunque claramente sea un tema muy relevante y más ahora), también hay que hablar de cuánto valor económico se crea, y sobre todo, de cuál es realmente el contrafactual. Por ejemplo, ¿qué pasa si construimos más vivienda para que no suban los alquileres? ¿Reforzaríamos los problemas al ir a un modelo económico más basado en la construcción, como pasó hace unos años? Y eso por no hablar de la conexión entre salarios y otras políticas de empleo o de inmigración más amplias, que están detrás del hecho de que los trabajadores no capturen las rentas...Creo que hace falta un estudio bastante más amplio, que desde luego sería muy bienvenido, en el que también se analizara la viabilidad de las alternativas: ¿es realmente factible cambiar el modelo económico en países como España hacia uno basado en actividades de alto valor añadido?
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