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viernes, 16 de enero de 2026

How emotions are made, de Barrett

Como decía en verano, este libro ha conseguido enfadarme muchas veces, porque me enfadan los libros en los que el autor (autora, en este caso) cree que ha descubierto América, usa argumentos falsos, plantea teorías aún por demostrar como si fueran la verdad revelada...El libro tiene cosas interesantes, sí, pero la verdad es que me ha costado. 

La premisa básica del libro es una historia que puede ser graciosa para una charla TED, pero no para montar toda una teoría sobre ella: la autora creía que se había enamorado de un tipo en un café, cuando realmente lo que tenía era una gripe. Y a partir de ahí se monta toda una historia según la cual las emociones son constructos sociales, historias que se monta el cerebro a partir de unas sensaciones corporales (como las que le generaba la gripe), mediadas por el lenguaje y la cultura. Entiendo que esta teoría tan posmoderna haya encandilado a mucha gente de Silicon Valley, pero la verdad es que a mí me cuesta mucho tragármela. En parte porque muchos de sus argumentos son totalmente anecdóticos o conjeturales (como ella misma reconoce en la p.102)

Por supuesto, hay cosas válidas en lo que cuenta: cómo nuestras sensaciones deben ser interpretadas por el cerebro, que busca darles sentido. Y que esta búsqueda de sentido viene mediada por los patrones que tenemos en el cerebro. También parece sensata la idea de que no es posible objetivar totalmente las emociones, establecer patrones universales para reconocerlas. Donde se desvía de la teoría clásica es que ella considera que las emociones no son universales, que no están pre-programadas, sino que se construyen por medio del lenguaje (por ejemplo, si no hay palabra para definirla, ella dice que esa emoción no existe) y del acuerdo social. Esto ni siquiera es original, Goscinny y Uderzo ya planteaban esa idea en Astérix y los vikingos :)

A mí esto me cuesta hacerlo compatible con la realidad que percibo. Mi evidencia anecdótica (igual de válida que la suya, entiendo) es que sí hay bastante uniformidad en algunas emociones: miedo, pena, alegría...Ella usa algunos trucos para tratar de convencernos de que no, que podemos confundirnos totalmente al tratar de reconocerlas...pero sólo si no tenemos en cuenta el contexto. Y claro que hace falta un concepto para poder comunicar la emoción. Pero, ¿hace falta el concepto para poder sentirse triste por la pérdida de un ser querido? Si no eres japonés, ¿no puedes experimentar desazón tras cortarte el pelo?¿O para correr cuando ves un león persiguiéndote? De hecho, otro de los problemas es que viene a decir que esto sólo nos pasa a los humanos. Pero tampoco parece muy compatible con una elefanta velando a su cría muerta...

Ella compara las emociones con, por ejemplo, los nombres que ponemos a los colores. Que efectivamente son convenciones sociales. El rojo es sólo un nombre que le damos a ese patrón que reconocemos. Pero eso no cambia la realidad subyacente: luz reflejada. Lo mismo con las emociones. El poder ponerles un nombre no hace, en mi opinión, que pasen a existir. Más aún si el lenguaje puede no ser sinónimo de la asignación de sentido...Las emociones no son comparables en mi opinión, como trata de defender ella, con otros constructos puramente sociales como el dinero o el sistema de gobierno.

La segunda parte de su teoría es que todo viene determinado por el "body budget", la gestión metabólica que hace el cerebro y que es la que condiciona todo lo demás: según ella, todas las emociones están causadas por estas cuestiones (como su gripe). No hay racionalidad que valga, ni por supuesto comportamiento racional más allá de lo necesario para gestionar correctamente el metabolismo. De nuevo, me cuesta hacer compatible este comportamiento inmediato basado en el balance energético con la capacidad del ser humano de planificar a futuro (lo que realmente nos hace humanos, según muchos, aunque tampoco está claro si somos únicos en esto).

A partir de ahí, la sección de Emotion and Law es una basura total. No porque no tenga cierta razón, sino por la inexistente conexión con su teoría. No hay teoría de la moralidad, sobre la subjetividad, sesgos, self-control, el papel de la neurociencia...no hay nada. Además de toda la incertidumbre alrededor de los footprints. Y la sección sobre los animales es totalmente conjetural, y sus argumetnos para decir que los animales no pueden construir realidad social me parecen muy limitados. Lo de que los perros sean más capaces de emoción que los chimpancés parece de risa.

El libro tiene una versión divulgativa que también cometí el error de comprar: Seven and a half lessons about the brain. Aplica lo mismo que al reseñado.

Por terminar con algo positivo: lo que he dicho antes no quiere decir que todo lo que cuente esta señora sea falso; hay algunas afirmaciones contrastadas, y también comentarios o apreciaciones sensatas. El problema es que todo lo trata de hilar con su teoría, sin éxito o necesidad.
 

 

lunes, 12 de enero de 2026

Seeing like a state, de Scott

Una de las reseñas que tenía pendientes desde el verano.

Este es uno de esos libros que se recomiendan siempre leer en las universidades americanas, y siempre había querido leer. Y la verdad es que, en general, vale la pena. Porque, a pesar de haberse escrito hace ya 28 años, el libro sigue siendo muy actual, en un contexto en el que el estado tiene un papel importante que jugar por ejemplo en temas como la transición energética, o como la IA, a la que aplica muy bien esta reflexión:

It is apparent that centralized high-modernist solutions can be the most efficient, equitable and satisfactory for many tasks...On the other hand, these methods seem singularly maladroit at such tasks as putting a good meal on the table or performing surgery

El libro puede interpretarse a primera vista como una advertencia contra un papel excesivo del estado, ilustrado con muchos errores que se han cometido mediante planificación estatal...pero realmente, como bien indica Scott, es un alegato contra la arrogancia, más que contra cualquier sistema político. Son 350 páginas contra el hubris, contra la uniformización, la simplificación (más que contra el estado o la planificación, aunque es cierto que estos instrumentso contribuyen a lo anterior). El libro termina con una oda al sentido común...ese menos común de los sentidos, y que no se puede dar por supuesto. Algo que él traduce como metis, o sabiduría tradicional. 

Es un libro que ayuda a los planificadores (como un servidor) a reconocer las limitaciones de una ingeniería, una arquitectura, una economía, no adaptadas a las condiciones locales, al carácter de sus habitantes. Y también a entender que, frente a la enorme incertidumbre que aparece en todo este tipo de procesos, hace falta ser flexible y humilde, y escuchar y entender las dinámicas de base.

La verdad es que basta leer la introducción para quedarse con el mensaje central. Una introducción muy amena e informativa, que ilustra muy bien los problemas creados por los planificadores arrogantes, que generalmente aparecen por una combinación de 4 factores: modelos excesivamente simplistas de la sociedad, sobreconfianza en la ciencia, un estado autoritario, y una sociedad civil disminuida. Y que pueden replicarse también en contextos de libre mercado (y deja muy claro que no comparte las visiones de Friedman o Hayek), con la única diferencia de que la simplificación debe ser rentable en estos casos.

Por otro lado, hay que reconocer que una cierta planificación es imprescindible: una ciudad debe planificar su crecimiento de forma que la vivienda crezca de forma coordinada con los accesos, la educación, la sanidad...pero eso no necesariamente implica cargarse todo lo anterior, o, sobre todo, hacerlo desde la arrogancia del tecnócrata/planificador. Frente a esto, sus recomendaciones para los planificadores son similares a las que planteaba Hirschman: ir paso a paso, evaluando por el camino; tratar de no tomar acciones irreversibles; y contar con las sorpresas y con la inventiva humana.

El libro también ofrece algunas perlas curiosas, como la obsesión de Lenin con la electrificación, también un tema muy actual :), aunque en el caso de Lenin como una herramienta de centralización (mientras que ahora el movimiento, curiosamente también desde las izquierdas, es más hacia la descentralización...

[Lenin] was famous for claiming that "Communism is Soviet Power plus the Electrification of the whole countryside". Electricity had, for him and for most other high modernists, a nearly mythical appeal....Lenin imagined, incorrectly, that it would replace the internal combustion engine in most farm operations.

Electrification was, for Lenin, the key to breaking the pattern of petit-burgeois landholding and hence the only way to extirpate "the roots of capitalism" in the countryside.

The nature of electricity suited Lenin's utopian, centralizing vision perfectly....The way electricity worked was very much the way that Lenin hoped the power of the socialist state would work.

También muy actual la cita de Tolstoi:

In quiet and untroubled times, it seems to every administrator that it is only by his efforts that the whole population under his rule is kept going....While the sea of history remains calm, the ruler-administrator in his frail bark, holding it with a boat hook to the ship of the people and himself moving, naturally imagines that his efforts move the ship he is holding on to. But as soon as a storm arises and the sea begins to heave and the ship to move, such a delusion is no longer possible...and suddenly the administrator, instead of appearing a ruler and a source of power, becomes an insignificant, useless, feeble man.

Dicho todo lo anterior, el libro tiene también algunas partes no tan válidas en mi opinión. El detalle con el que analiza las ciudades, o las políticas agrarias, a veces es excesivo y se hace cansino. Y quizá la mayor crítica que le hago es que, en general, sobrevalora lo tradicional: me gustaría saber cómo habríamos superado el COVID con sabiduría tradicional...¿igual que la peste negra? ¿Sería posible una ciudad de los 15 minutos, esa ciudad que se supone sería mucho más deseable, sin planificación, sólo dejando una evolución "natural"? Creo que, en este sentido, su ataque contra la ciencia y los científicos está fuera de lugar, o mal dirigido: el problema no es la ciencia en sí misma, sino la arrogancia con la que se utiliza en ocasiones, tratando de imponerla sin tener en cuenta sus limitaciones.

En todo caso, como digo un libro muy recomendable, aunque sólo sea la introducción (disponible en Google Books)


lunes, 8 de septiembre de 2025

Mis lecturas del verano

 Como todos los años, una lista de lo que he leído este verano, y de lo que me ha gustado y lo que no, por si es útil. Este año mucha más ficción, que me apetecía desconectar...

 

The Parable of the Talents, de Butler

Este libro da un poco de miedo. Está escrito en 1998, pero cuenta una historia que resuena demasiado en estos tiempos. Una historia de intolerancia, de nacionalismo barato, de pérdida de respeto por las instituciones o por la ley...No ayuda haber leído en esa misma época esta entrevista de Ezra Klein...

The mythmakers, de Hendrix

Un estupendo regalo de cumpleaños, el libro cuenta la historia de la amistad entre Tolkien y Lewis, en paralelo a sus trayectorias literarias y vitales (con mucho más énfasis, eso sí, en la de Lewis, cuya conversión al cristianismo parece ser mucho más atractiva para el autor). Muy relacionado para los que les gusten las mitologías, esta web con todos los dioses habidos y por haber.

Foundation trilogy, de Asimov

Comencé a leer Fundación cuando tenía 12-13 años y nunca lo terminé...así que tenía que ponerme al día. La verdad es que me ha encantado. Y eso que la estructura es algo repetitiva, y que con los tres primeros creo que ya tengo suficiente. Pero es un clásico que hay que leer sí o sí. Y como el de Butler (pero con más mérito, porque este es muy anterior), también con muchas resonancias de la situación actual. La edición que he leído, por cierto, estupenda, muy cuidada.

Hamnet, de O'Farrell

La historia está bien, el tratamiento de los personajes espléndido...pero lo que más me ha llamado la atención es el estilo con el que escribe O'Farrell, muy particular e íntimo. Vale la pena.

How emotions are made, de Barrett

La primera decepción del verano, este libro ha conseguido enfadarme muchas veces, porque me enfadan los libros en los que el autor (autora, en este caso) cree que ha descubierto América, usa argumentos falsos, plantea teorías aún por demostrar como si fueran la verdad revelada...El libro tiene cosas interesantes, sí, pero la verdad es que me ha costado. Haré una reseña algo más larga en todo caso, aunque sea para explicar mejor por qué no me parece recomendable.

Nineteen ways of looking at consciousness, de House

Este en cambio es el contrario del anterior. Muy humilde, y quizá a veces se echa de menos que se moje un poco más. Pero quizá es que tanta restricción literaria que se pone, y su propio estilo barroco , hace que sea demasiado complicado explicar algo como la conciencia. Son 19 historias, unas mejores, otras peores...pero no termina de aportar demasiado.

Seeing like a State, de Scott

Aún no lo he terminado, pero me está gustando mucho. No me extraña que sea uno de los libros habitualmente recomendados en muchas buenas universidades americanas. Sólo la introducción ya tiene más sentido común que muchos libros enteros. Scott explica por qué los estados fallan muchas veces, por su afán de homogeneización y centralización; y también por qué un mercado no regulado y un capitalismo salvaje caen en los mismos errores. Los capítulos centrales son algo más pesados, y con más problemas, pero creo que el libro vale la pena. También haré una reseña más larga porque el libro lo merece.

Y The World for Sale, que ya había blogueado.

El balance: en general positivo, pero es una pena que siga habiendo tanto libro malo tan jaleado por ahí... 

lunes, 25 de agosto de 2025

Invention and Innovation, de Smil

Bienvenidos de nuevo al blog! Espero que hayáis pasado un buen verano.  Como otras veces, la primera entrada de vuelta de vacaciones es una reseña...pero no de los libros que he leído este verano, sino una que se me había quedado olvidada antes de irme (la de este verano llegará la semana que viene, espero).

Este es quizá el libro que menos me ha gustado de los que he leído de Smil. No es que esté mal: se lee fácil, y es ameno...pero no he aprendido casi nada, al contrario que en el resto de sus libros; de hecho, sólo tomé un par de notas, y mira que eso es raro...

Smil cuenta 9 historias curiosas. 3 invenciones que luego se vio que no eran tan buenas (la gasolina con plomo, el DDT, y los CFCs); 3 que se pensaba que dominarían el mercado y no lo hicieron (los dirigibles, la fisión nuclear, y el vuelo supersónico), y 3 que aún estamos esperando (el hyperloop, los cereales que fijen nitrógeno, y la fusión nuclear). Y a partir de ahí trata de extraer lecciones, que se resumen en que hay que gestionar bien las expectativas y no hacer demasiado caso a los vendemotos. Porque realmente no hay mucho más que sacar de estos casos, en cierta medida específicos. Eso sí, a lo largo de todo el libro Smil hace una diatriba contra la invención inútil, para la que no ve remedio:

we will have to keep reckoning not only with inevitable design failures stemming from unprecedented challenges and from the lack of experience but also with repeated, and major, failures resulting from human preferences, priorities, biases, and irrational attachments to certain quests. In that sense, and contrary to mistaken claims of the ever-faster pace of invention, nihil novi sub sole.

en lugar de la que realmente necesitamos (que tambien sería una buena definición de sostenibilidad):

to improve the fundamentals required for dignified life of the world's population, and to do so without excessive impacts on the biosphere. In physical terms, this means securing adequate supplies of food, water, energy, and materials needed to lead healthy lives with decent life expectancies; in mental, social and economic terms it would mean ensuring the opportunities for education and employment and providing generally accesible, good-quality health care; and all of that should be done while leaving sufficient resources for the long-term survival of other species - even as the total number of the human species is still increasing.

En general, un Smil más pesimista. Tratemos de aprender sus lecciones sin perder la esperanza. Ánimo con el nuevo curso! (para sobrellevar la vuelta, aquí va un buen porfolio fotográfico de olas marinas)

 

 

 

 

martes, 22 de julio de 2025

The World for Sale, de Blas y Farchy

 Leí en esta entrevista con Varum Sivaram que recomendaba este libro, así que lo pedí en la biblioteca de Harvard (una de las mayores ventajas para mí de estar aquí). La lectura vale la pena: es muy ameno, así que se lee muy rápido; cuenta muy bien los entresijos de un negocio al menos para mí muy poco conocido, el de los traders de petróleo, minerales y otros productos. En un lenguaje muy periodístico, nos cuentan cómo ganan (mucho) dinero, a veces de forma muy cuestionable; el poder que tienen en un mundo globalizado; y todo ello anclado en una serie de personalidades de las que podrían salir varias películas.

Ilustra muy bien cómo un negocio en principio positivo, como es el de la comercialización, que pone en contacto compradores y vendedores, que hace aflorar información, que arbitra precios en el mercado, que asume riesgos que otros no se atreven a asumir; se puede convertir en un arma peligrosa, cuando el poder de mercado de los agentes es demasiado grande, o cuando no se respeta la ética o los derechos humanos.

Lo único que no me ha gustado del libro es la estructura: muchísimas repeticiones, una secuencia a veces lineal y a veces confusa...quizá eso lo hubiera hecho algo menos ameno de leer, pero una ligera edición hubiera hecho maravillas, creo yo...En todo caso, como digo recomendable. 

viernes, 30 de mayo de 2025

Un lugar al que llegar: Mapa político de la transición energética; de Carralero, Victoria y Gallego

Hace unos días Cristóbal Gallego me hizo llegar el libro que ha escrito con Marta Victoria y Daniel Carralero. Con Cristóbal no coincido en la orientación política, pero sí (aunque pueda parecer paradójico, yo creo que no tanto) en muchos de los mensajes sobre la transición energética, y también en la creencia de que esto debería ser una cuestión transversal, no polarizada, y en la importancia del diálogo. Y eso se refleja bastante en el libro.

El libro es muy recomendable. Presenta de una forma muy clara el dónde estamos y dónde tenemos que ir en la transición, sin apriorismos (bueno, un par de ellos, que luego comentaré) ni autocomplacencias. Y además plantea de forma muy honesta los conflictos inherentes a la misma, sin tratar de resolverlos de forma simplista o maniquea, algo a lo que desgraciadamente estamos muy acostumbrados en el debate político. Además, se lee en un vuelo, no se hace nada pesado.

Creo que, en general, comparto en más de un 90% los mensajes que transmite: que es una transición ineludible, que ya hay soluciones al menos para una parte significativa, que deberíamos comenzar a andar el camino, que hay que buscar consensos y diálogo, que hay que ser honesto en el planteamiento de las dificultades y conflictos que surgen...La verdad es que me podría quedar aquí, y concluir que deberíamos construir juntos sobre este 90%, que me parece más que suficiente, en lugar de ponernos a discutir sobre el 10% restante (que es lo que, en general, hacen nuestros políticos cada uno tratando de buscar su espacio en lugar de buscar el lugar común).

Pero como no soy político, sino analista curioso, no puedo renunciar a señalar algunos aspectos que creo hubieran podido hacer el libro aún más asumible por todos, o en los que creo que hace falta seguir trabajando. En parte también para tener temas para seguir dialogando con Cristóbal :).

Quizá algunos de estos aspectos se deban al hecho, entiendo que buscado expresamente, de que el libro está dirigido a una audiencia muy específica, la más cercana a los autores ideológicamente. Eso no es necesariamente malo, si el objetivo es convencer a los suyos de que esto hay que apoyarlo, y ayudarles a entender bien la cuestión. Pero claro, hace la lectura algo dura a veces, con descalificaciones del contrario en ocasiones merecidas, pero en otras más bien por defecto. Esto hace que determinados lectores pueden sentirse ofendidos o rechazados, algo que no contribuye precisamente a ese consenso explícitamente buscado por los autores; eso sí, sólo con los "civilizados", todavía no sé si me puedo considerar en ese grupo :).

Tampoco ayuda a buscar el consenso el tratar de apropiarse del concepto "verdadero" de la transición energética. Esto me recuerda a algunas guerras de religión. Creo que sería más efectivo de cara a avanzar y a buscar consensos aceptar que a la transición energética puede contribuirse desde distintas orientaciones, sin que deba existir un dogma que la identifique exclusivamente con la izquierda. La izquierda por supuesto tiene mucho que aportar a la transición, pero también el centro y la derecha no extrema.

Finalmente, y ya llegando a los temas más concretos donde hay que seguir hablando más:

- Sigo sin entender por qué el autoconsumo, o el mercado eléctrico marginalista, son temas ideológicos en sí mismos. El comentario que hacen respecto a esto cuando hablan del informe Draghi me ha parecido difícil de entender. Claro que hay cuestiones ideológicas alrededor de ellos, pero el autoconsumo, las comunidades energéticas, o el diseño del mercado eléctrico son medios, no fines en sí mismos. Medios que pueden emplearse para lograr unos fines u otros. Es sobre esos fines sobre los que creo que deberíamos discutir, no sobre los medios.
- Quizá la mayor divergencia entre lo que pensamos Cristóbal y yo esté en la forma de empujar la transición. Si no lo entiendo mal, los autores defienden hacerlo con inversión pública financiada con impuestos a los ricos (perdón por la simplificación). Yo creo que esto tiene un recorrido limitado, así que  también deberíamos contemplar obtener recursos mediante la fiscalidad ambiental o energética (que no es injusta necesariamente, si se diseña bien y con compensaciones), y con incentivos bien diseñados, incluyendo señales de precio para evitar rebotes, que movilicen la inversión privada de forma correcta. Totalmente de acuerdo, eso sí, en que hay que plantear mejor la inversión pública, no puede ser que sigamos soltando pasta pública, incluso aunque venga de Europa, sin participar en los eventuales beneficios.
- Su planteamiento de la descarbonización de las ciudades me parece excesivamente optimista. No me parece tan sencillo lograrlo a corto plazo como proponen. Incluso la ciudad que ponen como ejemplo, Copenhague, sigue teniendo un 25% de cuota de vehículo privado, a pesar del tiempo que llevan tratando de echarles de la ciudad y de lo sencillo que es moverse por allí en bici.
- Otra cuestión a matizar es la de los conflictos con las renovables: no está de más recordar que muchos de estos conflictos no tienen origen en el ecologismo, sino en cuestiones de compartir rentas. Por ahí es donde hay que trabajar más.
- Por último, el tema del decrecimiento también daría para mucho más. Ellos no se meten en demasiados líos, y lo plantean como objetivo final...pero para mí lo verdaderamente complicado es cómo gestionar la transición: el decrecimiento supone pérdida de empleo hasta alcanzar el equilibrio, y esto es muy difícil de gestionar bien (aquí alguna entrada mía anterior al respecto). Sobre esto creo que pasan demasiado de puntillas.

En fin, un libro muy recomendable como digo, y una buena contribución al verdadero diálogo que deberíamos estar teniendo.

martes, 13 de mayo de 2025

The economics of enough, de Coyle

Otro de esos libros que llevaba tiempo queriendo leer...y en este caso he tardado demasiado. Porque yo pensaba que el libro era más general, que iba a hacer propuestas sobre cómo lograr ese equilibrio necesario para la sostenibilidad, de una forma más sólida por ejemplo que Tim Jackson o Raworth. Y tenía muchas expectativas viniendo de Coyle, cuyo The Soulful Science me gustó mucho, y cuyas investigaciones sobre capital social valen mucho la pena. Pero no gestioné bien mis expectativas.

No porque el libro no contenga mucha sabiduría, que sí. Su diagnóstico sobre la situación es tremendamente actual, aunque esté escrito en 2011. Ya anticipa los problemas de polarización o de confianza en la política, y algunas de las cosas que dice sobre tecnología se pueden aplicar perfectamente al debate sobre la IA. También es muy actual su discusión sobre el decrecimiento.

Pero es que, aparte de que en algunas cosas como el debate climático se ha quedado algo anticuado, es que el libro es demasiado repetitivo, es más bien un ensayo demasiado estirado. Así que quizá valga la pena con leer su Manifiesto final, porque ahí resume el libro. Y, sobre todo, sus propuestas son demasiado genéricas.

En cualquier caso, os paso mi resumen de las ideas fundamentales:

La primera, su recordatorio sobre las amenazas para el estado del bienestar de una deuda creciente.

p4. In every OECD country the aginng of the population will inexorably increase government spending because state support of the elderly through one route or another is universal, whether it takes the form of pensions, subsidized health care, or other forms of social care.

The benefits they [the boomers] are enjoying are being paid for by mounting government debt, some of it acknowledged, but much of it simply implicit in the promises of what services the government will pay for. Those promises wil almost certainly be broken.

Ante esto, propone estas medidas algo genéricas (aunque seguramente correctas)

p12. How can a better balance between the present and the future be brought about? There are three elements needed to answer the challenge: measurement, values and institutions.
El decrecimiento no lo considera como una posible solución:

p267. And yet people still want the economy to grow. It is wishful thinking to claim that economic growth doesn't increase happiness. it would be dangerously complacent to plan policies on the basis that citizens won't mind sacrificing growth for the sake of the environment or social cohesion. To do so would be to sacrifice any hope of gaining political traction for change. What's more, poor countries need to keep growing to reduce poverty and satisfy natural aspirations to reach the living standards of the leading economies. Rich countries need economic growth because otherwise if won't be possible to avoid the debt trap and create the political conditions for a less unequal and higher trust society.

Su propuesta va más bien por mejorar el capital social, algo que primero define bien:

Social capital consists of the set of relationships between the individual members of a society. Some of the connections between us are impersonal and take place through a monetary transaction; others are nonmarket relationships, that is nonfinancial and personal ties of various degrees of importance and strength. The stronger these nonmarket mutual relationships are between different people in a particular society, the greater the social capital.
Social capital defined in this way brings benefits to the people who make up the society in question, but not necessarily to those outside it. So depending on the context, it can be good or bad for the economy as a whole.

Y luego plantea que tenemos que mejorar:

p183. But the profound social impacts of fundamental technical change, whether it's steam or computing, mean that innovation must also include the social rules that organize the way we live together and cooperate. The rules haven't kept up with the technology. Now, just as in the early Victorian era, the mismatch between the underlying technological structure of the economy and the institutions governing the economy is the source of political and social upheaval
Una de las cosas en las que tenemos que mejorar es en el diseño de los mercados, que, según ella, son imprescindibles, pero deben reflejar mejor nuestros valores:
p185. The benefits of markets in delivering good economic outcomes - the central claim of economics - depends on the values that structure those markets, because markets are social institutions that embody underlying values and cultural and social norms....Not all markets are immoral, but the operation of markets in recent times has become in some respects immoral.
p210. If desired social values are reflected in actual market institutions, markets remain the most powerful mechanism for delivering socially and economically beneficial outcomes. So one challenge now is to ensure that the way markets operate reflect fundamental social norms and values - how to make markets moral.

Y lo segundo en lo que tenemos que trabajar es en la justicia:

p234. Fairness is what makes the drive for an efficient economy politically legitimate


jueves, 27 de marzo de 2025

La canción del dodo, o el gran debate de la conservación y la biodiversidad

 Me ha hecho gracia encontrar este artículo justo cuando acabo de terminar de leer The song of the dodo, uno de esos libros que tenía en mi lista desde hace mucho tiempo (es del 96).

No me ha defraudado en absoluto: Quammen es un gran narrador, y las 700 páginas se leen mucho más fácilmente de lo que parece. El libro combina aventuras, viajes, muchas ideas de las que hacen pensar, y grandes figuras de la ciencia, de antes como Darwin o Wallace o más recientes como Wilson o MacArthur. Lo único que no resuelve demasiado bien es tratar de dar un mensaje optimista al final...Muy recomendable.

martes, 10 de diciembre de 2024

The Moral Economy, de Samuel Bowles

Un libro muy interesante, y que recomiendo leer, aunque con algunos problemas. La tesis de partida es muy atractiva (y en línea con otros argumentos de otros autores): ¿Y si la monetización/privatización/liberalización de las economías está afectando al tejido social, y creando efectos perversos para su regulación? En concreto, ¿y si los incentivos económicos destruyen las motivaciones cívicas, de forma que el resultado final es incluso peor que antes de ponerlos?

Uno de los problemas (menores) del libro es que, como ilustración de esta situación, usa el caso de la guardería de Haifa, que ha tenido algunos problemas de replicación. Podía haber elegido otro caso más robusto...porque realmente la intuición es válida: un contrato incompleto (un fallo de mercado), al completarse mediante un incentivo, puede llevar a otro tipo de resultados imprevistos. La clave, por tanto, es cómo se completa el contrato. Porque la otra opción, dejar el contrato incompleto y confiar en la buena voluntad de la gente, es más arriesgado. Sí, hay mucha gente buena y con cultura cívica en el mundo, pero también hay jetas que se quieren aprovechar. Y, dependiendo de la situación, esta segunda parte de la población puede crear problemas graves.

El otro problema es que resulta un poco repetitivo, la mayor parte del libro consiste en citar literatura (alguna bastante sospechosa) para plantear su argumento. Pero el mensaje final es más concreto y creo que vale la pena. Intento resumirlo:

Cuando hay contratos incompletos o fallos de mercado, hay una respuesta social: generar confianza y relaciones interpersonales que compensen esa incompletitud. Es lo que sucede en muchas comunidades pequeñas (las que investigó Ostrom, por ejemplo) y que evita por ejemplo la tragedia de los comunes.

Por otra parte, también hay una situación interesante en las comunidades pequeñas: cuando aparecen los incentivos, y la mercantilización, se rompen las relaciones de confianza, en parte porque permiten a los agentes vender su participación y desaparecer, en lugar de seguir comprometidos en una causa común (que es lo que sucede cuando no pueden salir, o ellos o sus descendientes, porque no hay título de propiedad que lo permita).

Pero, ¿qué pasa si la comunidad crece tanto que esas relaciones de confianza no se mantienen? Pues que hay que buscar soluciones más allá de esto. Ahí es donde aparecen los incentivos, el papel del estado como corrector de estas situaciones. En estas comunidades grandes, los incentivos pueden expulsar los motivos cívicos, o complementarlos y reforzarlos. La clave es cómo se formulan, y en qué contexto de sociedad se plantean. Ahí, interesantemente, Bowles plantea que las sociedades liberales pueden haber contribuido a crear esa confianza en la comunidad (que falta en otras sociedades menos liberales) y por tanto a crear las condiciones para que funcionen bien los incentivos.

En cuanto al cómo se plantean: Bowles recuerda que los incentivos no sólo trasladan señales económicas, sino también mensajes sobre lo que somos o queremos ser. Y eso hay que tenerlo en cuenta, y más aún en unas sociedades basadas más en intercambio de servicios y menos de productos (lo que hace más difícil completar los contratos). Para que los incentivos funcionen, tienen que estar alineados con los mensajes éticos a los que muchos responden realmente. Y además, hacen falta ciudadanos éticos, que obliguen a los no éticos a comportarse bien. Por tanto, los incentivos por sí mismos no son capaces de crear una buena sociedad (aunque también pueden ser necesarios para reforzar comportamientos, como cuando prueba que el altruismo no necesariamente lleva a un mejor resultado): La frase que viene a resumir esto:

Good policies and constitutions are those that support socially valued ends not only by harnessing self interest but also by evoking, cultivating, and empowering public-spirited motives. 

Finalmente, otra idea interesante, que me recuerda a lo que sucede en la comercialización eléctrica, con sus contratos de máximo un año para incentivar el switching: la confianza puede hacer el mercado menos flexible (la confianza en una contraparte hace que no lo dejes aunque te ofrezcan mejores condiciones). Esto empeora la eficiencia del mercado, pero asegura el cumplimiento de los contratos incompletos. Y por tanto, si no vas a poder completar bien el contrato, quizá te valga la pena mantener esta inflexibilidad...

En resumen, un libro que hace pensar.


lunes, 26 de agosto de 2024

Blue machine, de Czerski

Vuelta al blog tras la pausa veraniega, y como otras veces, vuelvo con reseñas de libros que estado leyendo frente al mar. Y nada más adecuado que comenzar con un libro precisamente sobre el océano.

Este libro es, muy apropiadamente, como el mar que describe: amplísimo, lleno de cosas interesantes, pero también turbulento y desestructurado. La autora va saltando de un tema a otro, aparentemente con una cierta dirección, pero distrayéndose por el camino. Afortunadamente, las distracciones siguen siendo muy interesantes, y todo está bien escrito, así que es como una de esas visitas a las ciudades en las que, en lugar de seguir la ruta indicada, vas colándote por distintos recovecos y disfrutándolo incluso más. El único inconveniente es que he terminado el libro y sigo sin tener del todo claro cómo funcionan las corrientes oceánicas, qué es lo que las mueve exactamente, etc.). El otro punto algo peor del libro es que sus reflexiones sobre el futuro no dejan de ser una colección de lugares comunes, que a mí al menos no me han aportado nada, más allá de alguna reflexión bastante afortunada sobre el papel de la ciencia (y por ejemplo los "Science Based Targets":

 There's often a perception that "following the science" should be the primary way to get things done. I'm a scientist and I'm telling you that it's not, for the simple reason that science does not lead. Where leadership comes from is a clear statement of values, followed by using the best available information about how to act according to those values.

Once you've made a decision about your values, then science has a contribution to make, because it gives us all our best collective understanding of how to get there.



jueves, 1 de agosto de 2024

Reseñas varias: Sapolsky, Sacks, Tallis, Setiya, Safina, Pollan, y Lightman

Esto quería haberlo hecho antes de que terminara Julio, pero no fui capaz. Y es que en el curso pasado no colgué ninguna reseña de libros, no sé si porque ninguno me llamó particularmente la atención (no es cierto), porque tampoco leí tantos libros este curso (parcialmente cierto), por pura pereza (totalmente cierto)...Así que pensé que, antes del verano, no vendría mal resumir lo que había leído aunque fuera de forma breve, por si a alguien le resulta útil. Ahí va, a modo de postdata tras la despedida veraniega de ayer:


Behave, de Sapolsky

Santi había puesto fatal este libro, pero a mí no me pareció tan malo. Más bien me pareció ameno y lleno de humor, aunque eso sí, muy irregular en su nivel de rigor. Pasa de ciencia a anécdota/conjetura muy rápidamente. El problema es que en gran parte del libro se olvida de todo lo que ha explicado antes, y deja de relacionar comportamientos con la filosofía del cerebro, sino con experimentos sociales sospechosos.

Este realmente es varios libros en uno: un primer libro en el que se nos ilustra sobre cómo funciona el cerebro. Hasta donde se puede, claro, sabiendo que todavía estamos muy verdes, incluso con los avances recientes. Este primer libro me ha parecido muy interesante y ameno, en parte por el estilo de Sapolsky, lleno de humor. Y luego, un segundo libro en el que Sapolsky se olvida de la fisiología del cerebro y pasa a apoyarse en esa multitud de estudios sobre priming, etc., tan cuestionados y sospechosos (aunque hay que reconocer que al menos los muestra generalmente en un contexto de duda y rebate). El problema es que, sobre todo en algunas secciones, este libro y el anterior están mezclados, lo que lía un poco las cosas. Finalmente, una última parte que podría calificarse de ensayo filosófico sobre el bien y el mal en el comportamiento humano, sobre todo basado en su discusión sobre el Us vs Them que plantea sobre la mitad del libro.

En cualquier caso, un libro que hace pensar sobre el arrepentimiento, la relevancia de la libre voluntad, la responsabilidad...temas que trata de cerrar artificialmente (ese es el problema fundamental), pero que para los que en cualquier caso aporta mucho material para pensar. En su siguiente libro, Determined, parece que sigue insistiendo precisamente en estos temas, aunque no creo que vaya a aportar mucho leerlo (porque tiene pinta de ser más del tipo del segundo libro que del primero).

 

The river of consciousness, de Sacks

Otro libro que hace pensar, esta vez sobre la conciencia, la invención, la creatividad, o incluso el plagiarismo...Muy recomendable también.


Aping mankind, de Tallis

La respuesta de Santi a Behave, que a mí al menos no me ha gustado nada. Una crítica salvaje, pero sin argumentos sólidos, de la hipótesis del materialismo. Sin argumentos, y además inconsistente. Más bien es una rabieta de alguien que se niega a aceptar que no somos tan distintos de otros animales, o que parece haber una base fisiológica para la mente o la conciencia. Me recuerda a esos libros que los teólogos escriben contra los ateos, que se resumen básicamente en "y tú más", porque ninguno de ellos tiene argumentos para defender su tesis. También me recuerda a estos libros por su enorme arrogancia: todos los que no están de acuerdo con él son estúpidos, o les han lavado el cerebro.

El resumen de su argumento: no sabemos explicar la conciencia o la percepción neuronal, o más aspectos de cómo funciona la mente. Así que debe ser otra cosa que, curiosamente, tampoco sabemos explicar. Pero definitivamente otra. Plantea un salto mortal, pero no sabe explicarlo. Y el problema es que la carga de la prueba la tiene él, que es el que cuestiona el paradigma imperante...No hay método científico, sólo hay afirmaciones repetitivas de algo así como "hombre bueno y especial, animal malo" (animales a los que se esfuerza en llamar continuamente "bestias").

 

Life is hard, de Setiya

No me ha gustado mucho. Me ha parecido bastante flojito en cuando a su originalidad, academia, y también en cuanto a sus consejos. Una reflexión muy personal, que no sé a quién ayudará.


Beyond words, de Safina

Esperaba bastante más de este libro. Y no es que sea malo, ni mucho menos: es un relato desde un punto de vista personal de la interacción del autor (y de otros científicos) con grandes animales, como el elefante, el lobo, o la orca. Safina escribe bien y comunica bien la emoción que surge al relacionarse con estos animales. Y también cuenta bien cómo la inteligencia, la personalidad, o el carácter social de estos y otros animales van mucho más allá de lo que algunos les reconocen. Pero creo que se deja llevar demasiado por el entusiasmo, y se mete en jardines innecesarios, sobre todo en la sección en la que quiere desmontar varias teorías sobre la conciencia animal, algunas acertadamente, otras no tanto. Y también se hace algo largo de más. Un 8 :)



Omnivore's Dilemma y Cooked, de Pollan

Me han gustado mucho los dos. Como decía en una entrada del blog, son libros que, más allá de los datos y curiosidades que presentan, hacen pensar, y mucho, sobre cómo comemos y cocinamos. Y eso siempre es una buena característica de un libro, además del humor con el que Pollan nos cuenta sus aventuras. Aunque no os guste cocinar, muy recomendables.


The accidental universe, de Lightman

Ya sabéis que Lightman me encanta, cómo combina su conocimiento de la física con un humanismo entrañable y un gran estilo literario. En este libro nos presenta nuestro universo y sus maravillas desde 7 puntos de vista distintos, pero complementarios. Un gusto leerlo.

Decía que no había leído tanta no ficción, pero no es por haber leído mucha ficción...por si vienen bien ahí va mi selección de lo que he leído:


The dispossessed, de LeGuin: un clásico que no había leído, y que vale la pena

Un verdor terrible, de Labatut: muy recomendable, muy original y bien escrito

The house in the cerulean sea: fantasía bien escrita.

lunes, 11 de septiembre de 2023

From strength to strength, de Brooks

 Este momento parecía particularmente bueno para leer un libro como éste. Aunque lo de replantearme las cosas es algo que hago habitualmente (demasiado, seguramente), este verano, al que he llegado disgustado por varias cosas (la situación política, los lobbies empresariales, la mala calidad de las revisiones académicas...etc.), era una ocasión para leer libros que me ayudaran a reorientar cosas y a coger fuerzas de nuevo.

Pero no, este libro no es para mí. Este libro está escrito para esas personas cuyo objetivo es ganar dinero, lograr poder, y tener reconocimiento (Brooks los llama los "strivers"). El que haya sido un número uno de los superventas del NYTimes dice mucho de qué tipo de personas lo han leído, generados por la cultura estadounidense y seguramente no tanto por la europea...Para bien o para mal, la satisfacción con mi vida no viene, ni nunca ha venido, de echarle más horas al trabajo en busca de estos objetivos (seguramente por eso nunca los he conseguido, jaja). Mi satisfacción con la vida no depende de esas capacidades intelectuales que según el autor comienzan a declinar a partir de los 30.

A eso precisamente dedica el capítulo 1: a explicarnos que hay un declive intelectual comprobado, que comienza entre los 30 y los 50, que es el que crea la "maldición de los strivers". Pero cuando lo leía, garrapateaba veloz mis notas, quejándome de la estrechez de esta definición de "capacidad intelectual". ¿Qué pico se alcanza entre esas edades?¿El de generar nuevas ideas, el de tener gran capacidad de análisis? Y, pensaba yo, ¿y qué?¿Es que por ejemplo Solow, Arrow o Schelling no continuaron aportando su experiencia, su sentido común, su sabiduría en fin, hasta los 90? ¿Y qué si sus contribuciones intelectuales más brillantes fueron las de los 30-40?¿Entonces las de ahora no valen? Y ellos, ¿seguro que no obtienen satisfacción de poder contribuir con esta sabiduría al debate, o de poder seguir ejercitando su curiosidad?

Quizá sea mi sesgo personal y profesional (o que estoy en la categoría que menciona en la p.19, cosa que no creo):

p19. If you have low expectations or never do much (or do a lot but maintain a Buddha-like level of non-attachment to your professional prestige)
pero yo, escribía, creo que se puede tener una vida plena profesional muy pasado ese pico, al menos en docencia, gestión e investigación universitaria. En parte porque la experiencia (más sabe el diablo por viejo que por diablo) complementa, y a veces más que compensa, la menor capacidad "intelectual". Sabes más (de sabiduría), sabes conectar mejor las cosas y situarlas en contexto, sabes guiar mejor a los otros. Por supuesto, si no es sabiduría, sino éxito rápido lo que buscamos...pero si no es el éxito ni la relevancia lo que te guía, no hay ninguna agonía en perderlos.

Como decía, todo esto lo escribía furiosamente mientras leía la introducción y el capítulo 1. Afortunadamente (tenía que haber tenido algo de paciencia, ya lo sé...) en el capítulo 2 corrige mucho de lo anterior, y recupera su sentido común. Eso sí, casi todo lo que dice ya está arriba escrito...

p24. Similarly, you may notice that with age, people are better at combining and utilizing complex ideas....They get much better at using the concepts they know and expressing them to others
p25 According to Cattell, there were two types of intelligence that people possess, but at greater abundance at different points in life. Fluid and crystallized intelligence
En esto último se ha quedado un poco atrás, al no incorporar las inteligencias múltiples de Gardner...y es que, en este sentido, parece que la única inteligencia que considera válida para "triunfar" en la primera fase de la vida sigue siendo la "fluida" (no la emocional, por ejemplo, que tanta falta hace):

p26 The fluid intelligence that virtually all hardworking, successful people rely on early in their careers

¿Seguro? Hombre, yo conozco mucha gente profesionalmente muy válida, e incluso muy exitosa, que no lo han logrado gracias a esta inteligencia fluida, sino a otras cualidades: empatía, simpatía, capacidad de integrar o transmitir ideas (no suyas)...Pero en fin, sigue insistiendo, y de hecho parece que ha descubierto América cuando dice:

p27. Translation. When you are young, you have raw smarts; when you are old, you have wisdom. When you are young, you can generate lots of facts; when you are old, you know what they mean and how to use them.

This is a big finding for you and me -- huge, actually
Lo de "big/huge finding" me parece bastante exagerado, pero en fin...De hecho, lo matiza a continuación.
p28. Other fields, however, require an admixture of the two types of intelligence, placing the career high point somewhat later. And in some careers that rely almost entirely on a large mental library and ability to use it, the peak happens very late in life.

Bueno, dejémoslo. La cuestión es que, a partir de los 50, hay que dejarse de lo de triunfar, y dedicarse a servir.

p40. Devote the back half of your life to serving others with your wisdom.
Learn to use your wisdom.
Totalmente de acuerdo, claro. Pero parece que a estos "strivers" esto no les resulta tan sencillo. Y así, el objetivo del libro es ayudar a saltar de la primera curva a la segunda, sobre todo para esos profesionales que sólo piensan en esas motivaciones extrínsecas como el dinero, el poder o el reconocimiento, y que se refugian en el trabajo:

p48. Workaholism feeds fear and loneliness; fear and loneliness feed workaholism.

p50. What workaholics truly crave isn't work per se; it is success.

En este cap 3 la idea es self-objectivization, you make yourself an object.

p56. We love the image of ourselves as successful, not ourselves in true life.

At its root, self-objetification is a problem of pride

En el fondo, Brooks trata de responder a la gran pregunta de los grandes filósofos: ¿cómo vivir? Esa pregunta que es cierto que cada vez se descuida más en las enseñanzas universitarias, en las que cada vez menos contamos a los estudiantes para qué sirve todo lo que han aprendido. Y su libro no es un mal resumen, con tres mensajes principales:

- El primero es, como decía Thoreau: Simplify, simplify
- El segundo: cultivar las relaciones. No man is an island, analogía del Aspen grove
- El tercero: cultivar también un sentido de trascendencia y espiritualidad

Aunque me quedo con la duda de si no sería más satisfactorio (precisamente en el sentido que busca él en el libro) leer a sus fuentes: Aristóteles, Marco Aurelio, el evangelio cristiano, Tomás de Aquino, Michel de Montaigne, esos grandes libros que algunas universidades todavía consideran que es su misión lograr que los estudiantes lean...Aunque claro, si el libro va dirigido a estos strivers que sólo tienen tiempo para trabajar, quizá el resumen sea útil.

Pero, también me pregunto yo, ¿y no es mejor directamente no pasar por la primera curva?¿Hace falta perder la mitad de la vida persiguiendo cosas que no nos valen para nada?¿No sería mejor que este libro estuviera dirigido a los estudiantes que salen de la universidad, o que están en ella? Pensaba en mis hijas, a las que a lo mejor les vendría bien leer este recordatorio de lo que deben intentar no hacer con sus vidas. Claro, si es que no lo han aprendido ya en casa...porque afortunadamente creo que hay muchas cosas que ya se las saben, igual que muchos de los jóvenes que conozco. 

Porque hay mensajes muy aplicables para ellos, como el constatar que el compararnos siempre con los demás (eso que facilitan tanto las redes sociales) no contribuye a nuestra felicidad:

p59. It is often believed that President Teddy Roosevelt called social comparison the "thief of joy". Social comparison lowers our happiness.
O como la importancia de la humildad, otro bien muy escaso en nuestro mundo, para lo que cita a un cardenal español:
p62. Litany of humility, composed by Rafael Merry del Val
Y que traduce a su tema:
I have a little litany I wrote that I use when I find myself becoming chained to workaholism, pride, fear of failure, perfectionism, or social comparison - the forces that keep me off my second curve:

From putting my career before the people in my life, deliver me
From distracting myself from life with work, deliver me
From my drive to be superior to others, deliver me
From the allure of the world's empty promises, deliver me
From my feeling of professional superiority, deliver me
From allowing my pride to supplant my love, deliver me
From the pains of withdrawing from my addition, deliver me
From the dread of falling into decline and being forgotten, deliver me
O como cuando en el cap.4 se dedica a eliminar la necesidad, eso que siempre decimos en casa "No es más rico el que más tiene, sino el que menos necesita" Curiosamente, Brooks atribuye esta frase a Escrivá de Balaguer, aunque yo creo que esto es más bien sabiduría popular (he leído que atribuida a San Agustín).

Pero lo cierto es que pensaba que, viniendo de un intelectual reconocido, el libro aportaría cosas nuevas, para mí o para esos jóvenes. Y tampoco es para tanto. Para no ser injusto, alguna cosa nueva o interesante sí he aprendido. Por ejemplo, en la p149 me ha parecido muy interesante lo de las 4 etapas de la vida (ashramas): Brahmarchaya (youth and young adulthood dedicated to learning), grihastha (when a person builds a career, accumulates wealth, and maintains a family), vanaprastha (retire into the forest, we become more and more devoted to spirituality and deep wisdom, crystallized intelligence, teaching, and faith), sannyasa (totally dedicated to the fruits of enlightment) 

En resumen: sin querer ser peyorativo, es un breviario útil, pero lleno de lugares comunes. Eso sí, al menos en sus capítulos centrales, con poco "bullshit", lo cual ya tiene mérito viniendo de donde viene.

jueves, 31 de agosto de 2023

The art of choosing, de Iyengar

Supe por primera vez de Sheena Iyengar hace tiempo, no recuerdo si en una charla TED, y siempre había tenido curiosidad por leer su libro, con un título tan atractivo. Desgraciadamente, y quizá por gestionar mal las expectativas, el libro no me ha resultado demasiado satisfactorio.

Y no es que sea un mal libro: está muy bien escrito, contiene mucho sentido común (sobre todo en la segunda parte), algunos experimentos interesantes, y trata un tema de gran interés. Pero también tiene varios problemas, algunos muy gordos.

El primero, aunque no el más importante, es que realmente este no es un libro sobre el arte de elegir, sino sobre en qué contextos tiene sentido elegir, y en cuáles puede ser más conveniente renunciar a hacerlo. Un tema por supuesto relevante, como bien indica:

p268. In other words, choosing help us create our lives. We make choices and are in turn made by them. Science can assist us in becoming more skilled choosers, but at its core, choice remains an art. To gain the most from it, we must embrace uncertainty and contradiction.

p265. It's important, therefore, that we examine our assumptions about choice and that we openly discuss how, when, and why it fall short. Only then can we begin to realize the full potential of choice. Such a conversation is also likely to raise questions about what choice is and whether we are willing to defend it to the very end.
La pregunta es si realmente hacía falta un libro entero para concluir esto:

p233. On the one hand, we're reluctant to give up choice in any situation because we believe it enables us to change and shape our lives for the better; on the other hand, we recognize from experience and perhaps from intuition that some choices, no matter which options we choose and what the outcome, will always diminish our happiness. This is true when a choice is unavoidable and offers us only undesirable options, and it is particularly true when we must think about what we cherish not in terms of worth [intrinsic] but in terms of value [exchange]
De hecho, leyendo el Afterword a la edición de bolsillo (la mía) ya logras lo mismo que leyendo el libro entero. Puestos a leer un libro entero, el de Schwartz creo que aporta bastante más.

El segundo problema, y en mi opinión el más relevante, es que Iyengar me genera mucha confusión (a lo mejor es todo fina ironía que no soy capaz de captar): comienza el libro defendiendo la necesidad de tener el control de nuestras vidas, de poder elegir, y afirmando que esto es un deseo universal.

p12. The need for control is a powerful motivator, even when it can lead to harm. This isn't only because exercising control feels good, but because being unable to do so is naturally unpleasant and stressful.

p16. People who perceive the negative experiences in their lives as the result of uncontrollable forces are at a higher risk for depression than those who believe they have control.

p21. The desire and need for choice is universal
Pero luego, utilizando el matrimonio (convenido, como es aún habitual en la India) de sus padres como hilo conductor, nos cuenta que, realmente, esto no es tan universal, y que los contextos culturales tienen gran importancia sobre esto: según el tipo de sociedad (colectivista o individualista), según la creencia religiosa, o en el fondo, según las historias que nos contamos, resulta que, a veces, incluso en el caso más individualista, es mejor en manos de otros (humanos o divinos) las decisiones (esto de hecho ya lo inventó Schelling, aunque no lo cita). Esto hace que el libro vaya mejorando, desde ese inicio totalmente extraño (y lleno de afirmaciones más que cuestionables, como lo de que el control es lo que nos da la felicidad), a una segunda parte en la que ya parece dejar claro su planteamiento, y lo explica mejor. Eso sí, esa tensión sigue por debajo, como cuando en la p.243 dice que:

In earlier chapters, I proposed that choice is a basic necessity for human well-being and is inextricably linked to the "unalienable Rights" of life, liberty and the pursuit of happiness. As such, choice has worth rather than value. It requires that we assign value to the options under consideration, but choice itself resists such evaluation, demanding steadfast love and loyalty. When Choice as a principle competes against choice as practice, we are torn: Should we claim and exercise our Right, or should we do whatever is right for us in the situation at hand? If lack of choice is the status quo, this question might never come up. But if others have choice when we don't, or if a choice we currently have is threatened with elimination, our hackles are sure to rise. Then the balance usually tips in the favor of Choice as principle, and regardless of the consequences, we insist on our Right to choose. This means that trying to spare people from difficult choices may produce adverse effects.
Por último, sobre todo la primera parte está llena de bullshit (por otra parte algo habitual en los libros escritos en esa década, es revelador que la autora agradezca a gente como Gladwell o Lehrer...). Cita todos los estudios psicológicos ya demostrados falsos o no replicables (no podía faltar el del priming, en el que cayó incluso Kahneman).

En resumen: no malo, pero tampoco particularmente recomendable. Mejor leer a Schelling o a Schwartz.

viernes, 23 de junio de 2023

A thousand brains, de Hawkins

 Este es un libro interesante, pero de los que consiguen cabrearme. Y es una pena, porque seguro que el enfado que me genera hace que disfrute algunas cosas menos de lo que debería. El libro pretende explicar cómo funciona el cerebro, y formula alguna tesis interesante, desde luego. No sólo de cómo funciona nuestra mente, sino también de aplicaciones a la inteligencia artificial. Y además lo hace de forma amena, y muy clara.

El problema es que el autor (no sé si influirá el hecho de ser un "founder" exitoso de Silicon Valley) plantea sus teorías con una seguridad y convencimiento que no se corresponde con los datos. De hecho, las llama "descubrimientos", como si realmente hubiera confirmado algo. El libro está trufado de comentarios como:

p51. I didn't yet understand how neurons could do this, but I knew it must be true.

p73. Although there are many details we don't yet understand, I am confident that the overall framework - that concepts and thinking are based on reference frames - will withstand the test of time.

En las p.52 y ss. explica de dónde viene su convencimiento, con argumentos que a mí no me convencen :). Para alguien que se muestra tan preocupado con las creencias falsas (como, según él, las religiones), resulta un poco chocante esta fé y este carácter profético de algunas de sus afirmaciones :).

No es que sus teorías no puedan ser ciertas, por supuesto...es que debería tener algo más de humildad hasta que se confirmen. Si a eso se le une que las aparentemente valiosísimas publicaciones en las que han contrastado estas teorías con la comunidad científica parecen estar todas en Frontiers (al menos las que menciona en el libro), la demanda de humildad se hace más relevante aún.

Como digo, no es que sus teorías no puedan ser ciertas. Pero para contrastarlas formula modelos de simulación basados en sus hipótesis, que realmente lo que están haciendo es mostrar que un determinado algoritmo puede emular algunos posibles comportamientos del cerebro o tareas determinadas, pero sin poder demostrar si realmente es así como funciona la cosa.

En todo caso, sobre la esencia interesante del libro: Hawkins propone la teoría de que el neocortex construye un modelo de la realidad, y formula continuamente predicciones basadas en ese modelo. El mecanismo que plantea para estas predicciones es de hecho muy parecido al de ChatGPT.

p47. A prediction occurs when a neuron recognizes a pattern, creates a dendrite spike, and is primed to spike earlier to other neurons. With thousands of distal synapses, each neuron can recognize hundreds of patterns that predict when the neuron should become active.

Estos procesos tienen lugar en las columnas corticales, de las que hay millones (por eso lo llama Thousand Brains, porque dice que cada columna cortical es un cerebro en miniatura). En esas columnas se construyen marcos de referencia, que se aprenden, y que se establecen mediante las conexiones sinápticas, de forma que se van reforzando o desconectando según aprendemos y olvidamos:

p50. The brain builds models of the world by associating sensory input with locations in reference frames.

Y estas columnas son muy similares entre sí, por lo que su función básica debe ser muy similar, no sólo para la percepción, sino también para todo aquello que conocemos como inteligencia. El hecho de que la función sea similar permite que podamos aprender casi cualquier cosa.

p69. Therefore, Mountcastle deduced that there must be some basic function that underlies everything the neocortex does - not just perception, but all the things we think of as intelligence.

En este contexto, pensar es moverse en un marco de referencia: de nuevo, el funcionamiento básico de estas tareas aparentemente tan distintas es esencialmente igual.

p80. If all knowledge is stored this way [in reference frames], then what we commonly call thinking is actually moving through a space, through a reference frame.

Ahora bien, ¿y si tenemos miles de columnas haciendo esto, como terminamos con una única percepción o pensamiento? Hawkins dice que las columnas votan para alcanzar un consenso. Y que las conexiones entre hemisferios precisamente están para esto (algo que no encaja demasiado bien con lo que yo entendía sobre esto). Sinceramente, esto parece más una aplicación de redes bayesianas para explicar el cerebro que al revés...

Cosas que no terminan de encajarme en su teoría:

- El proceso que explica para la percepción, la situación y la inteligencia en general, que como vemos es muy similar (marcos de referencia construidos por las columnas corticales) no me parece exclusivo de los mamíferos. Una hormiga o un escarabajo deben tener procesos similares para orientarse, pero no tienen neocortex.
- Relacionado con lo anterior: si el mecanismo parece tan sencillo, ¿no es sorprendente que sólo los primates hayan alcanzado este nivel de inteligencia?
- ¿Cómo explicamos el instinto, los patrones/modelos preformados que tenemos en el cerebro?
- Lo de que hay un marco de referencia tiene mucho sentido (por ejemplo, en el aprendizaje es importante romper los marcos mentales preexistentes para construir otros nuevos, si queremos que el aprendizaje sea efectivo). Pero, ¿por qué esto tiene que ser una característica del hardware (todas las columnas corticales lo tienen) en lugar de un elemento de software)?
    - Esto es parecido, pero no igual, a la idea de que el cerebro reconoce y busca patrones (modelos de la realidad)
    - Y que más que desviaciones,lo que identifica son cambios de voltaje, etc, cuando nos desviamos del patrón (es decir, que la predicción no es necesaria)


En la segunda parte del libro Hawkins se dedica a la inteligencia artificial. Y comienza por sus limitaciones, bastante sensatas:

p120. Deep learning networks have to be fully trained before they can be deployed. And once they are deployed, they can't learn new things on the go. ...The biggest reason that today's AI systems are not considered intelligent is they can only do one thing, whereas humans can do many things. In other words, AI systems are not flexible.

Pero, de nuevo, tarda poco en desinflarse la cosa. Para empezar, porque define la inteligencia y la conciencia (es que, según él, las máquinas serán capaces de replicar), de una forma un poco estrecha en mi opinión

p134. Instead, intelligence is determined by how a machine learns and stores knowledge about the world. We are intelligent not because we can do one thing particularly well, but because we can learn to do practically anything. The extreme flexibility of human intelligence requires the attributes I described in this chapter: continuous learning, learning through movement, learning many models, and using general-purpose reference frames for storing knowledge and generating goal-oriented behaviors.

In the future, I believe almost all forms of machine intelligence will have these attributes, although we are a long way from that today.
 

Hawkins dice (p.143) que las emociones están en el "viejo cerebro", y que por tanto no son imprescindibles para que una máquina sea consciente o inteligente. Creo que esto es un error muy gordo. Se ve que todavía no ha leído a Damasio...

p146. When creating intelligent machines, there is no reason we should replicate all the functions of the human brain. The new brain, the neocortex, is the organ of intelligence, so intelligent machines need something equivalent to it. When it comes to the rest of the brain, we can choose which part we want and which parts we don't.

Pero a él le sirve para descartar cualquier dilema moral asociado a las máquinas: si no tienen emociones, no pasa nada por apagarlas. Esto también es muy gordo en mi opinión: asocia todos los comportamientos morales a las emociones, y no al neocortex...Claro, como define la inteligencia y la conciencia de modo tan estrecho, sus máquinas inteligentes no son capaces de nada terrible.

p167. Why would we design a machine that accepts our first request but ignores all others after that? Pues porque eso es la inteligencia!!! Lo otro es otra cosa. ¿O es que este hombre no ha tratado con personas?

Tampoco le parece posible la inteligencia suprahumana. Pero esto me parece incoherente con todo lo demás que cuenta: ¿Por qué le parece tan difícil?¿Porque aprender lleva tiempo? Pero, y si hay aprendizaje distribuido?¿Y si se carga en una máquina todo el aprendizaje que ya tenemos?¿No decía antes que sería muy fácil clonar las máquinas?

El tema de la conciencia en particular creo que Hawkins lo trata demasiado ligeramente. Para él, un ser consciente es un ser que percibe y que piensa. Claro, así por supuesto que dice que las máquinas pueden ser conscientes. Pero eso no es la definición habitual de ser consciente, una definición que va mucho más allá de la mera percepción o del razonamiento lógico. De hecho, una cosa es la apariencia de conciencia (que es más bien de lo que habla Hawkins) y otra la conciencia real. Aquí un  buen resumen de lo que es la conciencia en The Economist, donde plantean la hipótesis de Crick y Koch de que la conciencia no está en el neocortex, y de que en parte está basada en la sincronización de las ondas cerebrales (y no por tanto en meras conexiones físicas) https://www.economist.com/schools-brief/2015/09/12/the-hard-problem?

p138. For me, the sense of awareness - the sense of presence, the feeling that I am an acting agent in the world - is the core of what it means to be conscious. It is easily explained by the activity of the neurons and I see no mistery in it.

p144. At some point in the future, we will accept that any system that learns a model of the world, continually remembers the states of that model, and recalls the remembered states will be conscious.

Una cosa es ser un reduccionista (aunque sea romántico como Koch), que piensa que todo se puede, o se podrá explicar, por las bases bioquímicas de nuestro cuerpo...y otra pensar que esto es tan fácil como aplicar un marco de referencia.

Por ejemplo, no me convence su explicación de los colores (como un ejemplo de qualia): según él (p.140) los colores se aprenden igual que el resto, moviendo los objetos y entendiendo cómo la luz se refleja de forma distinta en ellos. Pero, ¿y cuando vemos un color iluminado por una luz de temperatura anómala, y tenemos que corregir internamente hasta acostumbranos y ver el verdadero color? No tengo claro que eso se resuelva con un reference frame, porque entonces lo veríamos bien a la primera (una vez aprendido).

Tampoco me gusta su discusión sobre si estamos en una simulación o no (p.174). Porque lo que discute es nuestra percepción o representación de la realidad, no una simulación de la misma.

Y por último, me pone nervioso su aparente incoherencia entre lo chupao que está esto de entender la conciencia, y lo que vamos a tardar en tener máquinas inteligentes y conscientes. Antes decía que todavía nos falta mucho, pero luego...

p145. It seems inevitable to me that we will overcome any remaining obstacles and enter the age of machine intelligence in this century, probably in the next two to three decades

[Pero no era que estábamos "a long way from that"? No tenemos ni idea de cómo funciona de verdad el cerebro, más allá de una teoría, y en 20-30 años lo vamos a resolver?]

Y, para rematar, sin demasiado soporte en todo lo anterior, más bien apoyándose poco más que en la teoría del gen egoísta de Dawkins (que le escribe el prólogo, y no queda demasiado bien cuando dice que este es un libro espectacular...), Hawkins se pone a filosofar y a darnos recetas sobre cómo salvar el mundo de su destrucción. Estas reflexiones son curiosas, pero, de nuevo, no se apoyan en nada sólido. Y parecen inspiradas por una necesidad de buscarle sentido a su existencia, para lo que creo que se va demasiado lejos. No hace falta colonizar nuevos planetas, ni dejar un legado a las próximas especies inteligentes, para que nuestra vida tenga sentido, la verdad. Parece una forma de buscar una trascencencia similar a la que ofrecen las religiones, pero sin ellas...

p187. The shortsighted actions of the old brain, when paired with the globe-altering technologies of the neocortex, have become an existential threat to humanity.

p203. Obtaining the details needed to recreate you in a computer is so difficult that we might be never be able to do it.

Vamos, que seguramente nunca podamos replicar el cerebro humano. Pero no era que en 20-30 años? Por otra parte, en toda esta sección sobre "uploading the brain", duplicarnos, y demás, debería haberse leído primero a Parfit...O cuando dice en p.210 que "being lost forever is the same as never existing"

p206. Uploading the brain at first sounds like a great idea....But making a copy of ourselves by uploading our brain into a computer will not achieve immortality any more than having children will [De nuevo, porque no entiende que consciousness va más allá de su definición]



jueves, 22 de junio de 2023

Consciousness, de Koch

 Una reseña que se me había quedado traspapelada, con los líos tras las vacaciones de Semana Santa:

Buen libro para entender dónde estaba la ciencia de la consciencia en 2012, aunque seguramente hubiera sido más útil leer su libro de 2019 para estar más al día...En todo caso, una lectura amena, trufada de reflexiones más personales de Koch. Eso sí, hay partes mejores y otras peores.

Las mejores

p27-39. Aquí define las bases para el resto, a partir de la idea de qualia. Muy informativo y bastante sólido en mi opinión.

Los capítulos 8 y 9 son los centrales para entender lo que piensa Koch de la consciencia, aunque no estoy necesariamente de acuerdo con él. En ellos presenta la teoría de la información integrada como base para entender la consciencia. En principio, la teoría tiene sentido: la consciencia sería eso que va más allá del automatismo, el elemento sinérgico o integrado, el "connecting the dots". Aunque esto, por otro lado, podría también perfectamente definirse como inteligencia...Así que su presentación me abre la duda de si estamos hablando de inteligencia o de consciencia. Si consciencia es la experiencia, el sentirse vivo, entonces, aunque efectivamente esto es algo distinto del automatismo inconsciente, ya no sería necesariamente la capacidad de integrar información, sería otra cosa.

Tampoco termina de convencerme su salto del reduccionismo al romanticismo. Yo no creo, como dice Koch, que el materialismo sea una explicación pobre, todo lo contrario, me parece enormemente rico en toda su profundidad y complejidad, sin necesitar más elucubraciones. No hace falta dualismo para explicar la consciencia, porque incluso estando de acuerdo con que la integración de la información es lo que aporta la consciencia (o la inteligencia) eso tiene que seguir teniendo una base material, la experiencia no puede ser distinta del portador material. Al contrario que él, sí parece razonable pensar que la consciencia (o la inteligencia) sea una propiedad emergente de los sistemas neuronales, asociada a su complejidad.


p161. I wake up each morning to find myself in a world full of mystery and beauty. And I am profoundly thankful for the wonder of it all.
Here I am, a highly organized pattern of mass and energy, one of seven billion, insignificant in any objective accounting of the world. And in a short while I will cease to exist. What am I to the universe? Practically nothing. Yet the certainty of my death makes my life more significant. My joy in life, in my children, my love of dogs, running and climbing, books and music, the cobalt blue sky, are meaningful because I will come to an end. And that is as it should be. I do not know what will come afterward, if there is an afterward in the usual sense of the world, but whatever there is, I know in my bones that everything is for the best.

Las peores

p82-87. Toda la parte del inconsciente es bastante mala, la verdad, incluso aunque los principios básicos que formula tengan mucho sentido. Lleno de referencias a experimentos que ya se han demostrado más que cuestionables, como lo del priming.


jueves, 13 de abril de 2023

Economics for the common good, de Tirole

Otro de esos libros que me encantaría que leyeran mis hijas: ofrece una visión honesta, sensata y completa de la investigación económica, y de lo que tiene que aportar al debate social.

Eso sí, seguramente porque está pensado para un público más bien generalista, hay algunas partes que aportan poco en cuanto a contenidos (aunque siempre viene bien leer las reflexiones de un tipo sensato como Tirole). Hay otras partes que sí me han aportado mucho: la parte de la digitalización no la conocía y me ha resultado muy interesante...la de regulación sectorial también me ha aportado ideas valiosas.

El libro parte de una concepción bastante ortodoxa de la ciencia económica:

p3. The basic point of departure of the book is that people respond to (material or social) incentives, whatever is their place in society. These incentives, combined with their personal preferences, define their behavior; and this behavior may or many not be in the general interest. The quest for the common good therefore involves constructing institutions to reconcile, as far as possible, the interests of the individuals with the general interest. From this perspective, the market economy is not an end in itself. At most, it is an instrument - and an imperfect one at that - when we consider how to align the common interest and the private interests of individuals, social groups, and nations.
Pero enseguida Tirole muestra que, como Rodrik, un buen economista sabe mirar mucho más lejos, y que la cosa no es tan sencilla como algunos neoliberales incultos se empeñan en contarnos:

p5. Economics is not in the service of private property and individual interest, nor does it serve those who would like to use the state to impose their own values or to ensure the their own interest prevail....Economics works toward the common good; its goal is to make the world a better place. To that end, its task is to identify the institutions and policies that will promote the common good.

p28. We shall see later in the book how hubris - in this case, a governments excessive confidence in its ability to make complex choices in the realm of economic policy - can lead to harmful environmental and labor-market outcomes especially if combined with the desire to retain oversight and thereby the power to distribute favors.

Este buen planteamiento permite que replique bien a los que como Sandel dicen que el mercado es la fuente de muchos males:

p48. Acemoglu: A deep and important contribution of the discipline of economics is the insight that greed is neither good nor bad in the abstract. When channeled into profit-maximizing, competitive and innovative behavior under the auspices of sound laws and regulations, greed can act as the engine of innovation and economic growth. But when unchecked by the appropriate institutions and regulations, it will degenerate into rent-seeking, corruption and crime.

p49. It is also true that, by allowing us to choose our trading partners, the market makes it easier to break some traditional ties. This is, though, a transformation of inherited ties into chosen ties, not simply a deterioration of social cohesion.

p50. The market is sometimes made a scapegoat for our own hypocrisy. Even when it neither strengthens nor weakens our social bonds, the market becomes a mirror to our souls that reflects realities of our societies, facets of our aspirations, and preferences that we would rather conceal - from ourselves as well as others. We can break the mirror by doing away with the market, but to do so only suspends judgment on our personal and collective values.


Después Tirole pasa a contarnos la vida del investigador en economía. Por supuesto, coincido con muchas de sus apreciaciones, por ejemplo:

p66. The researcher's profession is without question a privileged one, offering great freedom and, furthermore, intense moments when confusion suddenly gives way to simplicity and clarity. Then the researcher has, like every teacher, the pleasure of sharing this knowledge.


Y claro, también estoy de acuerdo en que los investigadores no deben quedarse en la torre de marfil:

p69. Research driven only by the thirst for knowledge, no matter how abstract it may be, is indispensable - even in the disciplines that are naturally closest to real-world applications. But academics must also collectively aim to make the world a better place; consequently, they cannot refuse, as a matter of principle, to take some interest in public affairs.

Researchers have an obligation to society to take positions on questions on which they have acquired professional competence.


Eso sí, con cuidado de no dejar que aparezcan conflictos de interés, para lo que nos deja algunas recomendaciones:

p76. There is no perfect way to regulate the interactions between researchers and society outside the academic milieu, but a few practices can clarify researchers' relationship to society without diminishing its potential synergies.

Individual behavior:
- debate ideas, never persons
- never say anything you are not prepared to defend before your peers in a seminar or at a conference

Institutional partnerships:

The partnerships formed between a group of researchers and any private or public organization also have to obey certain rules. The challenge for research institutions is to preserve complete freedom for their researchers - even at the risk that the external partner will not renew its funding - while at the same time responding to the legitimate demand that research funded in this way must have some bearing on the funders' interests. The world greatest universities all face this challenge and have responded to it in a way that is mostly satisfactory, offering their researchers extraordinary intellectual freedom. This too is a complicated question, and there are possible models.

There are at least six foundations of intellectual independence: agreement regarding the objective of the contract and its terms and conditions; a long-term perspective; a diversity of partnerships; the right to publish freely; validation of the research by the best international journals; and independent governance.


Después Tirole entra en distintos asuntos que me han aportado menos, aunque sigue habiendo cosas interesantes, como cuando habla de la necesidad de contar con reguladores independientes:

p164. However society defines justice, its impartial application is best guaranteed by independent judges. The same goes for decision making in economic policy. Economics is a science of the means, not of the ends. Consequently, an independent authority should be trusted with a general mandate within which it can evaluate options and find technical solutions, a mandate that guarantees coherence in that authority's policies and its independence with regard to pressure groups.

p168. To limit the risks of independent agencies drifting away from serving the common good, independent and respected people must be selected to run them, must submit to appointment hearings focused on their qualifications, and if possible should be appointed with bipartisan support. Favors or loyal service to a party or a politician should never be taken into account.



La parte de cambio climático no demasiado interesante para mí, sí para otros. Aunque mola ver cómo cuenta esencialmente lo mismo que yo en mi asignatura del MEPI, aunque lo del global tax no vuela mucho. El capítulo del sector financiero no viene mal después del libro de Mazzucato (o antes incluso). Tirole sí reconoce que un buen sector financiero crea valor.

La parte final, donde analiza política industrial y de innovación sí me ha resultado valiosa, más en estos tiempos en que es tan relevante. Los mensajes que me han parecido más valiosos:

p366. The evidence suggests that industrial policies creating the fastest growth have been competitively neutral.

p371. Guidelines for industrial policy
- Identify the reason for the market failure
- Use independent, qualified experts to select projects to receive public funding
- Pay attention to the supply of research capability as well as the demand for it
- Adopt a neutral industrial policy that does not distort competition between companies
- Evaluate interventions after they have taken place, and publish the results; include a sunset clause
- Involve the private sector closely in the risk taking
- Bear in mind how the structure of the economy is evolving

p375. Companies spend a lot of resources trying to identify sources of public funding for projects they would go ahead with anyway.

p431. Value creation is increasingly based on innovation. The wealth of nations increasingly depends on their ability to locate at the top of the value chain.

p456. Asymmetries of information concerning costs, technological choices and demand prevent even a well-intentioned and competent regulator from guaranteeing the best services at the lowest prices for citizens.

p462. The stronger the incentives a network utility faces, the greater its potential profits, unless the regulatory authority has enough detailed information about the costs of production (which is very unlikely) or succeeds in bringing about effective competition in the market.

p464. Opportunistic behaviors by the regulator and the regulated. Incomplete contracts, or anything that allows one of the two parties to behave in an opportunistic way ex-post reduces the incentive to invest in a mutual relationship. Putting this in terms of the principal-agent problem, there is a reciprocal danger of expropriation, either of the agent's (company's) investment by the principal (regulator) or otherwise.

p467. Who should cover fixed costs? User or taxpayer? Tirole apuesta por lo primero

miércoles, 12 de abril de 2023

How the world really works, de Smil

Creo que este libro lo debería leer todo el mundo, no sólo los académicos o profesionales. No es demasiado largo ni pesado, y está lleno de información interesante. Yo al menos pienso recomendárselo a mis hijas, aunque teniendo luego una conversación con ellas para que no se depriman. Porque Smil no se corta en volcar su enciclopédico conocimiento para desmontar todo el blablabla ("bullshit slayer", le llama David Keith...) que hay alrededor de muchas cosas en este mundo, y en particular alrededor de la energía, la alimentación, los materiales, la globalización, los riesgos, o el medio ambiente. Y en ese proceso la visión que le queda a uno de muchas cosas no es particularmente optimista (a veces incluso creo que se pasa de pesimista). En este sentido, este libro es un destilado, enormemente concentrado, de otros libros de Smil previos (por lo que, si ya te has leído este libro anterior, el actual no aporta tanto en el tema de la energía).

También sería muy bueno que se lo leyeran muchos políticos: no para deprimirles tampoco, sino para hacerles entender que sólo por hablar de renovables, autoconsumo o comunidades energéticas no vamos a descarbonizar las economías...En ese sentido, el capítulo sobre materiales es fundamental, igual que lo es el de alimentación.

Algunos de los mensajes fundamentales:

- Sin fertilizantes (derivados de los fósiles) sólo tendríamos comida para la mitad de la población humana. Ese es el límite fundamental de la agricultura ecológica.

p75. Odum said "industrial man no longer eats potatoes made from solar energy; now he eats potatoes partly made of oil


- El veganismo a gran escala no es viable...pero por otra parte es estúpido comer tanta carne.
- Los pilares de la civilización humana no son los chips, sino el cemento, el acero, los plásticos y el amoníaco. Y lo seguirán siendo durante la transición energética:

p101. Large wind turbines: their foundations are reinforced concrete, their towers, nacelles and rotors are steel (200 t per every MW), nand their massive blades are energy-intensive and difficulty to recycle plastic resins (about 15 tons of them for a midsize turbine). All of these giant parts must be brought to the installation sites by outsized trucks and erected by large steel cranes, and turbine gearboxes must be repeatedly lubricated with oil. Multiplying these requirements by the millions of turbines that would be needed to eliminate electricity generated from fossil fuels shows how misleading any talks are about the coming dematerialization of green economies.

p102. Modern economies will always be tied to massive material flows, whether those of ammonia-based fertilizers to feed the still-growing global population; plastics, steel and cement needed for new tools, machines, structures and infrastructures; or new inputs required to produce solar cells, wind turbines, electric cars, and storage batteries. And until all energies used to extract and process these materials come from renewable conversion, modern civilization will remain fundamentally dependent on the fossil fuels used in the production of these indispensable materials. No AI, no apps, and no electronic messages will change that.



- Sobre el cambio climático: lo entendemos desde hace 150 años, no desde Kyoto o París. Y sin embargo, no hemos hecho nada que no haya venido asociado al avance tecnológico, no a la voluntad política. Y eso, claro, hace que Smil no sea demasiado optimista:


p204. The reality is that any sufficiently effective steps [to fight climate change] will be decidedly non-magical, gradual and costly.

p224. To conclude that we will be able to achieve decarbonization anytime soon, effectively and on the required scales, runs against all past evidence.

No real progress can be achieved until at least these top five countries, now responsible for 80% of all emissions, agree to clear and binding commitments.


jueves, 15 de diciembre de 2022

Good to go, de David Metz

 Una estupenda lectura para todos aquellos preocupados por la descarbonización del transporte. David Metz repasa la evidencia y los mitos alrededor del transporte, y pone toda su experiencia y sabiduría en las propuestas. Que pasan, fundamentalmente, por reducir la demanda de movilidad (fundamentalmente con buen urbanismo).

Porque como analista sensato que es, David no cree que la electrificación sea la solución a todos los problemas. Tampoco cree que vaya a ser la ciudad de los quince minutos (que considera imposible de lograr). A este respecto, recuerda un dicho: todos vivimos en dos ciudades de quince minutos, en la que tenemos nuestra casa y en la que tenemos nuestro trabajo; y lo complicado es juntarlas. 

También nos recuerda varias cuestiones difíciles de discutir:

- que el tiempo de desplazamiento diario se mantiene estable desde hace mucho tiempo: cuando creamos un sistema más eficiente, nos vamos más lejos...

- igual que cuando construimos una nueva infraestructura la congestionamos inmediatamente. La congestión tiene un equilibrio al que volvemos inevitablemente, da igual si añadimos o quitamos capacidad. La única solución es usar cargos por congestión, con sus problemas consiguientes de aceptabilidad. Eso, o limitar el aparcamiento (o aumentar mucho su coste).

- invertir en trenes sí permite reducir congestión. El problema es que los costes de capital son difícilmente recuperables con las tarifas.

- los coches, al circular a mayor velocidad (que una bici, por ejemplo) nos dan acceso a muchas más opciones. Esta es la principal razón de su popularidad.

- el coche eléctrico reduce emisiones, pero ningún otro problema; el coche autónomo parece difícil de conseguir con un nivel de seguridad suficiente, a un coste asumible; ni esto, ni la digitalización, cambiará la velocidad de transporte, y por lo tanto sólo mejorará la calidad (quizá marginalmente la integración de transportes públicos pueda aumentar su cuota).

- las bicis no sacan a la gente de sus coches, sino del transporte público.

En fin, una dosis de realismo muy bienvenida a este debate a veces un tanto idealizado.

viernes, 21 de octubre de 2022

Sources of Power, de Klein

No consigo recordar de dónde saqué la recomendación para este libro...pero pensé que si lo publicaba MIT y hacían una edición 20 aniversario, debía ser interesante. Y el caso es que sí lo es: es ameno de leer, y se aprenden algunas cosas (sobre todo de la parte final). Pero pensaba que iba a ser mucho más útil como guía para la toma de decisiones...y para eso no vale.

Porque el libro se dedica fundamentalmente a estudiar cómo toman decisiones los expertos en unas condiciones muy determinadas: militares, bomberos, médicos...En esas condiciones, Klein defiende que el análisis de toma de decisiones habitual no funciona. La incertidumbre y la necesidad de tomar decisiones rápidas hace que, en lugar de tratar de buscar la mejor solución, los verdaderos expertos identifiquen rápidamente, a partir de su intuición (construida a partir de la experiencia) una solución suficientemente satisfactoria (a la Simon). A esto lo llama Recognition-Primed Decision Making (RPD), es decir, decisión basada en la identificación de patrones. Si a esa identificación se le suma la simulación mental, la construcción de analogías, la búsqueda de anomalías, y la elaboración de narrativas, ya tenemos el paquete completo de RPD, que según parece explica muy bien la toma de decisiones en estos contextos.

Sólo hay dos problemas:
- Primero, ¿y si no tenemos un experto? Pues entonces complicado, porque es muy difícil enseñar a los novatos a comportarse como expertos. Hace falta no sólo vivir experiencias (y no hay tantas oportunidades), sino además aprender de ellas (y no todos lo consiguen, o no todos los contextos se prestan a ello)
- Segundo, ¿y si la situación no es una vivida anteriormente (o similar), y por tanto no hay forma de aplicar la intuición o la experiencia? Entonces precisamente usar la intuición a ciegas puede ser una receta para el fracaso.

Además, hay un problema adicional, y es que Klein se excede un poco en su defensa de su niño (RPD). Es cierto, como bien dice, que el RPD demuestra que la gente puede tomar buenas decisiones sin usar métodos de decisión analíticos. Pero eso no significa que todo lo demás sea una basura. Dice Klein por ejemplo que los métodos analíticos no te preparan para improvisar, para actuar bajo incertidumbre...claro. Pero RPD tampoco.  Tampoco creo que acierte cuando dice que si tenemos en cuenta el contexto en el que la gente toma la decisión, la información disponible, o los objetivos y el nivel de experiencia, entonces no hay errores de decisión (sólo falta de experiencia o de información). Creo que dejarlo todo a la experiencia y descuidar el cuidado a la hora de tomar decisiones, aun sin ella, es limitar mucho el ámbito posible para tomar decisiones, algo claramente no realista.

Y entonces, ¿por qué digo que el libro es interesante, si no estoy muy de acuerdo con su planteamiento general? Pues primero porque, si uno prescinde de sus ambiciones de grandeza, la descripción que hace de las situaciones y de la aplicación de RPD es interesante, aunque sea para un nicho pequeño de decisiones.

Segundo, porque introduce un concepto muy interesante para la toma de decisiones (para eliminar sesgos que, curiosamente, dice que no son el problema): el Premortem:

Our exercise is to ask planners to imagine that it is months into the future and that their plan has been carried out. And it has failed. That is all they know; they have to explain why they think it failed. They have to look for the causes that would make them say: "of course, it wasn't going to work because..." The idea is that they are breaking the emotional attachment to the plan's success by taking on the challenge of showing their creativity and competence by identifying likely sources of breakdown.

Tercero, porque la parte de gestión de equipos también es interesante, y muy aplicable a contextos generales de trabajo en grupo (no sólo grupos de militares). Me ha parecido especialmente interesante su énfasis en la importancia de comunicar bien por parte de los líderes:

The commanders' intent statement is representative of any organizational setting where someone has to describe to other what they are supposed to be doing. 
The art of describing your intent is to give as little information as you can. The more details you pack in, the more you obscure your main points. However, if you leave out an important consideration, you run the risk that the person will become confused at a critical decision point. 
There are seven types of information that a person could present to help the people receiving the request to understand what to do:
- The purpose of the task (higher-level goals)
- The objective of the task (an image of the desired outcome)
- The sequence of steps in the plan
- The rationale for the plan
- The key decisions that have to be made
- Antigoals (unwanted outcomes)
- Constraints and other considerations 
A commander or leader who specifies time and resources is micromanaging. The effective commander needs to provide a sufficiently clear picture of the overall mission, including the potential follow-up. This information lets the subordinates make their own decisions about how best to achieve the task and the higher-level goals.
Al final también habla por ejemplo de la diferencia entre la lógica y la verdad (que no tienen por qué ser sinónimos), sobre qué es una buena o mala decisión, o sobre por qué los políticos nunca podrán ser expertos en nada más que la política :).