lunes, 6 de julio de 2026

El final de una era: cerramos Economics for Energy

Hoy cerramos oficialmente Economics for Energy, con un evento en el que presentamos nuestro último informe, sobre Aspectos distributivos de la transición a la descarbonización. Llega a su término una aventura que comenzó en 2010, que nos ilusionó a muchos, pero que se ha visto que no tiene demasiado recorrido en nuestro país, y menos aún en momentos como el actual. 

Muchas gracias a Xavier Labandeira, buen amigo, compañero de batallas e infatigable defensor del rigor académico, además de gran organizador de eventos insuperables como A Toxa; a los investigadores que han contribuido a los informes de Economics: Xiral López, Pablo Pintos, Klaas Würzburg, Luis Rey, Mohcine Bakhat, David Declerq, Alicia Pérez Alonso, Ana Ramos, Jorge Alberto Rosas, y Susana Silva; al equipo de apoyo, especialmente a Sabela Montero por darnos una imagen inconfundible, a Sandra por abrirnos la puerta de muchos medios, y a Marta y el resto del equipo; a nuestros patronos y patrocinadores, que financiaron la aventura, muchos de ellos hasta el final (vale la pena citar a estos valientes, Acciona, Banco de Santander, Iberdrola, Inditex y Ferrovial); y a nuestras universidades por dejarnos meternos en este lío; a nuestro comité científico; y a todos los que participaron en nuestras actividades y nos trasladaron su apoyo. Ha sido todo un lujo poder participar de esta iniciativa.

Una iniciativa que pretendía, como decíamos en nuestros informes, crear conocimiento en el ámbito de la economía de la energía y transferirlo de forma eficaz para informar, orientar y asesorar la toma de decisiones de agentes públicos y privados. Algo que, sinceramente, creo que conseguimos en algunos casos: por ejemplo, muchas de las recomendaciones de nuestro informe sobre pobreza energética se incorporaron en los programas electorales de casi todos los principales partidos en las elecciones siguientes (incluso a pesar de ser tildados como "el think-tank de las eléctricas"). También tuvieron mucho impacto nuestros informes sobre impuestos energético-ambientales, o sobre ahorro energético, o sobre escenarios futuros para el sector energético. Quizá incluso más que algunos libros blancos o informes de comisiones en los que hemos participado y que siguen durmiendo en un cajón...

Pero, como decía antes, una de las cosas que hemos aprendido es lo difícil que resulta, sobre todo en España, tratar de tener presencia pública desde la independencia y el rigor. Y más difícil aún financiarlo. Recuerdo cuando uno de nuestros patrocinadores nos dijo que, claro, si adoptáramos una posición favorable a determinadas orientaciones, entonces sería más fácil defender el patrocinio...no aceptamos aquella sugerencia, y seguramente por eso hoy estamos cerrando el centro. No somos los únicos en riesgo en nuestro país: otros Institutos de gran prestigio y renombre también se ven en peligro por defender su independencia.

Y es que, al menos desde unos cuantos años, no vivimos en un buen momento para este rigor e independencia que han sido siempre la bandera de Economics. El otro día, en el 40 aniversario de Enerclub (felicidades, Enerclub!) me decían algunos que hacía tiempo que no se me veía por mesas redondas y demás. Y es cierto. Desde hace tiempo no tengo mucha presencia, en parte porque no me parece que sirva para nada, al menos en España. Es como predicar en el desierto. Llevamos muchos años diciendo lo que podría ser conveniente hacer respecto a la transición, tanto desde los informes de Economics, como desde otros informes del IIT, o desde muchos foros. Y también buscando consensos desde espacios como el foro bp, o los Diálogos de Energía y Sostenibilidad. Y no ha valido para mucho. 

Seguimos sin hacer lo que es necesario para facilitar la transición. La acción parece limitarse a ayudas públicas que podrán tener cierto rédito electoral, no lo niego...pero que no son ni mucho menos la mejor forma de avanzar, todo lo contrario. Ayudas que además se terminarán eventualmente, cuando terminemos de gastar esos PERTEs que no han logrado su objetivo de movilizar la inversión privada. Seguimos sin marcos que permitan remunerar las inversiones que necesitamos, sin políticas que impulsen de verdad la descarbonización de la demanda...Seguimos sin dar voz significativa a los ciudadanos. Y seguimos con los mismos discursos de hace 10-15 años, sin reconocer los nuevos (o no tan nuevos) problemas, los nuevos contextos, pensando que sólo a base de insistir y de atacar al otro terminaremos venciendo. Seguimos buscando el enfrentamiento (con la nuclear, con el papel de las empresas y lo público, hasta con las renovables...) en lugar de buscar el consenso necesario. Y así no vamos a ningún lado, la verdad. No hace falta que recuerde lo de Einstein, ¿no? 

A nivel personal, el cierre de Economics no es un final, sino un replanteamiento: ¿cómo seguir defendiendo las buenas políticas para esa transición imprescindible sin intereses empresariales ni dogmas ideológicos, sin agendas ocultas, sin buscar el impacto mediático por sí mismo, y siempre con el bien común como objetivo? El podcast que comencé hace un par de años es una primera idea, pero hay que seguir buscando otras oportunidades para defender estos ideales desde la independencia, el rigor y el consenso. A ello espero seguir dedicándome desde mi Universidad, donde afortunadamente se reconocen estos valores. Y quizá, en algún momento, la marca Economics for Energy, que custodiaremos desde Comillas, vuelva a brotar. Hasta entonces, descanse en paz.

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