miércoles, 21 de diciembre de 2016
Nuevo número de Papeles de Energía
El segundo número de Papeles ya está en la calle, y disponible en electrónico aquí. En esta ocasión, hablamos de demanda: de elasticidades demanda-precio en España, de efecto rebote en España, y del potencial de ahorro energético en Europa. Que la disfrutéis.
martes, 20 de diciembre de 2016
Utility of the Future
El jueves se presentó el Utility of the Future, ya tenemos lectura para Navidad :). Para los que queráis escucharlo en directo, estamos preparando una presentación en Comillas para Enero.
lunes, 19 de diciembre de 2016
Ciencia para un mundo mejor
Uno de los mensajes que repito incesantemente en Comillas (véase el editorial del último número de nuestra revista) es que el tener que hacer sobre todo investigación financiada por empresas e instituciones no es necesariamente malo. Ya sé que no es lo habitual, y que hay muchos académicos que, tanto por su motivación personal como por los incentivos existentes, prefieren no salirse del ámbito académico.
Pero es que, haciendo de la necesidad virtud, esto nos permite, como dice siempre Michel Rivier, investigar en temas con demanda social contrastada. En los últimos tiempos, además, tratamos de hacer esto en red, para aprovechar sinergias. Y parece que no vamos en la dirección equivocada. (Tirole parece que también estaría de acuerdo).
Pero es que, haciendo de la necesidad virtud, esto nos permite, como dice siempre Michel Rivier, investigar en temas con demanda social contrastada. En los últimos tiempos, además, tratamos de hacer esto en red, para aprovechar sinergias. Y parece que no vamos en la dirección equivocada. (Tirole parece que también estaría de acuerdo).
viernes, 16 de diciembre de 2016
Ganadores y perdedores en la regulación
En estos últimos tiempos, y especialmente tras la victoria de Trump, cada vez está más presente en todos los debates públicos (incluido por supuesto el de la transición energética) el elemento distributivo: quién gana y quién pierde. De hecho, como ya decía hace tiempo, es la desigualdad o la percepción de cómo distintas políticas nos afectan la que seguramente esté detrás de muchos de los cambios políticos que vivimos, incluido por supuesto el caso de Trump, y también detrás del renovado interés por las políticas industriales y el papel del Estado. Incluso aunque estos cambios no vengan necesariamente de políticas específicas, sino de la evolución tecnológica o social.
Es fundamental pues tener en cuenta el aspecto distributivo no sólo al diseñar políticas o regulaciones, sino también de cara a su implantación práctica: en un término que Xavier utiliza cada vez más, las minorías de bloqueo. Esto es un elemento muy importante en innovaciones disruptivas, que cambian el modelo de negocio, el status-quo habitual, y por tanto generan un volumen muy grande de perdedores o ganadores. Y los perdedores están dispuestos a hacer cualquier cosa para defender, como decía un ex-compañero mío, "sus garbanzos". Léase por ejemplo este divertido (por no llorar) recuento de estrategias maliciosas que nos recuerda Calestous Juma.
Todos conocemos muchos casos: los de los taxistas frente a Uber, los libreros tradicionales (o ahora los supermercados) frente a Amazon, el vehículo eléctrico frente al convencional, el carbón frente al gas o las renovables...y eso sin entrar en la famosa futura pérdida de empleos por la automatización...Aunque no todos los casos son iguales.
A veces, los perdedores lo son verdaderamente: gente que, sin comerlo ni beberlo, y haciendo bien su trabajo, de repente se ven fuera de la economía. Y en algunos casos, con una pérdida cultural importante. Yo creo que en estas situaciones es justo tratar de protegerles, o bien tratando de mantener (sólo temporalmente) la viabilidad de su negocio, o mejor facilitándoles la transición hacia otro. Eso sí, esto se puede hacer de buenas o malas formas. Tim Harford por ejemplo analiza las más habituales, con su gran sentido común. Las subvenciones a sus productos (caso del carbón, por ejemplo) no son una buena manera de protegerles, porque la señal a largo plazo no es la correcta, pan para hoy y hambre para mañana. En todo caso, esta es seguramente la pregunta del millón: ya se ha visto que eso de "reeducar" a los trabajadores no es fácil. Y que, como muy bien dice Tim Duy, el simplemente dar dinero puede no ser suficiente:
Además, algunas veces, los "perdedores" lo único que están haciendo es dejar de disfrutar de una situación artificialmente privilegiada. Me refiero aquí a los sectores protegidos, altamente regulados, monopolios u oligopolios no naturales. Estas "pérdidas" me parece a mí que deberíamos gestionarlas de otra forma que las que he puesto en primer lugar, porque la justicia distributiva no puede aplicar igual.
De igual manera, a veces los ganadores no lo son realmente, sino que simplemente se están beneficiando de una regulación incompleta, o de subsidios cruzados, casi siempre relacionado con una estructura fiscal como digo incompleta y a veces ya mal diseñada de partida. Un ejemplo con el que ya estamos familiarizados es el del autoconsumo, otro el del coche eléctrico. Creamos perdedores a base de subsidios. No creo que sea la forma de hacer buena regulación...
Y por último, hay que tener en cuenta a los ganadores silenciosos: en muchas de estas innovaciones disruptivas, y también en otras no tan disruptivas, pero que no conseguimos hacer avanzar, el que gana es el consumidor, pero no siempre tiene el mismo poder de representación o de negociación que la otra parte. Para mí el caso evidente en el sector energético es el que tiene que ver con el ahorro. Todos nos beneficiamos, pero como ninguna empresa ha sido capaz de diseñar un modelo con el que gane dinero (en parte también por los bloqueos de los que ganan dinero con el modelo actual), pues seguimos sin hacer todo lo que deberíamos.
Eso sí, cuidado por supuesto con los que se arrogan el poder de representar a los consumidores, a los ganadores silenciosos. ¿Es la National Rifle Association un buen representante de los consumidores en general?¿Representan de verdad las asociaciones automovilísticas a los ciudadanos, o a otros intereses mucho más reducidos? Seguro que se os ocurren muchos más ejemplos de falsos abogados defensores de lo público, de lo que conviene a la sociedad, además muchas veces trufados de una superioridad moral insultante.
Cuando en un debate sobre estos temas faltan estas reflexiones, lo más probable es que la solución no sea la más apropiada. Claro, la cuestión es, como me decía Heikki el otro día, cómo conseguimos que nuestros políticos, acostumbrados a recibir a todos los afectados, cada uno llorando por lo suyo con mayor o menor razón, sean capaces de distinguir la paja del grano, y además sean capaces de renunciar a ese poder que les conceden los Presupuestos Generales, o la tarifa eléctrica...
Aun sabiendo todas las limitaciones que tiene el análisis coste-beneficio, y la necesidad de incorporar elementos no sólo económicos a la discusión, el poder evaluar la rentabilidad social de las regulaciones o de sus cambios es fundamental. En particular, un tema que siempre sale en la discusión es el empleo, que es muy difícil de estimar. Los de RFF han publicado un nuevo modelo de equilibrio general que permite estimar efectos sobre el empleo (que sí, que ya sé que es un coste, pero a lo mejor es un coste que tenemos que asumir como decía antes, para compensar a los perdedores). Tendríamos que avanzar en esta línea de evaluar mejor las consecuencias de las regulaciones (o de la falta de ellas), especialmente en lo que se refiere a sus aspectos distributivos, si realmente queremos tener una sociedad en paz.
Es fundamental pues tener en cuenta el aspecto distributivo no sólo al diseñar políticas o regulaciones, sino también de cara a su implantación práctica: en un término que Xavier utiliza cada vez más, las minorías de bloqueo. Esto es un elemento muy importante en innovaciones disruptivas, que cambian el modelo de negocio, el status-quo habitual, y por tanto generan un volumen muy grande de perdedores o ganadores. Y los perdedores están dispuestos a hacer cualquier cosa para defender, como decía un ex-compañero mío, "sus garbanzos". Léase por ejemplo este divertido (por no llorar) recuento de estrategias maliciosas que nos recuerda Calestous Juma.
Todos conocemos muchos casos: los de los taxistas frente a Uber, los libreros tradicionales (o ahora los supermercados) frente a Amazon, el vehículo eléctrico frente al convencional, el carbón frente al gas o las renovables...y eso sin entrar en la famosa futura pérdida de empleos por la automatización...Aunque no todos los casos son iguales.
A veces, los perdedores lo son verdaderamente: gente que, sin comerlo ni beberlo, y haciendo bien su trabajo, de repente se ven fuera de la economía. Y en algunos casos, con una pérdida cultural importante. Yo creo que en estas situaciones es justo tratar de protegerles, o bien tratando de mantener (sólo temporalmente) la viabilidad de su negocio, o mejor facilitándoles la transición hacia otro. Eso sí, esto se puede hacer de buenas o malas formas. Tim Harford por ejemplo analiza las más habituales, con su gran sentido común. Las subvenciones a sus productos (caso del carbón, por ejemplo) no son una buena manera de protegerles, porque la señal a largo plazo no es la correcta, pan para hoy y hambre para mañana. En todo caso, esta es seguramente la pregunta del millón: ya se ha visto que eso de "reeducar" a los trabajadores no es fácil. Y que, como muy bien dice Tim Duy, el simplemente dar dinero puede no ser suficiente:
But people don’t want a welfare check. They want a job. And this is what Trump, wrongly or rightly, offers.Dicho lo cual, lo que tampoco puede ser es que, por muy justo que sea, haya una muy pequeña minoría que secuestre políticamente al resto. Por ejemplo, el caso del carbón en España: 3.200 empleos directos y 1.000 indirectos que condicionan a todo el sector energético. ¿Es que no hay alguna forma de ayudarles como se merecen sin destrozar el resto?
Además, algunas veces, los "perdedores" lo único que están haciendo es dejar de disfrutar de una situación artificialmente privilegiada. Me refiero aquí a los sectores protegidos, altamente regulados, monopolios u oligopolios no naturales. Estas "pérdidas" me parece a mí que deberíamos gestionarlas de otra forma que las que he puesto en primer lugar, porque la justicia distributiva no puede aplicar igual.
De igual manera, a veces los ganadores no lo son realmente, sino que simplemente se están beneficiando de una regulación incompleta, o de subsidios cruzados, casi siempre relacionado con una estructura fiscal como digo incompleta y a veces ya mal diseñada de partida. Un ejemplo con el que ya estamos familiarizados es el del autoconsumo, otro el del coche eléctrico. Creamos perdedores a base de subsidios. No creo que sea la forma de hacer buena regulación...
Y por último, hay que tener en cuenta a los ganadores silenciosos: en muchas de estas innovaciones disruptivas, y también en otras no tan disruptivas, pero que no conseguimos hacer avanzar, el que gana es el consumidor, pero no siempre tiene el mismo poder de representación o de negociación que la otra parte. Para mí el caso evidente en el sector energético es el que tiene que ver con el ahorro. Todos nos beneficiamos, pero como ninguna empresa ha sido capaz de diseñar un modelo con el que gane dinero (en parte también por los bloqueos de los que ganan dinero con el modelo actual), pues seguimos sin hacer todo lo que deberíamos.
Eso sí, cuidado por supuesto con los que se arrogan el poder de representar a los consumidores, a los ganadores silenciosos. ¿Es la National Rifle Association un buen representante de los consumidores en general?¿Representan de verdad las asociaciones automovilísticas a los ciudadanos, o a otros intereses mucho más reducidos? Seguro que se os ocurren muchos más ejemplos de falsos abogados defensores de lo público, de lo que conviene a la sociedad, además muchas veces trufados de una superioridad moral insultante.
Cuando en un debate sobre estos temas faltan estas reflexiones, lo más probable es que la solución no sea la más apropiada. Claro, la cuestión es, como me decía Heikki el otro día, cómo conseguimos que nuestros políticos, acostumbrados a recibir a todos los afectados, cada uno llorando por lo suyo con mayor o menor razón, sean capaces de distinguir la paja del grano, y además sean capaces de renunciar a ese poder que les conceden los Presupuestos Generales, o la tarifa eléctrica...
Aun sabiendo todas las limitaciones que tiene el análisis coste-beneficio, y la necesidad de incorporar elementos no sólo económicos a la discusión, el poder evaluar la rentabilidad social de las regulaciones o de sus cambios es fundamental. En particular, un tema que siempre sale en la discusión es el empleo, que es muy difícil de estimar. Los de RFF han publicado un nuevo modelo de equilibrio general que permite estimar efectos sobre el empleo (que sí, que ya sé que es un coste, pero a lo mejor es un coste que tenemos que asumir como decía antes, para compensar a los perdedores). Tendríamos que avanzar en esta línea de evaluar mejor las consecuencias de las regulaciones (o de la falta de ellas), especialmente en lo que se refiere a sus aspectos distributivos, si realmente queremos tener una sociedad en paz.
jueves, 15 de diciembre de 2016
Cuatro ciudades prohibirán los diesel
Entre ellas Madrid, y seguramente muchas más se unirán, fundamentalmente por la preocupación por la contaminación local. Lo que pasa es que prohibir el diesel, aunque reducirá la contaminación por partículas, seguramente supondrá simplemente su sustitución por coches de gasolina, que también tienen sus problemas (CO2, por ejemplo, además de congestión y demás). En este sentido, me parece una medida muy limitada, aunque claro, con la ventaja de que no toca las narices de ningún gran interés, y por tanto no difícil de implantar.
Más efectivo me parece, si de verdad se quieren eliminar los problemas de contaminación en las ciudades, prohibir totalmente los vehículos y reforzar el transporte colectivo y reducir las necesidades de movilidad.
NOTA: Mirad el comentario de abajo de Santi, porque efectivamente, parece que ahora Madrid dice que no. En cuanto al resto de comentarios de Santi, mañana justo hablaremos de ganadores y perdedores de la regulación, así que vienen al pelo. Sólo un par de apuntes a lo que dice Santi, que incluyo como comentarios.
Más efectivo me parece, si de verdad se quieren eliminar los problemas de contaminación en las ciudades, prohibir totalmente los vehículos y reforzar el transporte colectivo y reducir las necesidades de movilidad.
NOTA: Mirad el comentario de abajo de Santi, porque efectivamente, parece que ahora Madrid dice que no. En cuanto al resto de comentarios de Santi, mañana justo hablaremos de ganadores y perdedores de la regulación, así que vienen al pelo. Sólo un par de apuntes a lo que dice Santi, que incluyo como comentarios.
miércoles, 14 de diciembre de 2016
Ha muerto Tom Schelling
Otro de mis indiscutibles ídolos académicos (como Raiffa, que también murió este año). Una mente absolutamente brillante, y sin necesidad de ecuaciones. Protagonista de este blog desde sus comienzos. Y activo y lúcido hasta hace muy poco tiempo.
Yo tuve el lujo de invitarle a participar en uno de nuestros Foros BP (el de 2007). Todavía recuerdo cuando llamé a su domicilio particular (ni correo, ni despacho del trabajo :)) y hablé con su mujer, Alice, una señora encantadora...; y cuando se vinieron los dos para Madrid, ya con 85 años, para participar en el Foro. Tyler Cowen es el que ha dado la noticia. Tim Harford amplía el obituario. Descanse en paz.
Yo tuve el lujo de invitarle a participar en uno de nuestros Foros BP (el de 2007). Todavía recuerdo cuando llamé a su domicilio particular (ni correo, ni despacho del trabajo :)) y hablé con su mujer, Alice, una señora encantadora...; y cuando se vinieron los dos para Madrid, ya con 85 años, para participar en el Foro. Tyler Cowen es el que ha dado la noticia. Tim Harford amplía el obituario. Descanse en paz.
martes, 13 de diciembre de 2016
Un nuevo indicador de los Objetivos de Desarrollo Sostenible
Ayer la Red Española para el Desarrollo Sostenible presentó el informe en español del indicador SDG Index que ya nos había contado Adela. Como ya decía, y como todos los indicadores agregados, tiene unos cuantos inconvenientes: cómo pesamos cada uno de los componentes, con respecto a qué medimos...pero es cierto que a cambio da visibilidad a esta cuestión, y permite buscar referencias entre países similares.
En cualquier caso, lo que dice el informe es que España tiene mucho por hacer. Aunque es el 30 de 149 países, es el décimo por la cola en la OCDE. Sólo tiene un objetivo en verde, y muchos en rojos.
En cualquier caso, lo que dice el informe es que España tiene mucho por hacer. Aunque es el 30 de 149 países, es el décimo por la cola en la OCDE. Sólo tiene un objetivo en verde, y muchos en rojos.
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