Una conversación interesante en Energy Exchange. Para mí lo que más vale la pena son los comentarios de Anne-Sophie Corbeau sobre el gas natural, y los posibles impactos a futuro de esta situación en términos de cambios en los suministradores, o incluso en los combustibles.
La conversación también refleja bien que, para EEUU, esta guerra no tiene un coste evidente en términos energéticos: ellos no dependen del gas catarí, ni de los precios del GNL...más bien incluso pueden beneficiarse de precios altos en este contexto en el que, al menos hasta hace unas semanas, algunos anunciaban el desastre de las inversiones en GNL en EEUU. Lo mismo pasa con el petróleo. Para China, Corea, Japón, o Europa, esto es otra cuestión, claro, y los daños pueden ser significativos. Así que, con esta guerra, Trump parece estar golpeando no sólo a Irán, sino también a sus contrincantes geopolíticos. Esto no necesariamente habrá sido uno de los motivos para atacar, pero desde luego no creo que lo haya considerado como un inconveniente. Razón de más para redoblar los esfuerzos en autonomía energética en Europa.
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