miércoles, 4 de noviembre de 2026

El futuro de los think-tanks bajo la IA

 Me decía mi amigo Julián el otro día que últimamente posteo cosas un poco raras :). Es verdad que en lugar de discusiones sobre energía y medio ambiente, que se supone que es lo mío, llevo una temporada hablando bastante de IA. Pero es que, en parte por lo que me toca desde la Escuela de Doctorado de Comillas, y en parte por lo que tenemos que pensar desde The Energy Journal, la verdad es que los avances de la IA en investigación están cambiando nuestro mundo, el de la investigación, y el de la publicación científica. Todavía no sabemos bien cómo de rápido, pero sí empezamos a ver hacia donde. Tyler Cowen ofrece un par de ejemplos recientes, y Gary King nos dice que la IA ya hace mejores revisiones.

En este contexto, Dan Baer, vicepresidente senior de Carnegie, entrevistado en Resources Radio, comparte sus intuiciones sobre esta cuestión desde el punto de vista de los think-tanks, y la verdad es que me parecen muy sensatas todas. 

Yo también creo que la IA lo que va a crear es una mayor exclusividad. Va a producir muchos más artículos basura (como estos rechazados por IEEE), o informes basura de think-tanks como este que me mandaron el otro día para revisar (y eso que la idea de montar un think-tank de estudiantes parecía atractiva...). 

Pero yo creo, como Baer, que seguirán existiendo y trabajando los investigadores y think tanks más top, capaces de producir visiones y análisis de mucho más valor que los que pueda hacer la IA. Capaces también de dar un sello de prestigio a una publicación. Y quizá estos investigadores puedan ser mucho más productivos, gracias a la IA (algo que también generará más desigualdad entre investigadores). Podrán centrarse más en pensar, en el análisis crítico, y menos en las partes más mecánicas de la investigación. La creatividad, la capacidad de innovar y de ofrecer algo verdaderamente valioso se valorarán mucho más. De alguna forma se producirá un efecto de concentración similar al que vemos ya en la música, el cine o la literatura, en el que los "buenos" o más populares se llevan casi todo el pastel.

Otra cosa, claro, es qué pasará con la gente como yo, más mediocres, que no publicamos en revistas top. Decía Carlos Batlle el otro día que a lo mejor tenemos que dejarlo y dedicarnos sólo a los proyectos con empresas. No lo tengo tan claro, porque eso también lo puede o podrá hacer la IA estupendamente...Si no valemos para una cosa, no sé por qué vamos a valer para la otra...En todo caso, sí habrá que replantearse cómo evaluamos la investigación en las universidades (si es que la seguimos haciendo).

Me ha gustado también el énfasis de Baer en la escritura, algo de lo que también soy un obseso. Como ya he dicho alguna vez aquí, es escribiendo cuando estructuramos nuestro pensamiento. Si dejamos que eso lo haga la IA, no tenemos nada que ofrecer. Dice Baer, "the process of writing also produces the expert", y creo que tiene toda la razón.



martes, 3 de noviembre de 2026

El marco de resiliencia europeo frente al cambio climático

 Me avisa Antxon Olabe (gracias!) de esta nueva iniciativa de la Comisión, que para mí tiene luces y sombras. No porque no sea imprescindible avanzar en la adaptación frente al cambio climático, y en hacer nuestros sistemas más resilientes frente a ello. Precisamente, este mes vamos a celebrar un workshop en Santander con participantes de distintas instituciones europeas (IHC, TU Delft, Chalmers...) para reflexionar sobre los retos que todavía tenemos que solucionar...

El marco europeo también plantea instrumentos para compartir información sobre el tema que parecen de gran interés, como el European Climate Viewer o el Navigator of Climate Resilience Tools 

Lo que me genera inquietud es la Ley, que obliga a los estados miembros a hacer un ejercicio de evaluación de riesgos climáticos, y a adoptar un plan nacional estratégico sobre resiliencia climática. Eso sí, no obliga, sino que "anima" a los EEMM a incorporar esta evaluación a sus funciones habituales. Y me genera inquietud porque, en estos tiempos de oposición desde los populismos a la burocracia europea, una obligación más no creo que ayude mucho, y menos aún en un tema como la adaptación que sí, tiene algunos impactos transfronterizos, pero es una cuestión fundamentalmente nacional (o local, de hecho), y que también debería ser financiada a ese nivel, según Persaud.

 

viernes, 30 de octubre de 2026

Enseñar a los estudiantes a hacer peer-reviews

Esto es algo que nunca se me había ocurrido, la verdad...pero que me parece brillante como formación para los estudiantes de doctorado: el revisar los papers de otros para aprender a detectar agujeros en los tuyos (la paja en el ojo ajeno, ya sabéis) me parece un muy buen ejercicio. Es cierto que de alguna forma ya lo hacemos durante la revisión de la literatura (o a veces en las escuelas de verano para doctorandos y similares), pero esto exige un paso más, muy bienvenido precisamente en los tiempos en que la revisión de la literatura cada vez se intenta automatizar más.

Y de paso, además creo que podemos lograr dos co-beneficios: uno, el enseñar a los estudiantes a hacer una revisión rigurosa pero a la vez educada y respetuosa; dos, aumentar la cantera de revisores, tan necesaria. 

jueves, 29 de octubre de 2026

El futuro de la investigación

 Hace tiempo, cuando escribía sobre el papel de la IA en la investigación, decía que todas esas reflexiones serían válidas en tanto la IA no llegara a un nivel en el que investigue mejor que nuestros mejores expertos. Bueno, pues en este ensayo, Sune Lehmann nos ofrece una visión, optimista, de ese futuro. Un futuro en el que ya no hay investigadores como tales, sino más bien como exploradores del territorio que nos descubrirá la IA.

 Lo que yo no tengo claro es si disfrutaré/disfrutaría igual en ese futuro. A mí lo que me gusta de la investigación es hacer preguntas interesantes, y tratar de responderlas. Lehmann dice que eso lo hará la IA, y que nuestro trabajo será filtrar las posibles preguntas, y tratar de entender las respuestas (si es que eso es posible, claro). 

miércoles, 28 de octubre de 2026

La excepción ibérica, ahora en Italia

 Y yo que pensaba que, tras el intento fallido de eximir del ETS a los generadores, ya se había terminado el lío...pues no, ahora resulta que la Comisión le va a dejar a Italia usar la excepción ibérica. A pesar de que en un país mucho más interconectado los problemas de esa idea son aún mayores...curioso que precisamente fuera en Italia donde publicáramos el análisis de este tema...

martes, 27 de octubre de 2026

El gran colapso de la fertilidad

 Una entrevista interesantísima, aunque no particularmente optimista, sobre la caída de la fertilidad en todo el mundo y sus consecuencias. Y aquí con las historias de siempre sobre las pensiones, más en campaña electoral... 

Aquí el paper original. 

lunes, 26 de octubre de 2026

Más conflictos entre centros de datos y el cambio climático

 Parece que en Alemania también tienen problemas para armonizar el desarrollo de los centros de datos con los requisitos climáticos. En este caso, la regulación alemana exigía reciclar el calor, y ahora esa exigencia se ha eliminado, a pesar de que, como dicen en el artículo, la cosa tenía bastante sentido en un país con tantas redes de calefacción de distrito. 

Veremos qué pasa en España con el famoso Real Decreto. Nosotros en el IIT, por nuestra parte, vamos a comenzar un estudio sobre el impacto de los centros de datos en los precios eléctricos y las emisiones del sistema, bajo distintas configuraciones. Esperamos publicarlo pronto para que ayude a toda esta discusión. 

viernes, 23 de octubre de 2026

Papeles de Energía: Riesgo climático y finanzas sostenibles

 Hoy sale un nuevo número de Papeles, en esta ocasión co-editado con Clara I. González, del Banco de España, recogiendo las contribuciones a una jornada organizada por ella en el banco.

 

El cambio climático y la transición hacia una economía baja en carbono tienen implicaciones que van más allá de la política medioambiental y afectan al funcionamiento de la economía y del sistema financiero. Esta cuestión ya ha sido objeto de análisis en esta revista: en febrero de 2022 cubríamos el impacto del cambio climático en la economía española, tanto en términos de riesgos de transición como de riesgos físicos. Y tanto la evaluación de estos aspectos, como su incorporación al mundo financiero y a la supervisión bancaria han seguido avanzando, y mucho, desde entonces.

El interés de los bancos centrales por las implicaciones del cambio climático responde, precisamente, a su potencial impacto sobre variables como la estabilidad financiera, la valoración de los activos, el crecimiento, la evolución del sistema energético o la inflación, lo que hace necesario profundizar en su análisis.

Abordar estas cuestiones exige, además, combinar conocimientos y perspectivas procedentes de distintos ámbitos. La interacción entre bancos centrales, responsables de políticas públicas, académicos y expertos permite conectar los avances de la investigación con las necesidades de la toma de decisiones y la experiencia práctica. Este diálogo resulta especialmente relevante en un ámbito todavía en evolución, en el que persisten retos analíticos y de información y donde la cooperación y el intercambio de conocimiento contribuyen a desarrollar herramientas y enfoques más sólidos para comprender y gestionar los riesgos relacionados con el clima. 

En esta línea de diálogo, el 25 de marzo de 2026,el Banco de España organizó junto con la Network for Greening the Financial System (NGFS), el Centre for Economic Transition Expertise (CETEx) y el Transition Pathway Initiative Centre de la London School of Economics, una conferencia de alto nivel sobre riesgo climático y finanzas sostenibles, en la que se intercambiaron opiniones de gran relevancia acerca de las políticas, la investigación, y también la puesta en práctica de todas estas cuestiones. Gracias a la generosidad del Banco de España, y en particular a la colaboración de Clara I. González, coordinadora de finanzas sostenibles en la Oficina Ambiental, Social y de Gobernanza del Banco de España, y co-editora de este número, tenemos la suerte de ofrecer en este número las reflexiones de la gran mayoría de los ponentes que participaron en la conferencia.

Los artículos que integran esta publicación ofrecen una visión amplia de los principales retos que el cambio climático plantea a la economía y al sistema financiero, así como de los enfoques que se están desarrollando para abordarlos desde diferentes perspectivas.

En primer lugar, la subgobernadora del Banco de España, Soledad Núñez, advierte de la urgencia cada vez mayor de este diálogo, en un entorno geopolítico cada vez más complejo. También subraya la necesidad de reforzar la agenda climática, para impulsar la competitividad y construir economías resilientes, dos conceptos que se refuerzan mutuamente. Esta realidad supone un reto fundamental para los bancos centrales y entidades supervisoras: deben entender cada vez mejor los riesgos climáticos, cómo afectan a la economía y a la estabilidad financiera, todo ello como una parte integral de su mandato.  Esto requiere contar con datos fiables, comparables, y suficientemente detallados, y sobre todo, la colaboración entre instituciones, construyendo puentes entre la academia y la política, el sector público y privado, o entre jurisdicciones. Dilatar estas actuaciones sólo aumentará el coste de la transición y los riesgos financieros económicos y financieros.

A continuación, Íñigo Losada, profesor del IH Cantabria, expone claramente los riesgos físicos a los que nos enfrentamos a causa del cambio climático. Ahora bien, también plantea que la magnitud de ese riesgo dependerá de nuestras decisiones: de las que adoptemos respecto a qué queremos proteger de nuestras economías, en qué medida, para quién, y cuándo. Estas decisiones se adoptan generalmente a nivel local, bajo gran incertidumbre, y con criterios múltiples; y el sector financiero todavía tiene que internalizar estos aspectos.

El autor traslada cuatro mensajes relevantes: primero, el riesgo está en los extremos, su secuencia temporal, y su refuerzo en magnitud; Segundo, la adaptación debe basarse en el riesgo tolerado y la flexibilidad a nivel local; Tercero, el déficit de implementación está en la gobernanza y la permeabilidad de la financiación entre administraciones; Cuarto, el nivel de adaptación óptima no puede limitarse a minimizar el coste o lograr el aseguramiento. Losada concluye que la adaptación debe hacerse legible para el sector financiero, y que este sector debería dejar de considerarla como un elemento exógeno.

Anil Markandya, profesor de investigación del Centro Vasco para el Cambio Climático – BC3, repasa la conexión entre estos riesgos y las finanzas sostenibles, en el marco de una crisis planetaria triple e interrelacionada: cambio climático, biodiversidad, y contaminación atmosférica. El autor señala que existe un déficit muy significativo de financiación, además sesgado a favor de la mitigación. La financiación de la adaptación no alcanza aún a un 10% de sus necesidades. Si se unen todas las necesidades, alcanzarían un 6,6% del PIB global, con un 4,8% aún por cubrir, fundamentalmente por parte del sector privado. Cerrar el hueco requerirá distintos instrumentos.

Ante esta necesidad de movilizar financiación, Avinash Persaud, Asesor Especial para Cambio Climático del Presidente del Banco Interamericano para el Desarrollo, plantea una útil taxonomía para la financiación necesaria, en función de sus usos. Según Persaud, los distintos tipos de inversión necesaria difieren en cuanto a la posibilidad de obtener ingresos, o en los ahorros sociales, o en los costes que suponen. Y por tanto, considera necesario dividir las fuentes de financiación en función de ello. Así, el autor propone que el capital privado se dedique a las actividades con ingresos; que la inversión en resiliencia se financie mediante bancos de desarrollo multilaterales; y que los daños del cambio climático se cubran mediante ayudas y transferencias fiscales. En su opinión, esta división hará que se utilicen mejor los recursos públicos y se gestionen mejor los riesgos.

Entrando ya en el mundo de la supervisión bancaria, Frank Elderson, Vice-Chair del consejo de supervisión del Banco Central Europeo, comienza recordando que los riesgos físicos y los riesgos de transición son dos caras de una misma moneda: si la transición es desordenada, aumentará el riesgo para los bancos; y si se retrasa la acción climática, los riesgos físicos serán mayores. Por tanto, deben analizarse de forma conjunta, pero sin que esto suponga confinarlos como un tipo de riesgo aparte. Estos riesgos influyen en los riesgos de mercado, los riesgos de crédito, y los riesgos operacionales, y por tanto son parte esencial del negocio diario de los bancos, y de sus entidades supervisoras. Es preciso pues integrarlos en su práctica de gestión de riesgos y carteras, y usar la planificación de la transición como una herramienta prudencial. Y hacerlo de forma homogénea y consistente. La supervisión bancaria juega un papel fundamental en este proceso, pero los bancos no deben gestionar estos riesgos sólo porque los supervisores lo exijan, sino porque los riesgos son reales, y su buena gestión puede suponer una importante ventaja competitiva para Europa.

Kevin Stiroh, senior fellow de Resources for the Future, incide en ideas similares. En primer lugar, defiende que los riesgos climáticos son riesgos materiales y por tanto deben incorporarse en los marcos actuales de gestión de riesgo y de supervisión. Esto a su vez requiere un ejercicio de prospectiva que cuantifique empíricamente los riesgos futuros (que no serán igual que los pasados). Finalmente, considera imprescindible reconocer la heterogeneidad entre los bancos en cuanto a sus distintas exposiciones, huellas geográficas, o foco sectorial. Las soluciones por tanto deberán ser particularizadas para cada banco, según su exposición, modelo de negocio, y actitud frente al riesgo.

Robert Patalano y Enrique Serrano, investigadores del Centre for Economic Transition Expertise CETEx, repasan las distintas formas en las que los bancos centrales están incorporando estas demandas, con particular atención hacia las reformas introducidas por el Banco Central Europeo y el Banco de Inglaterra. Los autores consideran que las autoridades monetarias están gradualmente moviéndose de la compra de activos “verdes” hacia la integración de las consideraciones climáticas en la valoración de colaterales y los marcos de gestión de riesgo. Sin embargo, todavía queda camino por recorrer, extendiendo las metodologías de riesgo climático a otras clases de activos, aumentando la coherencia de las políticas, y comenzando a incorporar otros riesgos materiales relacionados con la naturaleza. Todas estas mejoras enviarán una señal muy poderosa a los sistemas financieros y a la economía acerca del valor económico de la transición climática y ecológica.

Por su parte, Caspar Siegert y James Talbot, del Banco de Inglaterra, ilustran la evolución descrita anteriormente a partir de la experiencia del Banco, en la compra de activos, los marcos colaterales, y las herramientas de pasivo. Los autores subrayan la importancia de articular claramente los objetivos del banco para seleccionar los instrumentos adecuados, así como de adaptar las soluciones a los distintos contextos nacionales, y de contar con datos y métricas adecuados. El papel de la Network for Greening the Financial System (NGFS) es fundamental a este respecto.

Juan Ayuso, Director General de Operaciones, Mercados y Ssistemas de Pago del Banco de España, a su vez, presenta la experiencia del banco central español en cuanto a la integración de criterios de sostenibilidad y responsabilidad en la gestión de su cartera no relacionada con la política monetaria, y a la transparencia de las métricas climáticas. El autor ilustra esto con el informe 2026 del Banco, pero considera que la mayor contribución de los bancos centrales está en el ejemplo institucional y la credibilidad, algo que se construye a través de metodologías sólidas, transparencia y coherencia. En este sentido, la aún significativa falta de datos y métricas de calidad no debe suponer un obstáculo para avanzar.

Elena Triebskorn, responsable de datos de mercados financieros externos del Bundesbank, incide precisamente en la cuestión de los datos: coincide en que los datos relacionados con los impactos climáticos son generalmente incompletos, inconsistentes, y difíciles de comparar, además de contar con numerosos huecos a nivel regional, sectorial o a futuro. Dado que las fuentes de datos son diversas, es necesario un esfuerzo significativo para generar un conjunto robusto y estandarizado. Esto a su vez requiere colaboración entre distintos tipos de expertos e instituciones. La autora plantea que los bancos centrales deben ser más proactivos en la recopilación y estandarización de datos climáticos, además de asegurar la transparencia en su uso y la supervisión humana.

También reflexiona sobre datos y métricas Luis Ángel Maza, Director del Departamento de Estadística del Banco de España, que repasa la experiencia del banco en este aspecto, y presenta algunas iniciativas de gran interés, como la base de microdatos ESG de empresas españolas (CBS), el visualizador de empresas con múltiples localizaciones (ViME), la base de datos europea ERICA, o la contribución del Banco de España a los indicadores climáticos del Banco Central Europeo. El autor también presenta proyectos en marcha en biodiversidad, datos geoespaciales, estándares estadísticos internacionales, o la aplicación de la inteligencia artificial a las estadísticas climáticas. Maza concluye ofreciendo algunas lecciones aprendidas: es importante tener claro el objetivo institucional; hacen falta capacidades nuevas, y colaboración; es esencial el punto de vista del usuario potencial; y hay que mantener un balance adecuado entre acceso a los datos y calidad de los mismos.

Carmen Nuzzo, profesora y directora del TPI Global Climate Transition Centre de la LSE, considera sin embargo que el problema principal no reside en la disponibilidad de los datos climáticos, sino su comparabilidad, en la capacidad para evaluarlos, en particular respecto a la adaptación, a los riesgos basados en la naturaleza, y al creciente volumen de actividad empresarial que se sitúa fuera del perímetro de la transparencia. También es fundamental incorporar la visión a futuro. Además, el mantenimiento del bien público que esta información supone es difícil cuando depende de entidades filantrópicas.

Agnieszka Trzcinska, del Banco Central Europeo, y responsable del equipo de escenarios de NGFS, presenta los últimos escenarios elaborados por esta red, creada en 2017 como una coalición de bancos centrales y supervisores comprometidos con la incorporación de los riesgos climáticos y las finanzas sostenibles. Los escenarios de NGFS están específicamente diseñados para facilitar los ensayos de estrés y evaluar las consecuencias económicas y financieras de los riesgos climáticos, con dos horizontes temporales: 2030 y 2050. Estos escenarios permiten además a los responsables entender las vulnerabilidades de la economía, y diseñar políticas efectivas. Los escenarios de corto plazo, presentados por primera vez en 2025, ofrecen algunas conclusiones de gran interés: la importancia de una transición ordenada, la relevancia de los eventos meteorológicos extremos en el corto plazo, o la interrelación entre los costes de transición y eventos extremos. NGFS sigue trabajando para mejorar estos análisis.

Finalmente, Yann Marin, secretario general de NGFS y subdirector para estabilidad financiera del Banco de Francia, propone ir más allá de los datos climáticos, e incorporar otros recursos también de gran importancia en nuestras regiones, como el agua. El agua es un recurso crítico, y una fuente material de riesgo financiero a nivel internacional, y no local como se había considerado habitualmente. El agua además conecta el cambio climático con la degradación de los ecosistemas y la economía Las sequías, inundaciones, o contaminación pueden crear riesgos financieros sistémicos, y por tanto deben ser incorporadas a la supervisión bancaria dentro de los marcos prudenciales establecidos, con el objetivo último de no sólo medir el riesgo, sino también la resiliencia.


Agradeciendo una vez más al Banco de España su disponibilidad para realizar esta publicación conjunta, animo a todos los lectores a profundizar en este asunto de tanta relevancia actual y futura, mediante la lectura de todos los artículos de este número.
 

jueves, 22 de octubre de 2026

Los precios del gas en Europa

 Perdón por el silencio de estos días, muchos viajes, reuniones, cierres de informes...Vuelvo con un artículo muy informativo del FT sobre los precios del gas en Europa. Optimista a la vista de los precios de los futuros...aunque claro, todo dependerá de si hace más o menos frío este invierno.

martes, 13 de octubre de 2026

viernes, 9 de octubre de 2026

Sobre los resultados de PISA y el éxito de Inglaterra

 Muy interesante explicación de Daisy Christodoulou sobre por qué los estudiantes ingleses sacan buenas notas en PISA. Y eso que va en contra de lo que yo suelo defender: a mí me parece que el énfasis en la memorización no es bueno. Sí que defiendo, como ella, que hay que adquirir conocimiento y cultura, no sólo técnicas y gestión de proyectos. Pero no creo que memorizar sea la mejor estrategia. Sin embargo, voy a tener que callarme a la vista de los resultados. O eso, o mirar mejor los resultados y su distribución, que también es muy interesante seguro. Porque las medias pueden ocultar distribuciones indeseadas...

miércoles, 7 de octubre de 2026

Cowen entrevista a Luis Garicano, y entre otras cosas hablan de vivienda

Una pena que estos sean malos tiempos para los reformistas serios. En todo caso, la entrevista es muy interesante, y cubre muchos de los problemas que tenemos y sus posibles soluciones. También, por supuesto (a pesar de estar grabado a finales de julio, sin Maricarmen de por medio), se habla de vivienda, algo de lo que también habla, y muy bien, por supuesto, Jorge Galindo. Que nos recuerda que esto no es nada nuevo, aunque algunos lo quieran hacer creer con soluciones mágicas de última hora.

martes, 6 de octubre de 2026

Un par de ideas para editores de revistas

 Una buena y otra mala.

La buena: usar IA para comprobar que un artículo es replicable, y está correctamente hecho. Este es uno de los usos para los que claramente la IA ayuda. Evidentemente, el editor o el revisor tendrá que añadir su propio criterio a esto, pero hay una ganancia de tiempo claro en una tarea que como sabemos no está remunerada habitualmente.

La mala: pues justo eso, pagar a los revisores. Porque una cosa es compensar de alguna forma el tiempo empleado en beneficio de la comunidad, y otra convertirlo en un negocio.

lunes, 5 de octubre de 2026

José Juan Ruiz, sobre la IA

 Me ha gustado este resumen de muchas discusiones actuales sobre la IA, con conclusiones también para España y Europa.

Se puede complementar con este repaso histórico de Tim Harford. 

jueves, 1 de octubre de 2026

Un coste de carbono "equivalente" para permitir coaliciones climáticas

 Eso es lo que pretende hacer este informe: homogeneizar las distintas políticas climáticas, traducirlas a un coste del carbono "equivalente", y, a partir de ahí, buscar puntos de encuentro para coordinar sus políticas climáticas y de protección para la industria:

This report introduces an “effective carbon cost” that measures the average burden on firms in regulated industries. It then pairs that measure with an assessment of what can reasonably be expected from each country given its income and other local circumstances. The point is not to make compliance-carbon markets identical, but to posit a practical framework for how different systems might work together.

 

martes, 29 de septiembre de 2026

Un simulador de disrupciones en cadenas de suministro

 Curioso. El caso es que no sé de dónde me vino, se me había quedado en un cajón (virtual). Pero desde luego muy útil en estos tiempos.

lunes, 28 de septiembre de 2026

Más cambios de reglas en Europa?

 Las cosas siguen moviéndose en Bruselas:

- No sé si será verdad, pero el cambio de los mandatos actuales del H2 (o los RFNBOs) por un sistema de créditos y objetivos indicativos podrían cambiar sustancialmente el volumen de H2 generado a futuro. 

-  Y por otra parte, Macron quiere retrasar la entrada en vigor de las multas asociadas a las fugas de metano.

Politico también cree que el nombramiento de Cristina Lobillo puede estar trasladando un mensaje importante. 

Claramente los tiempos están cambiando... 

viernes, 25 de septiembre de 2026

Prophecy, de Véliz

Un libro bien escrito, con mucho humor, y que se lee muy fácil. Pero que me ha decepcionado, la verdad. Y es que aunque parece que el tema es más bien general, en cuanto puede aterriza en un subconjunto muy específico de profecías y predicciones: las que realizan los tecnobros cuando nos quieren vender sus IAs. La autora tiene su agenda muy clara, aunque a veces parezca que la viste con otras cosas.

Y sí, en general estoy de acuerdo con sus apreciaciones acerca de estas predicciones (interesadas, que tratan de ser autocumplidas, y de crear el futuro que predicen, influyendo en el mercado, pero no mucho más que cuando un inversor interesado nos dice que una acción va a subir o bajar, o que el futuro son los coches eléctricos...), y también sobre los problemas éticos que tiene dejar determinadas decisiones a las IAs, como por ejemplo evaluar el riesgo de que un cliente no pague una hipoteca. Aunque algunas de ellas me parecen discutibles, la verdad, como buen problema ético, hay unas cuantas formas de verlo. Por ejemplo, es cierto que no parece muy ético que un algoritmo decida automáticamente quién va a la cárcel y quién no...o los problemas con los seguros médicos que no dependen de nosotros, como los asociados a la información genética (pero no con fumar, por ejemplo)...pero, ¿no es bueno que los bancos tengan mejor información sobre la fiabilidad de sus créditos, si eso hace que los deudores más fiables se vean beneficiados? Lo mismo con los conductores. ¿O es que es más justo y más ético que paguen lo mismo los conductores prudentes que los más arriesgados?

En todo caso, mi problema principal es que hay muchas más predicciones que ni son interesadas ni tratan de crear o cambiar el futuro. Y, por tanto, no creo que la predicción o la profecía en general, tenga la culpa de la mayoría de los males del mundo, como a veces parece desprenderse de la lectura. Por ejemplo, no creo que la predicción que está detrás del just-in-time o del lean lleve a problemas de seguridad, si la predicción se hace como hay que hacerla, contando con la incertidumbre. Tampoco creo que cualquier intento de predecir el comportamiento humano tenga como único objetivo controlarlo (muchas veces, al menos en nuestro caso, es justo para lo contrario).

Quizá me molesta especialmente porque me toca directamente: por ejemplo, cuando hacemos escenarios energéticos futuros (profecías, de alguna forma) ni tratamos de convencer a nadie ni queremos necesariamente que se cumplan (sobre todo los peores). Lo que queremos es entender bien cómo puede evolucionar el mundo, y qué consecuencias puede tener para todos. Y mis ingresos ni mucho menos dependen de ello. Lo mismo con la predicción del tiempo, que trata de mejorar nuestra vida. (Vale, uno podría cuestionar si los Outlooks de la AIE tenían el mismo buen propósito :)).

Y estas predicciones no van de lograr más o menos poder ni influencia, sino de ayudar a la sociedad a tener mejor información sobre si deben llevar paraguas o no, o sobre si deberíamos implantar políticas para reducir nuestras emisiones de CO2. Tim Harford da también su visión sobre esto, muy sensata.

Creo que hubiera sido mucho mejor si todo esto lo hubiera dejado más claro desde el principio, y no tratara de generalizar tanto cuando no es posible. Es cierto que, casi de pasada, sí reconoce esta limitación, pero para mí tenía que haberlo formulado nada más empezar para acotar bien su área de análisis. Por ejemplo, hasta la página 52 no deja esto claro: "When someone makes a prediction having something to lose and little way to influence the outcome, chances are higher that the prediction is more about knowledge than power, although a successful prediction will lead to more power either way". Al scenario planning también lo libera de culpa, pero en la página 250...En el epílogo también matiza sus ataques a la predicción, pero de nuevo, demasiado tarde.

Más allá de eso, y si uno es capaz de aislarse, el libro tiene bastantes cosas de valor, y el marco de análisis me parece bueno. Como cuando denuncia, acertadamente, que el cómo se cuentan las cosas cambia la manera en la que pensamos sobre ellas (aunque esto me parece que está mucho mejor explicado en Seeing like a State). O como cuando se mete con los data-driven models (que estoy de acuerdo no pueden servir para tomar decisiones sin buen juicio). También me parecen muy buenos sus consejos finales sobre cómo tener una buena vida.

Eso sí, se mete mucho con los tecnobros, pero no demasiado con China, que me parece algo al menos equivalente, y mucho más inmediato en términos de estado vigilante y controlador. Tampoco me convencen sus apreciaciones sobre estadística, la verdad. Lo que dice que la IA no puede identificar causalidad por ser estadística me parece un contrasentido...ya veremos cuando Judea Pearl lo haga :). Ni entiendo qué tiene que ver la discusión sobre effective altruism (sobre la que uno puede estar de acuerdo o no) con el resto del libro, o la falta de sentido del humor de la IA. También he leído muchas mejores discusiones sobre el libre albedrío.

En cualquier caso: este libro no es para mí. Quizá para alguien más crédulo con los cuentos de los tecnobros y demás familia. Creo que en general la autora se equivoca de objetivo. El problema no es la predicción. El problema son los vendemotos (sobre todo los que tienen un arma peligrosa en las manos, como la IA), y los imbéciles que les compramos la moto.

jueves, 24 de septiembre de 2026

Las estrategias de las universidades frente a la IA

 Interesante recopilación, que confirma algo que ya sabíamos: no tiene sentido meterse en la guerra de la detección. Hay que cambiar el sistema de evaluación fundamentalmente.

miércoles, 23 de septiembre de 2026

Climate Strategies cumple 20 años

 Y aprovechan para recordarnos su razón de ser. Lo que pasa es que, justo como hablábamos el otro día en una reunión de la Climate Friendly Materials Platform, el mundo ha cambiado. No sólo porque cada vez sea más difícil financiar este tipo de iniciativas, sino porque, además, cada vez hay menos políticos interesados en escuchar estos mensajes: en este mundo polarizado y demagógico; no son rentables electoralmente. Creo que hay que ser optimista en que la sociedad se harte de tanto como estamos pasando estos tiempos, y volvamos a un mayor diálogo y encuentro. Pero mientras, me temo que la transición va a ser complicada. Ojalá Climate Strategies sepa gestionarla.

martes, 22 de septiembre de 2026

Y la IA como revisor de artículos

 Otro ejercicio curioso: usan Claude Opus para evaluar working papers, con el objetivo de luego comparar esta valoración con el resultado último en términos de publicación. 

Claro, el problema con este tipo de cosas es que los evaluadores las miren antes, y entonces se convierta en una profecía auto-cumplida...

lunes, 21 de septiembre de 2026

La IA como herramienta para mejorar la difusión y uso de los artículos científicos

 Interesante iniciativa esta, que convierte un paper estático en un agente capaz de interactuar, para mejorar la aplicación posterior de los resultados y metodologías de ese paper. Un uso ciertamente atractivo, y que no plantea tantos problemas, al menos inicialmente, como otras ideas que andan por ahí.

Aunque eso no quiere decir que esté libre de pecado: ¿qué pasa si el agente no se ha terminado de enterar bien de lo que dice el paper?¿quién supervisa eso? Sí, es cierto que hay un proceso de validación, pero sólo dentro de los datos y resultados del paper original. ¿Y si la cosa falla cuando nos vamos fuera de la muestra? Los autores son prudentes y dicen que esto "mitiga" o "minimiza" los riesgos, pero no los elimina. 

viernes, 18 de septiembre de 2026

Los datos energéticos en EEUU, más accesibles. Y un Atlas Estratégico para España

 Gracias, como no, a OurWordInData. Muy bienvenidos estos esfuerzos, cada vez más frecuentes afortunadamente, para poner a disposición del público la abundante información de la que se dispone. Algo que también se ha intentado hacer en España en alguna ocasión, pero que sigue estando lejos. 

Así que también tenemos que agradecer, y mucho, los esfuerzos personales de Arturo Vázquez, que ha montado este Atlas Estratégico, como él dice, sin financiación ni publicidad, y con el que esperamos poder colaborar en un futuro cercano.

jueves, 17 de septiembre de 2026

Acero más barato, y con menos emisiones?

 Eso es lo que promete esta startup, Hertha Metals. Si realmente reduce un 25% los costes, no sé a qué espera todo el mundo para adoptar el proceso, independientemente de lo que reduzca.

martes, 15 de septiembre de 2026

Los efectos de la nueva movilidad en la densidad urbana

 Según Glaeser et al, su efecto no es evidente, pero apuestan por una densificación:

Will 21st century transportation innovations work against urban density, as the car did in the 20th century, or promote urban centralization, as the railroad did in the 19th century? Reducing the cost of commuting always reduces urban centralization in the classic Alonso-Muth-Mills model but that result reverses if the number of trips is endogenous and the elasticity of trips with respect to their costs is greater than one. That elasticity may have increased over time, as an increasing share of daily trips seems to be discretionary and city centers increasingly provide entertainment. This paper asks discusses the urbanizing effects of four trends in transportation technology: shared mobility (such as Uber), autonomy (such as Waymo), vertical travel and green mobility, as provided by bike lane. As people spend more time travelling in denser, large areas, innovations that reduce the time cost of travel, such as autonomous cars, seem likely to complement urban living, as long as they don’t excessively increase traffic. Sharing is also easier in big cities, so technologies that involve sharing are also centripetal. The other trends seem less likely to have major effects. Moreover, the forces of inertia, which include both regulation and legacy infrastructure, are likely to limit the impact of any new technologies in Europe and the U.S., so that the biggest changes in urban form are likely to appear in east Asia and the developing world. 

lunes, 14 de septiembre de 2026

Una visión post-ODS

 En el curso de la FSR, Loyola Autumn Research School, de este año, volví a coincidir con Monica Contestabile, editora en jefe de Nature Sustainability, que indicó esta editorial que publicaron el año pasado sobre los ODS. En ella, aparte de confirmar que ni de coña llegaremos a cumplir con los ODS, plantean un cambio de estrategia, en la que se priorice la pobreza como causa última de mucho de lo demás:

multilateral efforts should move away from presenting a list of goals — and then having to build a complicated system of targets that show how all priorities are intertwined — to building a framework with poverty and inequality and their mutual relationship with the natural world at its core, if global consensus exists that without addressing poverty and inequality globally, it will not be possible to advance sustainable development.  

viernes, 11 de septiembre de 2026

El mercado y el "pluralismo disciplinado"

Una forma curiosa de formular una de las ventajas de los mercados que funcionan bien. No me parece tan distinto de la "destrucción creativa" de Schumpeter, que va justo a lo que más falla habitualmente en muchos mercados: el dejar morir las malas ideas.

jueves, 10 de septiembre de 2026

Impuestos vs "nudges"

Interesante artículo de Harford, resumiendo a su vez un working paper de List et al. :

Behavioral interventions have become central to modern public policy, but their empirical promise remains contested because estimated treatment effects often appear small. We argue that a policy response is economically meaningful only relative to the response generated by alternative policies. We assemble more than 1,200 estimates from over 600 studies comparing “nudges” and traditional price interventions in the markets for cigarettes, alcohol, influenza vaccination, electricity, and residential water. Translating nudge effects into equivalent price changes, we find that behavioral interventions often correspond to enormous fiscal interventions, from an 11% tax on electricity to a 100% subsidy on influenza vaccinations. Nudges are also more cost-effective than price instruments in all markets, but cost-effectiveness does not predict the welfare ranking of policies. Using a behavioral extension of the Marginal Value of Public Funds, we show that nudges have high welfare returns at the margin, while price instruments often generate larger total surplus at scale. 



miércoles, 9 de septiembre de 2026

La importancia del riesgo para la inversión en renovables

 Un paper (en Econometrica, nada menos) muestra cómo el riesgo de contraparte (es decir, de los compradores de electricidad) afecta significativamente a la inversión en renovables, que, o se reduce, o requiere mayores precios para ser rentable. Y que cuando hay un agente (en este caso, el estado central indio) que da más garantías, la cosa mejora. Algo que confirma lo que hemos defendido en alguna ocasión: que para promover los PPAs no es necesario que el comprador sea el Estado, sino que garantice la transacción para reducir este riesgo de contraparte.

martes, 8 de septiembre de 2026

¿Es posible sustituir los fósiles?

 Yo siempre he pensado que por supuesto. Pero sagún parece, algunos autores (y conozco a alguno de ellos, creo) siguen insistiendo en que hay razones físicas que lo impiden, y que la transición no es posible porque las nuevas renovables sólo añaden, no sustituyen. Es cierto que, si uno mira las cifras agregadas hasta ahora, eso es lo que está pasando...pero eso no significa que tenga que seguir así a futuro. Michael Liebreich lo explica razonablemente bien.

viernes, 4 de septiembre de 2026

Tesis doctorales, sin documentos

 Como la canción de Los Rodríguez :). Esa es la opción que se ha abierto ahora en China, y que permite que sea un producto (que se podría definir en términos muy amplios) el resultado de la tesis, sin necesidad de un documento que lo soporte. Eso sí, como cuentan en los ejemplos, hay productos que requieren una documentación equivalente a la de la tesis, así que no siempre ahorra escritura. Pero en cualquier caso sí permite tesis mucho más aplicadas.

lunes, 31 de agosto de 2026

The shape of wonder, de Lightman y Rees

 Muchos ya sabéis que soy un fan total de Alan Lightman. Me han gustado mucho varios de sus libros (Einstein's Dreams, The Accidental Universe, Searching for stars...). Pero este, no tanto, aunque sí he disfrutado mucho algunos trozos.

El libro tiene como objetivo tratar de acercar la ciencia a la sociedad, para reconstruir la confianza perdida en los científicos. Para ello cuenta las vidas de distintos científicos, mezclada con reflexiones sobre filosofía de la ciencia. Y la verdad, no tengo claro que el libro haya logrado este objetivo. No creo que haya mucho "laico" que haya comprado este libro para tratar de aprender más sobre cómo se hace ciencia o para confiar más en lso científicos. Y en cambio creo que muchas de las historias seguramente hubieran llegado mucho más a la sociedad si se hubieran publicado en otro medio, más cercano a la sociedad (léase redes sociales, etc.), más generalista.

Y eso que la cosa comienza bien, con una estupenda introducción en la que alguien como yo ver reafirmada su ilusión en el trabajo que hace. Y eso que seguramente mi investigación quizá no sea considerada ciencia por los autores...en varios momentos hablan del "physical" o "natural world" como objeto de la ciencia, cuando para mí incluye también muchos otros elementos no necesariamente físicos o naturales...

Los autores comienzan con una oda a la curiosidad, al amor por dejarse sorprender por los experimentos y análisis:

p4. We may think of the scientific enterprise as disciplined wonder [Buenísimo, ¿no?]. Good scientists view the physical world with the curiosity and wonder of children, but with additional training and tools to understand stars and rainbows and spiderwebs in precise terms.


Definición que se puede completar con:


p8. What all of those men and women [los científicos/as] shared was a sense of wonder at the natural world, a curiosity to know, a sheer pleasure in solving puzzles, and an independence of mind.

También nos dicen que la ciencia es lo que más nos hace humanos:

p24. Over thousands of years of our history, no other activity is more worthy of that name than our science and technology. We are thinkers, we are dreamers, we are tool makers, we are inventors, we are builders, we are creators. Prometheus was chained to a rock for stealing the fire of the gods and giving it to human beings. But, in fact, we have made fire ourselves....We have made our world, and we have made it with science and technology.

Y nos recuerdan que el método científico es, básicamente, pensamiento crítico, ese que debemos de tratar de generar en nuestros estudiantes.

Eso sí, para lograr la objetividad necesaria en la investigación hace falta una comunidad:

p17. Individual scientists sometimes become so enamored of their theories and experimental results that they lose objectivity and become blind to contradictory evidence....Objectivity is achieved by the diverse constellation of scientists, critiquing one another's work, reading one another's papers, repeating one another's experiments. Competition and skepticism are part of the modus operandi of scientists.


Y también humildad, y aquí nos recuerdan la cita de Bacon:


p59. "If a man will begin with certainties, he shall end in doubts; but if he will be content to begin with doubts, he shall end in certainties".


El trabajo en equipo también es fundamental:

p111. Mather says that scientific teams involve several quite different personality types. There are the "visionaries", the people organizers who hire and fire, and "the people who track down every detail". it takes all of these categories of people to make a working project.

Lightman y Rees también reflexionan bastante sobre la ética de la investigación. Enfatizan muchas veces que la ciencia y la tecnología no tienen valores morales o éticos en sí mismos, somos los investigadores o los usuarios los que se los imponen, a veces explícita, y a veces implícitamente.

Por último, el capítulo sobre "What keeps them going" también es interesante.

¿Qué es lo que me ha gustado menos? Pues, como he dicho antes, creo que este no era el medio para contar las historias personales de los científicos. No es que no sean curiosas, pero no valen particularmente la pena. A mí al menos no me han inspirado mucho. Tampoco me ha gustado una cierta repetición de ideas, más frecuente de lo habitual. 

Pero para no dejarnos con mal sabor de boca, copio aquí los dos últimos párrafos, que me han parecido brillantes e inspiradores:

We can be technological optimists, even though our technology may need redirection. And that redirection must be guided by values that science itself can't provide. As we have argued, science and technology do not have values in themselves. It is human beings who have values. And it is the responsibility of scientists and technologists, both as specialists and as citizens of the world, to help advise policymakers and governments. There are certainly difficulties. Policitians look at their own voters and the next election. Stockholders expect a payoff in the short run. We still downplay what's happening in faraway contries. And we discount too heavily the problems we'll leave for new generations. Without a broader perspective, without realizing that we're all on this crowded world together, governments won't properly prioritize projects that are long-term in a political perspective, even if a mere instant in the history of our planet. Knowing all we owe to past generations, it would be shameful if we weren't good ancestors and left a depleted heritage and damaged planet to our descendants.

The two-year old girl who expressed wonder and joy at her first glimpse of the ocean is now forty-five years old. She has children of her own. Those young people are coming of age in a world that is at once wondrous and challenged, exhilarating and frightening, a world of potential and uncertainty, trembling, majestic, unpredictable and predictable, mysterious. A world to celebrate, and to preserve.




viernes, 28 de agosto de 2026

Un par de podcasts interesantes del verano

 De energía, pero casi de ciencia-ficción:

 - Una pregunta que ya he formulado otras veces en el blog, pero que aquí describen con más detalle: ¿qué pasaría si fuéramos capaces de extraer hidrógeno del subsuelo de manera competitiva? Pues que quizá cambiara radicalmente el peso de la electrificación en la transición energética...

-  La energía como servicio, pero para satélites. Muy curioso.

jueves, 27 de agosto de 2026

Más problemas con la regulación tradicional de las utilities

 Sea una empresa energética integrada a la que le empiezan a llegar demandas de suministro para centros de datos, jaleadas por muchos políticos y comentaristas (aunque ya con rechazo popular). ¿Qué hace la empresa? Pues ponerse a construir generación con gas natural para poder dar suministro 24h a estos centros de forma rápida, tal como están haciendo en EEUU. Eso evidentemente subirá los costes para todos los consumidores de esa empresa, con los sistemas habituales de reparto de costes, y más aún si luego algunos de estos centros de datos se caen. Pero a la empresa no le preocupa, porque con el sistema de remuneración habitual, a ella le pagan por sus inversiones, aunque se equivoque. Los centros de datos pueden permitir, al aumentar la demanda, repartir mejor los costes de la infraestructura existente, pero si hay que construir nueva, la cosa no está tan clara (bueno, sí que lo está :)).

miércoles, 26 de agosto de 2026

Industrial policy for the US, de Fasteau y Fletcher

Como decía antes de vacaciones, quería aprovechar el verano para leerme este libro (de 600 páginas). 

Me ha parecido ecomendable, pero con cuidado :). Recomendable porque ofrece una visión muy amplia de los componentes de la política industrial, de sus instrumentos, de las instituciones creadas en EEUU y en otros países. Ilustrado con muchos ejemplos y casos de estudio sectoriales, de instituciones o clústeres industriales, o tecnológicos, y con narrativas de la evolución industrial de varios países de referencia. 

Pero hay que tener cuidado al leerlo, porque, sorprendemente al menos para mí para un libro publicado por Cambridge University Press, este es un libro de parte. Sus autores pertenecen a un think-tank pro-industria, y eso se nota a lo largo de todo el libro, fundamentalmente porque se olvidan de una parte fundamental de la política industrial, y es quién paga todo esto, o directa o indirectamente.

Los consumidores no son mencionados casi, salvo cuando hacen afirmaciones bastante mal soportadas como "Consumers have benefited from the imports, but not enough to outweigh the lost industries and jobs". Y sus argumentos iniciales siguen líneas parecidas: bastante demagógicos, y sin aportar evidencia para ellos, ni por supuesto como he mencionado el coste para los consumidores que supone la política industrial que defienden ellos (además de mejoras en la innovación y la gobernanza, básicamente aranceles y tipos de cambio ventajosos). Otro punto sospechoso es cuando dicen que esto de la búsqueda de rentas, o la corrupción, que pueden aparecer alrededor de una política industrial, realmente son problemas menores. O cuando se citan a sí mismos como fuentes confiables de evaluación de políticas, en contra de los "economistas académicos". En este sentido, el libro muestra muy bien por qué Mike Munger cree que es imposible tener una buena política industrial.

Los autores parten de un número de supuestos básicos:

- Que hay determinado tipo de actividades económicas más "ventajosas" que otras. Es interesante su definición de ellas: con economías de escala (para evitar la entrada de otros países competidores), capacidad de fijar precios, dinamismo tecnológico, y sinergias con otros sectores (capacidad tractora, por decirlo de otra forma). Esto es, oligopolios, dentro de los que creen que debe haber competencia, eso sí: según ellos, una "competencia feroz" entre este tipo de industrias es beneficiosa, porque en sectores tan dinámicos tecnológicamente, las empresas responden innovando, no sólo reduciendo precios (esto evidentemente habría que respaldarlo con evidencia, tanto lo de la competencia feroz como el tipo de respuesta de las empresas). 
- Las industrias "ventajosas" además tienen una gran elasticidad demanda-renta, gran capacidad de mejora tecnológica y de absorber inversión, muy intensivas en capital, y también capaces de generar o atraer a otras industrias ventajosas.
- Que el contar con estas industrias y actividades genera más crecimiento, por su búsqueda constante de eficiencia y mejora (aunque lo de la explicación basada en Baumol de que los salarios también suben es cuanto menos extraña...la enfermedad de Baumol se aplica precisamente a las actividades intensivas en trabajo, no en capital...)
- En cambio, cuando se pierden actividades ventajosas, no es sencillo reacomodar el capital y el empleo (ellos dan muchos más argumentos, pero realmente este es el único válido)
- Que la mayoría del resto de los países son malvados, y juegan con los subsidios y los tipos de cambio para competir torticeramente con los EEUU (que han pecado de excesiva ingenuidad, salvo cuando ha llegado Trump). 

Y claro, a partir de este diagnóstico, las recomendaciones son obvias:

- Control de tipos de cambio para desincentivar importaciones y estimular exportaciones
- Reciprocidad en los aranceles
- Cargarse la OMC
- Y luego, algunos elementos de apoyo a la industria, estos sí bastante sensatos (los otros también son coherentes con su diagnóstico, claro), entre ellos la creación de un Consejo de Política Industrial, o la elaboración de una planificación industrial indicativa (muy parecida a la Estrategia que planteaba la Ley de Industria). También plantean reforzar algunas iniciativas que se han demostrado útiles, como 

El problema de este planteamiento es que realmente no permite responder preguntas como por ejemplo si deberíamos apoyar una industria automovolística no competitiva (su análisis de esta cuestión es muy interesante). Por ejemplo, si Toyota es mucho mejor haciendo coches, más baratos y de más calidad, ¿por qué debemos lamentarnos si esto permite que el consumidor gane mucho más, aunque sea a coste de perder empleos en el sector? ¿Debemos seguir subsidiando al sector doméstico, o estableciendo aranceles, si el problema es estructural? Si la industria automovilística apuesta por los SUV como estrategia para capturar más valor, a pesar de que vaya en contra de los consumidores, ¿debemos seguirles el juego sólo porque sean "nacionales"?

Porque, a este respecto, una cosa interesante que mencionan es que la inversión extranjera (por ejemplo en esas plantas nacionales) tiene muchos riesgos, básicamente que estas plantas sean las primeras en cerrar en caso que las cosas vengan mal dadas, y no les mantengan las desgravaciones fiscales, subsidios, o en general una regulación favorable.

Dicho lo anterior, cosas importantes que señalan de sus casos de estudio:

- Contar con una burocracia experta y sólida, que permita tomar decisiones correctas a largo plazo (lo malo es cuando la política se mete por medio, según ellos, como en el chiste que siempre cuento de Singapur, cuando les obligan a ser más democráticos...)
- Controlar el accionariado, de nuevo para mirar más a largo plazo
- Disponer de financiación blanda
- No dar sin pedir cuentas a cambio: para poder recibir ayudas, las empresas deben mostrar mejoras en su productividad, competitividad internacional via exportaciones, etc.
- Muy interesante la relación con la reforma agraria, o las limitaciones en las hipotecas, que permitían derivar inversión a la industria
- A pesar de que critican mucho la situación en EEUU, describen algunos programas, como el  Manufacturing USA, que parece que está teniendo éxito. O el Manufacturing Extension Partnership o el Small Business Innovation Research Program, que también parecen muy buenas ideas. El Massachusetts Life Sciences Cluster también parece una buena referencia. 
- El poder tractor de DARPA también es llamativo. Si no hubiera sido por ellos, lo mismo seguíamos sin internet o gps...
- Incluso a pesar de estar sesgados, sí son capaces de señalar adecuadamente los problemas de muchos instrumentos. Por ejemplo, que la innovación tecnológica NO lleva asociada la producción, o el que la protección a las industrias emergentes sólo funciona si tienes un mercado interior suficientemente amplio, y si el gobierno escoge bien a las industrias a proteger (algo más complicado, claro)
- Sin embargo, también dicen que en un país desarrollado el picking winners no es apropiado, porque el sector privado es capaz de hacerlo por sí mismo. Algo contradictorio con lo anterior...
- Y por último, la de intentos que ha habido de estimular la industria, muchos de ellos fallidos. Como ellos mismos dicen, quizá la razón esté en la falta de consistencia y coordinación entre políticas...De nuevo, me viene a la cabeza lo de Munger... 

Lo dicho: si uno mantiene la distancia adecuada, recomendable por su información. 

martes, 25 de agosto de 2026

A world appears, de Pollan

 Bienvenidos a un nuevo curso, también del blog! Espero que hayáis pasado todos unas estupendas vacaciones. Yo, como otros años comienzo con reseñas de libros leídos en verano, aunque este realmente lo terminé justo antes de irnos de vacaciones (ver más abajo para el resto).

La verdad es que me gusta cómo escribe este tipo, da con el nivel adecuado (para mí) entre amenidad y profundidad. Me gustaron mucho sus libros sobre comida, y me ha gustado mucho este. Y eso que, al leerlo justo tras terminar The book of minds, el de Pollan me pareció al principio algo más frívolo y bastante repetitivo...pero en seguida me cambió la cosa.

Será que lo explica a un nivel mucho más bajo que otros, y más apropiado para mi capacidad, pero creo que he entendido bien lo que plantean algunos como Friston sobre la conciencia, y que me tienen que ver mucho con la incertidumbre, el arrepentimiento, la entropía...la necesidad de mantener la homeostasis en situaciones inciertas, etc. También me parece que plantea algo sobre los sentimientos/emociones mucho más cercano a lo que me parece sensato. Y un autor que reconoce que termina con más dudas y preguntas de las que empezó siempre me va a caer bien :). Así que recomendable. 

 Los demás libros los iré reseñando en los próximos días o semanas. La verdad es que este verano ha sido poco productivo en lectura: entre la preparación de propuestas europeas, revisiones de papers, y otras historias, no he tenido tiempo realmente para leer tanto como me hubiera gustado. Pero tampoco voy a quejarme:

- Three bags full: de las cosas que más me gustan del verano es leerme una novela del tirón, y con esta hice eso. Divertida, ingeniosa y con intriga hasta el final. La peli no le hace justicia, la verdad.

- Industrial policy in the US: mañana sale la reseña, así que tampoco adelanto nada :)

- L'Anomalie: Curioso, aunque no lo que esperaba (creo que escuché la recomendación en La Vaca Esférica). El tipo usa la anomalía como un truco para poder hablar de personas expuestas a una situación rara, alguna historia tiene interés, pero deja muchas historias a medio cocer, sin saber de dónde vienen ni a dónde van, con muchos tópicos. Todo esto se aguantaría si el hilo argumental fuera más sólido, pero es que realmente no hay hilo, es todo un artificio. Mucha forma y poco fondo. 

- The saint of bright doors: No tanto como el anterior, pero la verdad es que no entiendo cómo le dieron un premio Nebula. La escritura es muy buena, onírica incluso, introduce un mundo interesante, pero el argumento no tiene sentido, es muy lenta, muchos desvíos que no llevan a ningún sitio...no la recomiendo.

- The shape of wonder: Tampoco particularmente recomendable, aunque siempre da gusto leer a Lightman. Básicamente un libro sobre filosofía de la ciencia mezclado con artículos costumbristas sobre distintos investigadores. La intro es muy buena, pero el resto no aporta demasiado. 

- Prophecy, de Carissa Véliz: Realmente lo estoy empezando aún, pero lo cuento porque con un poco de suerte lo termino aún viendo el mar. Por ahora tiene muy buena pinta. 

jueves, 23 de julio de 2026

La espiral de la muerte, ahora en el gas

En parte gracias a los incentivos perversos de la regulación tradicional de redes. 

Y con esto, llegamos al final del curso 26/27, mañana comienzan las vacaciones en la uni. Y no, no llevamos de vacaciones desde junio, a pesar de algunos rumores :). 

Que paséis todos un muy buen verano. 

miércoles, 22 de julio de 2026

martes, 21 de julio de 2026

Los riesgos de la política industrial de siempre

 No sé muy bien cómo me localizaría, pero el otro día me escribió Ian Fletcher para preguntarme si había leído su libro (aún no, está en la pila para este verano), y ya de paso me envió esta entrada en la que habla de los riesgos de usar la misma política industrial de siempre en EEUU. Perfectamente extrapolable a la UE o a España.

lunes, 20 de julio de 2026

La propuesta de reforma del ETS

 Se nota que ya estamos a finales de julio, pocas cosas interesantes que reseñar, pero antes de irnos de vacaciones a final de semana, llega la propuesta de reforma del ETS, no particularmente sorprendente a la vista de lo que se iba diciendo en el último año:

-  Lo más divertido es el título: "La Comisión refuerza la competitividad, la descarbonización y la independencia con el Plan de Electrificación y la reforma del ETS". Hombre, es cierto que el Plan de Electrificación, si lograra algo, sí podría mejorar todas estas cosas...pero la reforma del ETS sí plantea un trade-off claro, sobre todo a corto plazo, entre descarbonización y competitividad. 

- Digo lo de "si el Plan de Electrificación lograra algo" porque, así a primera vista, parece una colección de buenas intenciones: bajar el precio de la electricidad con respecto a otras opciones (algo que fundamentalmente es competencia de los Estados Miembros y su fiscalidad, cargos, etc.). Si la Comisión, como dicen, permite reducir estos cargos e impuestos a determinados grupos, otros los tendrán que pagar...Lo de los contadores inteligentes, mejor no digo nada, que me da la risa. El social leasing es una buena cosa, pero de nuevo, competencia de los EEMM (y de su presupuesto para ello). Así que veremos si realmente consigue algo, ojalá.

(Y Michael Liebreich nos recuerda que, tal como se computa la energía final, llegar al 46% va a ser muy muy díficil) 

- Y la propuesta de reforma del ETS, pues como digo, lo esperado: se relajan las sendas de reducción, y se aumenta la asignación gratuita, se incorpora la eliminación de CO2 como posibilidad...; a cambio, se exigen planes de descarbonización a las empresas (algo positivo en mi opinión, al fin y al cabo lo único que puede hacer compatible mantener la asignación gratuita con la reducción del cap), se crea el Banco de de Descarbonización Industrial y se reserva más dinero del ETS para este fin (desvestir a un santo para vestir a otro).


miércoles, 15 de julio de 2026

Crece la oposición a los centros de datos en EEUU

 Y cuando las barbas de tu vecino ves cortar...Curioso cómo la opinión pública ha cambiado en este tema. Aquí está la conversación en el NYTimes basada en esto (cerrada para no suscriptores, pero recordad que existe Archive) en la que detallan mucho más razones e interpretaciones. Muy interesante, porque es un fenómeno fundamentalmente local, pero que cuando se agrega se convierte en nacional.

viernes, 10 de julio de 2026

Statistical Review of World Energy 2026

 Una nueva edición del Statistical, que se puede ver como vaso medio lleno o como medio vacío, según cómo uno se levante. Suben las emisiones y también el porcentaje de renovables. Un buen párrafo resumen, según el Financial Times:

What does all of this say about the energy transition? Is there one, or are we just using more and more energy of all types? “We are seeing elements of both energy addition and energy transition,” says the EI, highlighting the roughly three percentage point decrease in fossil fuels’ share of global (primary) energy supply over the past 10 years. Nonetheless, the rise in emissions marks the fifth year in a row of an increase since the coronavirus pandemic. “The ability to limit global warming to 2 degrees centigrade will depend on policy decisions and deployment particularly in major economies,” it added.

jueves, 9 de julio de 2026

miércoles, 8 de julio de 2026

Más relajación de la normativa europea

Esto es un no parar...Ahora, para certificar como "renovables" los centros de datos. ¿Qué sentido tendrá entonces mantener el acto delegado del hidrógeno renovable cuando aquí nos relajamos? ¿Será la siguiente pieza en caer?

martes, 7 de julio de 2026

Casos en que funciona el pago a revisores

 Un caso exitoso de pago a revisores. Como dicen, la clave está en que sólo se paga si el revisor cumple plazo y calidad (evaluada por el editor). Y está además apoyado por una base de datos de revisores previamente contrastados (algo que por otra parte limita el tipo de cosas que se pueden evaluar, como ellos mismos reconocen).

La cosa es quién paga esto. Ellos por ahora lo están financiando a través de una fundación. Pero también se podría financiar por los autores (que muchas veces, sobre todo en proyectos europeos, ya están pagando costes disparatados por publicar en open access). Total, 400 pavos más tampoco parecen una barbaridad... 

En The Energy Journal estamos probando algo intermedio: pagamos una suscripción a la asociación (que vale menos de 200 euros) a aquellos revisores que hacen dos revisiones de buena calidad al año. Pero todavía no hemos pedido que sean más rápidos. Será cuestión de estudiarlo.

lunes, 6 de julio de 2026

El final de una era: cerramos Economics for Energy

Hoy cerramos oficialmente Economics for Energy, con un evento en el que presentamos nuestro último informe, sobre Aspectos distributivos de la transición a la descarbonización. Llega a su término una aventura que comenzó en 2010, que nos ilusionó a muchos, pero que se ha visto que no tiene demasiado recorrido en nuestro país, y menos aún en momentos como el actual. 

Muchas gracias a Xavier Labandeira, buen amigo, compañero de batallas e infatigable defensor del rigor académico, además de gran organizador de eventos insuperables como A Toxa; a los investigadores que han contribuido a los informes de Economics: Xiral López, Pablo Pintos, Klaas Würzburg, Luis Rey, Mohcine Bakhat, María Mendiluce, Adela Conchado, Laura Díaz-Anadón, José Carlos Romero, David Declerq, Alicia Pérez Alonso, Ana Ramos, Jorge Alberto Rosas, y Susana Silva; al equipo de apoyo, especialmente a Sabela Montero por darnos una imagen inconfundible, a Sandra por abrirnos la puerta de muchos medios, y a Marta y el resto del equipo; a nuestros patronos y patrocinadores, que financiaron la aventura, muchos de ellos hasta el final (vale la pena citar a estos valientes, Acciona, Banco de Santander, Iberdrola, Inditex y Ferrovial); y a nuestras universidades por dejarnos meternos en este lío; a nuestro comité asesor; y a todos los que participaron en nuestras actividades y nos trasladaron su apoyo. Ha sido todo un lujo poder participar de esta iniciativa.

Una iniciativa que pretendía, como decíamos en nuestros informes, crear conocimiento en el ámbito de la economía de la energía y transferirlo de forma eficaz para informar, orientar y asesorar la toma de decisiones de agentes públicos y privados. Algo que, sinceramente, creo que conseguimos en algunos casos: por ejemplo, muchas de las recomendaciones de nuestro informe sobre pobreza energética se incorporaron en los programas electorales de casi todos los principales partidos en las elecciones siguientes (incluso a pesar de ser tildados como "el think-tank de las eléctricas"). También tuvieron mucho impacto nuestros informes sobre impuestos energético-ambientales, o sobre ahorro energético, o sobre escenarios futuros para el sector energético. Quizá incluso más que algunos libros blancos o informes de comisiones en los que hemos participado y que siguen durmiendo en un cajón...

Pero, como decía antes, una de las cosas que hemos aprendido es lo difícil que resulta, sobre todo en España, tratar de tener presencia pública desde la independencia y el rigor. Y más difícil aún financiarlo. Recuerdo cuando uno de nuestros patrocinadores nos dijo que, claro, si adoptáramos una posición favorable a determinadas orientaciones, entonces sería más fácil defender el patrocinio...no aceptamos aquella sugerencia, y seguramente por eso hoy estamos cerrando el centro. No somos los únicos en riesgo en nuestro país: otros Institutos de gran prestigio y renombre también se ven en peligro por defender su independencia.

Y es que, al menos desde unos cuantos años, no vivimos en un buen momento para este rigor e independencia que han sido siempre la bandera de Economics. El otro día, en el 40 aniversario de Enerclub (felicidades, Enerclub!) me decían algunos que hacía tiempo que no se me veía por mesas redondas y demás. Y es cierto. Desde hace tiempo no tengo mucha presencia, en parte porque no me parece que sirva para nada, al menos en España. Es como predicar en el desierto. Llevamos muchos años diciendo lo que podría ser conveniente hacer respecto a la transición, tanto desde los informes de Economics, como desde otros informes del IIT, o desde muchos foros. Y también buscando consensos desde espacios como el foro bp, o los Diálogos de Energía y Sostenibilidad. Y no ha valido para mucho. 

Seguimos sin hacer lo que es necesario para facilitar la transición. La acción parece limitarse a ayudas públicas que podrán tener cierto rédito electoral, no lo niego...pero que no son ni mucho menos la mejor forma de avanzar, todo lo contrario. Ayudas que además se terminarán eventualmente, cuando terminemos de gastar esos PERTEs que no han logrado su objetivo de movilizar la inversión privada. Seguimos sin marcos que permitan remunerar las inversiones que necesitamos, sin políticas que impulsen de verdad la descarbonización de la demanda...Seguimos sin dar voz significativa a los ciudadanos. Y seguimos con los mismos discursos de hace 10-15 años, sin reconocer los nuevos (o no tan nuevos) problemas, los nuevos contextos, pensando que sólo a base de insistir y de atacar al otro terminaremos venciendo. Seguimos buscando el enfrentamiento (con la nuclear, con el papel de las empresas y lo público, hasta con las renovables...) en lugar de buscar el consenso necesario. Y así no vamos a ningún lado, la verdad. No hace falta que recuerde lo de Einstein, ¿no? 

A nivel personal, el cierre de Economics no es un final, sino un replanteamiento: ¿cómo seguir defendiendo las buenas políticas para esa transición imprescindible sin intereses empresariales ni dogmas ideológicos, sin agendas ocultas, sin buscar el impacto mediático por sí mismo, y siempre con el bien común como objetivo? El podcast que comencé hace un par de años es una primera idea, pero hay que seguir buscando otras oportunidades para defender estos ideales desde la independencia, el rigor y el consenso. A ello espero seguir dedicándome desde mi Universidad, donde afortunadamente se reconocen estos valores. Y quizá, en algún momento, la marca Economics for Energy, que custodiaremos desde Comillas, vuelva a brotar. Hasta entonces, descanse en paz.

jueves, 2 de julio de 2026

Transporte y modelos de desarrollo económico

Como bien cuenta siempre Manu (y otros, claro) la movilidad es una demanda inducida, no un fin en sí mismo. Es un medio de acceder a oportunidades económicas o de ocio. Por tanto, siempre que hablamos de reducir movilidad, estamos en el fondo hablando de reducir ese acceso, con todas sus consecuencias. Por eso no me extraña que Transport & Environment, que generalmente se queda en la parte tecnológica/regulatoria, haya visto necesario extender sus estudios a la demanda final. Y en el caso del transporte aéreo esto implica hablar del turismo, claro.

Lo que pasa es que eso es abrir un melón considerable, porque esta discusión da para mucho. Y en el que no basta hablar de la parte distributiva como hacen ellos, y de su impacto en la vivienda (aunque claramente sea un tema muy relevante y más ahora), también hay que hablar de cuánto valor económico se crea, y sobre todo, de cuál es realmente el contrafactual. Por ejemplo, ¿qué pasa si construimos más vivienda para que no suban los alquileres? ¿Reforzaríamos los problemas al ir a un modelo económico más basado en la construcción, como pasó hace unos años? Y eso por no hablar de la conexión entre salarios y otras políticas de empleo o de inmigración más amplias, que están detrás del hecho de que los trabajadores no capturen las rentas...Creo que hace falta un estudio bastante más amplio, que desde luego sería muy bienvenido, en el que también se analizara la viabilidad de las alternativas: ¿es realmente factible cambiar el modelo económico en países como España hacia uno basado en actividades de alto valor añadido?

miércoles, 1 de julio de 2026

Un par de papers interesantes de AER

Uno que presentó Bob Metcalfe en A Toxa hace ya tiempo...y que me sigue generando dudas, por mucho que se publique en AER. 

A Welfare Analysis of Policies Impacting Climate Change

We study the welfare impacts of 96 climate-related tax and spending policies. We extend and apply the marginal value of public funds (MVPF) framework, most notably providing a new method for incorporating learning-by-doing spillovers. We find subsidies for the production of clean energy (such as wind production tax credits) have higher MVPFs than all other subsidies in our sample, including EV subsidies. Conservation nudges have large MVPFs when targeting regions with dirty grids. Fuel taxes and cap-and-trade policies are highly efficient means of raising revenue. We also construct traditional cost-per-ton estimates and compare and contrast the lessons they provide.


Y otro que entiendo representa la situación del petróleo ruso:


A Theory of Price Caps on Nonrenewable Resources


What is the optimal response of a resource exporter when a price cap is imposed on its main export? This paper develops a dynamic framework incorporating stochastic prices, financial frictions, and market power to study this novel tool of statecraft. With the right design, a price cap can incentivize increased extraction, stabilizing prices in the global market. But the stabilizing effects diminish when there is leakage outside the cap. Consequently, weak enforcement of the policy worsens the trade-off faced by the sanctioning policymaker. We provide a systematic approach to setting and enforcing an optimal cap level in these circumstances.  

martes, 30 de junio de 2026

The book of minds, de Ball

 Dice Philip Ball en sus agradecimientos que este libro empezó siendo un artículo, pero que realmente requeriría una enciclopedia. Y quizá por eso me ha costado tanto leerlo :), mucho más de lo que hubiera querido. Salvo la parte de mentes artificiales (justo la parte que se supone que iba a cubrir en el artículo), el resto me ha resultado por una parte confuso, y por otra siento que no me ha aportado casi nada. Quizá, en su afán de como dice comenzar una conversación, ha tratado de meter muchas ideas...y ha resultado en muchas ideas que aparecen y desaparecen, sin un hilo conductor particularmente sólido, y sin aportar nada demasiado nuevo.

Así que en general, y salvo 2-3 páginas, no recomiendo demasiado el libro, la verdad. Quizá para alguien que no haya leído de esto sí pueda ser una introducción curiosa (aunque, de nuevo, difícil de situarse a veces).

lunes, 29 de junio de 2026

La oportunidad de Europa en investigación

 Nature cree que es una oportunidad que hay que aprovechar. Pero para eso tenemos que cambiar nuestras instituciones. Somos muy buenos en producir artículos, pero no en ponerlos en valor:

But for all Europe’s prowess and connections, it struggles to create economic growth from its research. One major weakness is how little research happens in businesses. Whereas industry performs around 77% of all R&D in China and the United States, it contributes just 66% in the EU. Venture-capital spending on science and technology is falling in the EU, according to the World Intellectual Property Organization. Only 3.6% of papers with EU authors are cited in patents, compared with 5.8% in China and 5.0% in the United States, according to Elsevier’s report. 

Y esto no se arregla poniendo más pasta en el programa Horizon (por mucho que a mí como investigador me pueda venir bien) o en los programas nacionales. El artículo ofrece algunas ideas, pero creo que se queda corto en lo que realmente hace falta. 

viernes, 26 de junio de 2026

Temas a tener en cuenta sobre los centros de datos

 Interesante conversación sobre los centros de datos y sus implicaciones para las redes. Yo al menos todavía no había escuchado nada sobre los problemas que puede plantear su desconexión rápida...

jueves, 25 de junio de 2026

Seguimos relajando la taxonomía?

 Parece que ahora las petroleras también se podrían beneficiar de la taxonomía, si una parte de su inversión es renovable. Cada vez más complicado saber qué es inversión verde y qué no lo es...

miércoles, 24 de junio de 2026

Regulación vs Mercado, revisited

 Hace ya muchos años que Ignacio y yo escribimos este paper sobre el equilibrio entre regulación y mercado. Creo que es un tema que vuelve a ser muy relevante durante la transición (y de hecho sobre el que he ido blogueando frecuentemente): ¿qué debemos dejar a a la regulación y qué al mercado? ¿Cuál es el modelo de gobernanza apropiado? El otro día me invitaron a dar una charla (online) en un congreso en México y preparé estas diapos, que si tengo tiempo, trataré de ampliar. Encantado de recibir comentarios.

martes, 23 de junio de 2026

El código de transparencia de la UE para la IA

 Seguramente algo que también debamos comenzar a usar cada vez más en nuestro trabajo académico, o a exigir desde las revistas u otros medios de publicación.

viernes, 19 de junio de 2026

Utilities, públicas o privadas?

 Siempre he dicho que no debería haber dogmas acerca del carácter público o privado de las "utilities" (agua, energía, transporte...). Hay veces que la pública funciona mejor, y otras en que es la privada, dependiendo de los contextos y circunstancias. Y, sobre todo, dependiendo de si hay buena o mala regulación. En este artículo de The Economist explican bien la cuestión, hablando del caso inglés.

Gracias a Léo por la pista. 

miércoles, 17 de junio de 2026

Perspectivas de la industria europea sobre el CBAM

 Un policy brief resultado de las entrevistas que mantuvimos hace unos meses en España y en otros países europeos. Posiciones muy heterogéneas, como corresponde a un sector industrial tan diverso, tanto entre sectores como entre países.

martes, 16 de junio de 2026

¿Hace falta tanto almacenamiento a corto plazo?

 Leo en El Periódico de la Energía que hay ya en desarrollo 12 GW de baterías, y otros 15 GW esperando permisos. Un número significativamente mayor que el óptimo que encontrábamos nosotros en nuestros análisis recientes. Porque a eso hay que sumar además el bombeo. ¿Cabe tanto almacenamiento? Es decir, ¿pueden rentabilizarse todas estas instalaciones? Porque recordemos que con el almacenamiento también hay canibalización: cuando entra mucho bombeo, se aplanan los precios, y por tanto desaparece la capacidad de arbitraje que es la que permite rentabilizar estos proyectos (más allá de los posibles pagos por capacidad u otros servicios).

Por supuesto, puede ser que nosotros nos estemos dejando cosas fuera: al no tener en cuenta la red, no teníamos en cuenta el almacenamiento asociado a plantas renovables para optimizar su capacidad de conexión. Pero el efecto sobre el aplanamiento de precios es el mismo...Veremos, a mí desde luego no me importa mucho equivocarme si es para bien :) 

lunes, 15 de junio de 2026

La importancia del contrafactual en los análisis tecno-económicos

En una entrada en la que repite sus argumentos contra el hidrógeno para los buses urbanos (y que ya he blogueado antes), Michael Barnard suelta una perla buenísima sobre algo que cada vez encuentro más, análisis tecnoeconómicos sin el contrafactual adecuado (en parte porque responden a una agenda determinada, no independiente):

A technology that can be made to work somewhere is not automatically a mainstream decarbonization pathway. Engineers can make many things work with enough money, bespoke infrastructure, and public-sector risk absorption. The professional test is whether the approach is economic, repeatable, maintainable, insurable, and scalable against alternatives that are improving at the same time. 

viernes, 12 de junio de 2026

Una nueva mirada a la curva de Kuznets

Que dice que, cuando se considera un plazo lo suficientemente largo, y niveles absolutos, el desacoplamiento que empezamos a ver en nuestras economías no es suficiente 

jueves, 11 de junio de 2026

¿Reducen las baterías el poder de mercado?

 Un tema que me parecería apasionante para un paper, pero sólo he encontrado esto por ahí, y este otro de Richard Green. Porque el arbitraje, si se ejerce por agentes distintos, puede contribuir a reducir el potencial poder de mercado en un sistema eléctrico. ¿Y, qué pasa con esto si las opera un transportista, o un operador del sistema?

miércoles, 10 de junio de 2026

Lo difícil que es gestionar la demanda

 Un experimento en California demuestra que a la gente no le mola renunciar al control de sus equipos (en este caso, los coches eléctricos). O, al menos, que la cantidad que les ofrecen para hacerlo no les compensa...Está por ver si esto es extrapolable a otras situaciones con consumidores de menor renta, o con mayor elasticidad.

martes, 9 de junio de 2026

El Plan Social para el Clima

Se presentó hace unas semanas el Plan Social para el Clima, algo necesario para amortiguar el efecto de la próxima entrada en vigor del ETS2 (si es que se aprueba en el Parlamento, claro, algo además necesario para que se active el Plan Social).  No es mal momento, dado que la crisis que estamos sufriendo (y que todavía podemos seguir sufriendo durante un tiempo que puede ser largo) está generando unos impactos mayores que los que esperamos del ETS2.

Ahora al fin he podido echarle un vistazo, y aquí van mis comentarios sobre las distintas medidas propuestas:

En la parte de vivienda, me parece muy buena idea el facilitar la información y la capacidad de actuación de los vulnerables mediante la Red Actúa. También la rehabilitación exprés. Una pena que sean las medidas con menos presupuesto....porque las que se llevan más dinero no me gustan tanto.

Rehabilitación integral: muy bien si queremos crear empleo en la construcción, o si queremos solucionar problemas más amplios de accesibilidad, pero siempre hemos sabido que la rehabilitación integral es bastante más cara que la rehabilitación parcial, y bastante menos eficiente en términos de reducción de consumo de energía y de coste económico. Si el objetivo es optimizar el uso de los recursos públicos disponibles para reducir la exposición de los hogares vulnerables, hubiera sido mejor un programa focalizado en el cambio de calderas y quizá de ventanas, o directamente rehabilitación exprés.

Promoción de vivienda social: Entiendo que el objetivo es más bien asegurar que la vivienda social cumple con unos buenos requisitos de eficiencia energética...¿No tendría más sentido reformar el código técnico de la edificación?

Comunidades energéticas: lo de siempre, las comunidades energéticas en sí mismas no necesariamente proporcionan ni energía más asequible ni más eficiencia energética. Por supuesto pueden empoderar más a los consumidores, y si hay subsidios cruzados, sí pueden producir un beneficio. Pero de ahí a pensar que puedan ser un pilar para proteger a los vulnerables...

En cuanto a la movilidad rural, me parece buena idea la financiación del transporte a demanda, movilidad compartida o soluciones innovadoras que permitan solucionar la falta de acceso de este tipo de entornos al transporte público. Habrá que ver hasta donde pueden llegar, no vendría mal aprovechar para hacer pilotos bien diseñados que permitan evaluar su funcionamiento de cara al futuro.

Pero en cambio, la financiación del transporte público, que es lo que se lleva una parte significativa del presupuesto, no me parece una buena medida ni mucho menos: el problema del transporte público, como hemos visto muchas veces, no es de coste monetario, es de coste de tiempo. Y eso no se soluciona haciéndolo más barato (algo que puede de hecho generar un rebote significativo). En ese sentido, el Abono Único sí puede contribuir a hacer algo más cómodo el transporte público...aunque la evidencia tampoco es clara; y además habría que extenderlo al ámbito local.

La movilidad activa es otro de estos temas que siempre aparecen, pero que no está nada claro cómo de aplicable o útil puede ser para los hogares vulnerables. Además de que, como también he dicho algunas veces, esto no quita cuota al vehículo privado, sino al transporte público.

Mejorar la intermodalidad, o en general cualquier actuación que mejore la calidad del transporte público en términos de tiempo o comodidad (como el Abono único que señalaba antes) sí puede contribuir a lograr el cambio modal necesario. Favorecer la movilidad compartida también claramente puede contribuir a reducir el impacto de una subida de precios de los carburantes en los usuarios (no sólo los vulnerables). Otra cosa es si funcionarán o no estas medidas: en general, la movilidad compartida se incentiva haciendo más cara la individual, y no tanto facilitando la compartida...pero habrá que verlo. De nuevo, no vendría mal montar programas de evaluación independiente de estas medidas, para aprender a la vez que las desplegamos.

Y por último, electrificar el transporte por carretera también puede contribuir, desde luego, a reducir el impacto del ETS2. Focalizar las ayudas en las microempresas y autónomos es por supuesto muy deseable. Pero habría que preguntarse si el mejor uso del gasto público es la subvención a la inversión, o si, en el caso de empresas, sería más conveniente facilitar su financiación a tipos de interés muy bajos, como proponía Oikos hace tiempo, algo que puede lograr tasas de renovación parecidas a un coste muy inferior (o mejor, mucha más tasa de renovación al mismo coste)

En resumen, parece que muchas de las medidas se focalizan en los vulnerables; eso está bien y además es lo que indica el Fondo Social. Pero no hubiera estado de más aprovechar también para introducir medidas para fomentar el ahorro energético, como las que se proponían en el Libro Blanco de Reforma Fiscal, acompañándolas de compensaciones para los vulnerables. Por si vienen bien ideas, aquí van dos papers recientes de Economics for Energy, ya de despedida (cerramos este verano).

Un último comentario: dado que transporte y vivienda son en general ámbitos en los que el Estado tiene unas competencias muy limitadas, mucho de lo planteado depende de la coordinación efectiva con las Comunidades Autónomas, Diputaciones y entes locales. Ojalá se logre esto, porque si no... 

lunes, 8 de junio de 2026

¿Para qué podemos o queremos usar la IA en investigación?

Hace unas semanas escribía sobre una razón de peso para no usar la IA para investigar: en mi opinión, utilizarla reduce el aprendizaje, que es algo fundamental para los estudiantes de doctorado, pero también para todos los investigadores, que debemos seguir aprendiendo continuamente. 

Estos días he seguido hablando con compañeros del tema, constatando que no todos en el IIT o Comillas estamos de acuerdo en esto. Algo que refleja lo que hay en el mundo, con por ejemplo Tyler Cowen en un extremo, y un grupo creciente de investigadores en otro. Así que pensé que no venía mal aclarar más mi posición (por si, como hablé con Eduardo, montábamos un debate sobre el tema). Una posición que no es absoluta: como incluso el Papa nos recuerda, al igual que muchos otros, no es tanto si queremos IA o no, sino para qué es lícito, o interesante, o conveniente, usarla. 

Por supuesto, todo esto se apoya en un supuesto fundamental: que la IA se equivoca, igual que todos nosotros. Muchas veces tratando de sonar convincente, o incluso a veces queriéndonos engañar. Y que por tanto, el uso de IA requiere supervisión, igual que todos la necesitamos, bien directa (en el caso de los investigadores en formación), o bien indirecta (en los sistemas de evaluación por pares, en el caso de los investigadores experimentados). Si la IA llegara a un punto en el que no se equivocara nunca, o en el que sus equivocaciones no fueran relevantes, entonces yo tendría que reconsiderar mi postura (más sobre esto al final).

Creo que, para empezar, es conveniente distinguir entre el uso que le puede dar un investigador con experiencia, del que le puede o debe dar un investigador en formación.

Para un investigador con experiencia, el uso de la IA puede tener distintos alcances: desde ser el equivalente a tener más asistentes de investigación a mano, ocupándose de las tareas que requieren menos criterio, como construir una base de datos; hasta usarla para rebotar ideas de investigación formuladas por el humano, que también se ocuparía de comprobar los resultados e interpretarlos; o, quizá ya en el extremo, subcontratarle todo el proceso de investigación, como de alguna forma podría ser supervisar un estudiante de doctorado con buena formación y criterio, o incluso a un investigador experimentado. Esto ya existe en economía o en biología. Aunque, eso sí, con limitaciones evidentes cuando uno se sale de tareas específicas.

Otra cosa, por supuesto, es el coste, que cada vez se va haciendo más transparente, afortunadamente. Y no sólo el coste monetario de la suscripción o de los tokens. Todos sabemos que supervisar investigadores en formación es costoso, hay que dedicarles la atención suficiente. Lo mismo pasa con la IA. Y si utilizamos la IA en modo ejército de agentes, luego viene el coste implícito de su supervisión (que Newport asimila a la paradoja de Jevons). Y esto por no hablar del impacto en las publicaciones científicas: muchos más papers, pero de peor calidad, que está llevando a editores como los de Arxiv a rechazar todo lo que esté hecho con IA. En el fondo, todo esto es parecido a lo que ya está pasando en el campo del desarrollo de software.

Pero lo que es importante es que, en todos estos casos, incluso en los más extremos, siempre hay un supervisor, al menos en teoría, que vigila que la IA no haga tonterías. Si hay buena supervisión, no veo problema esencial (aunque sí cuestiones de fondo relevantes, ver al final) en el uso de la IA. Igual que tampoco lo veo en la corrección de pruebas docentes, algo en que la IA ha demostrado ser al menos igual de buena que nosotros, y que sin embargo no se permite (aún).

La supervisión es pues para mí la clave del asunto para hablar de cómo deben usar la IA los investigadores en formación, y en el fondo, de para qué debemos formarles.

Mientras la IA siga equivocándose, creo que debemos formarles para lo que ya les formamos: para adquirir el criterio suficiente para investigar, que es el mismo que para supervisar investigación. Esto por supuesto incluye el criterio para saber en qué usar la IA (y qué herramientas utilizar) y en qué no usarla.

Algunos defienden que, como la IA es tan potente, realmente debemos formar a los doctorandos para que puedan utilizar la IA a su servicio: en las revisiones bibliográficas, en la programación, en la escritura, o incluso en el análisis de resultados y conclusiones. Es decir, para que sean directores de orquesta y con ello logren una mucha mayor productividad (que para mí no es un objetivo en este nivel). Pero un director de orquesta debe tener criterio suficiente para entender si el compás de la música es el adecuado, si alguien está desafinando...¿cómo se aprende eso si nunca se ha hecho? ¿Cómo se aprende la capacidad de saber si una revisión de la literatura está bien hecha o no si nunca se ha hecho?¿Cómo valorar la interpretación de resultados que hace la IA si nunca te has enfrentado a ese problema? ¿Qué más da ser más productivo si no se han aprendido los conceptos básicos? Esto no es como aprender a usar una calculadora: la calculadora no se equivoca, si la has programado bien. La IA sí.

Recuerda siempre Mariano el dicho ese que usamos en ICAI, y que algunos atribuyen a Confucio: "Lo que se oye se olvida, lo que se ve se recuerda, lo que se hace se aprende". Si los estudiantes de doctorado no hacen su propia revisión bibliográfica de forma crítica, si no se pelean con la interpretación de resultados, nunca lo aprenderán. Si no se exponen a la estructuración de sus ideas y la consistencia de las mismas, ese proceso que sólo tiene lugar cuando tratas de escribirlo para que otro lo entienda, tampoco lo aprenderán. Y entonces no serán capaces de supervisar a la IA. Ni siquiera podrán ser directores de orquesta. 

¿Significa esto que no deben entonces nuestros estudiantes usar la IA? No, claro. La IA claramente tiene una capacidad analítica que nos supera. Aprovechémosla. La IA también nos permite programar mejor (cuando el objeto de la investigación no es la programación en sí misma). O pulir nuestra escritura. Pero no decirnos qué ideas incluir y cuáles no, o cómo estructurar un texto para que se entienda bien, eso como digo es parte del proceso de aprendizaje. Todas aquellas tareas mecánicas que no forman parte del proceso de aprendizaje, y que fácilmente hubiéramos subcontratado a un asistente, o a un estudiante de grado, antes de disponer de la IA, podemos seguir subcontratándolas. Pero todo lo que haga falta para aprender y formar un análisis crítico no podemos delegarlo, porque entonces no hay aprendizaje. Y sin aprendizaje no hay capacidad de supervisión futura. Eso sí, para aprender también necesitamos el feedback por parte de otros, y eso la IA también lo hace bien, asi que no me parece mal usarla para eso (sobre todo si tu supervisor te hace poco caso :)). 

Un par de cuestiones finales, quizá a desarrollar dentro de un tiempo, cuando la IA avance un poco más la primera y bastante más la segunda:

Incluso cuando la IA siga equivocándose, pero poco, y lleguemos a los extremos que mencionaba antes de subcontratación de casi todo el proceso investigador, incluida la formulación de preguntas (que, de nuevo, no evita la necesidad de formar supervisores), ¿aporta eso la misma satisfacción para el investigador? A lo mejor es más productivo y publica más (o no, si todos hacen lo mismo, otra rueda de hamster), pero, ¿seguro que mola delegar el proceso creativo, la curiosidad, la capacidad de descubrir nuevas cosas por uno mismo o sorprenderse? Para mí desde luego la carrera de investigador perdería muchos puntos, incluso aunque la IA nos permita hacer algunas de estas cosas con más eficiencia. En este mundo, ¿qué valor tiene la investigación? ¿Para qué investigamos?¿Para qué publicamos, como decía Cowen? Si investigar de forma creativa, igual que escribir, o pintar, está entre las actividades que nos caracterizan como humanos, ¿estamos dispuestos a cedérsela a la IA? Eso ya sin entrar en lo que sucede cuando delegamos nuestra actividad consciente en máquinas más inconscientes, como bien cuenta Erik Hoel aquí. 

Y, ¿qué pasa cuando la IA deje de equivocarse, cuando ya no necesite supervisión o lo haga ella misma, el objetivo de Anthropic, por ejemplo? Pues que, entonces, habrá que reconsiderar todo lo que he dicho arriba sobre la formación doctoral. Porque, llevado a su extremo, podríamos llegar a la conclusión de que hay que dejar de investigar, y por tanto dejar de formar personas para ello: sería mucho más eficiente dejar a la IA hacerlo. Eso no quiere decir que los humanos dejaran de investigar, pero se convertiría en un hobby. Igual que hay gente a la que le gusta tocar la guitarra, sabiendo que nunca llegarán a ser un Clapton, podría haber gente que encontrara satisfacción intelectual en investigar, solo o con la ayuda de la IA, incluso aunque no puedan vivir de ello (o sí, en ese mundo con renta universal en el que las máquinas hacen todo). Aunque para esto creo que todavía queda bastante, porque como defienden aquí, hace falta bastante más que capacidad analítica para igualar a un estudiante de doctorado. 

Y una más aún: