martes, 15 de noviembre de 2016

Las limitaciones de los experimentos aleatorios

A pesar de toda la fama que han adquirido recientemente los experimentos aleatorios (RCT, randomized controlled trials), tanta que de hecho Esther Duflo ha sonado este año como candidata al Nobel, es cierto que también tienen limitaciones (todo depende de lo que se quiera generalizar a partir de ellos, claro). Angus Deaton y Nancy Cartwright las señalan de forma inmisericorde (gracias a Libertad González por la pista):
we suspect that a large fraction of the published results of RCTs in development and health economics are unreliable
Básicamente, señalan, acertadamente, que la aleatorización de la muestra no garantiza que el grupo tratado y el de control son iguales, y por tanto es materialmente imposible que se puedan tomar los resultados por ciertos, salvo que el experimento se repita tantas veces que, en media, sí puedan darse por iguales las dos muestras.

Por supuesto, como apuntaba Libertad, esto puede ser un motivo para no atreverse a dar recomendaciones de política. Pero yo aquí discrepo: al contrario que otros, yo creo que, siempre que seamos conscientes de las limitaciones de nuestro análisis, y que las expongamos claramente, el objetivo de nuestro trabajo es incidir en la sociedad, no quedarnos en la torre de marfil.