Nueva edición de este observatorio. El resumen que me pasan, que, la verdad, coincide en mucho con mi percepción: la clave está en los aspectos distributivos, algo que debería ir incluso más allá del Plan Social para el Clima (del que espero escribir algo un día de estos).
• Alto reconocimiento del cambio climático (78%), pero con una erosión progresiva de la certeza de su existencia desde 2023 (85%). La prioridad del cambio climático cae, desplazada por preocupaciones económicas lo que obliga a reformular la transición en términos de beneficios concretos y valor socioeconómico. La transición ecológica se percibe crecientemente como una oportunidad de empleo y desarrollo económico (56%). Se agota el marco cambio climático/transición ecológica frente a otros más movilizadores como autonomía estratégica, competitividad e industrialización.
• Tecnologías: el apoyo a las renovables se estabiliza tras la caída del año anterior. Se mantiene un apoyo alto a la solar (84%) y la eólica (78%), crece la aceptación de la nuclear (32%). El hidrógeno verde se mantiene en niveles relevantes (69%) y los biocombustibles en un 59%, pero solo un 45% aceptaría tener una planta cerca de su casa. Sube la nuclear a un 32%.
• Crece la importancia de la licencia social: se debe vigilar la distancia entre el apoyo teórico y la aceptación de infraestructuras en el entorno cercano
• Se consolida la erosión en la disposición a adoptar medidas en la vida cotidiana contra el cambio climático
• Se mantiene el predominio del vehículo convencional y se produce una transición tecnológica lenta debido a la desigualdad socioeconómica y territorial en la adopción de vehículos híbridos.