jueves, 21 de enero de 2010

Por qué no me gusta la moda

Esto parece una desviación total de los temas del blog, pero veréis que no. Digo que no me gusta la moda no por un tema de preferencias personales, sino porque me parece poco sostenible, y poco eficiente. Y por eso, no comparto la idea de incentivar los negocios de moda con dinero público, sino que más bien creo que quizá hubiera que desincentivarlos.

En primer lugar, la insostenibilidad: la moda está basada en la continua rotación del vestuario. La moda por naturaleza es efímera, así que si uno quiere seguirla, tiene que cambiar frecuentemente de vestuario, lo que genera un consumo probablemente excesivo de materiales y recursos. Un consumo responsable trata de utilizar mejor los recursos, y en este caso los de vestuario. Y eso sin entrar en otros temas asociados con las condiciones de fabricación de las prendas en países en desarrollo (con ventajas e inconvenientes, como ya he comentado alguna vez).

También relacionado con la sostenibilidad, en este caso social: creo que la moda está frecuentemente asociada con comportamientos sexistas, y por tanto en contra de la igualdad, un componente importante de las instituciones sociales. Si eres mujer, debes seguir la moda por obligación. Si eres hombre también, pero menos. ¿Por qué esto es una cosa de mujeres’

Segundo asunto: la ineficiencia. Cuando uno quiere seguir la moda tiene que dedicar mucho tiempo a ello. Evidentemente, esto no necesariamente implica ineficiencia: si el tiempo que se dedica a ello proporciona bienestar, igual que el tiempo que uno “pierde” pintando acuarelas, esto no es ineficiente. Pero si parte del tiempo se dedica a buscar, comparar precios, probar y reprobar cosas, y eso no contribuye al bienestar (hay gente que de hecho alquila asistentes para hacer esto), entonces sí hay ineficiencia. ¿Es eficiente dedicar una hora a arreglarse antes de salir de casa? Yo creo que lo importante es el resultado: si uno obtuviera el mismo resultado con sólo 10 minutos, seguro que lo preferiría. Y eso depende fundamentalmente de la moda: si no hubiera que seguir la moda, no perderíamos este tiempo, y nuestro bienestar aumentaría.

Me parece un tema interesante, y que podría tener muchas implicaciones: ¿Habría, como decía antes, que penalizar el negocio de la moda, en vez de incentivarlo? Estaré encantado de recibir comentarios.

NOTA: Gracias a Clara por sacar el tema.

2 comentarios:

Ender dijo...

Bastante de acuerdo con el comentario.
Lo único que se me ocurre que podría paliar en parte el desperdicio de recursos es que hubiera un "mercado secundario" para la ropa descartada por los que siguen la moda. Es decir, que en vez de acumular más y más fondo de armario o de tirarla a la basura, la ropa descartada se pudiera aprovechar para cubrir otra demanda:
-Mercados de 2ª mano
-ONG's, gente sin recursos
...

Isabel dijo...

Como política global está claro que la moda es ineficaz.
Por otro lado supone una industria importante, pensemos en que una de las compañías líderes españolas es precisamente una textil (INDITEX).
Supone una importante fuente de trabajo, si bien es verdad que está prácticamente desviada a países orientales.
Por supuesto los mercados de 2ªmano, con tanto éxito en los países anglosajones son una manera racional de utilizar las prendas. De hecho, mi camisa favorita la compré en una de esas tiendas. Creo que la crisis está fomentando este tipo de mercado, me alegro.