miércoles, 26 de agosto de 2026

Industrial policy for the US, de Fasteau y Fletcher

Como decía antes de vacaciones, quería aprovechar el verano para leerme este libro (de 600 páginas). 

Me ha parecido ecomendable, pero con cuidado :). Recomendable porque ofrece una visión muy amplia de los componentes de la política industrial, de sus instrumentos, de las instituciones creadas en EEUU y en otros países. Ilustrado con muchos ejemplos y casos de estudio sectoriales, de instituciones o clústeres industriales, o tecnológicos, y con narrativas de la evolución industrial de varios países de referencia. 

Pero hay que tener cuidado al leerlo, porque, sorprendemente al menos para mí para un libro publicado por Cambridge University Press, este es un libro de parte. Sus autores pertenecen a un think-tank pro-industria, y eso se nota a lo largo de todo el libro, fundamentalmente porque se olvidan de una parte fundamental de la política industrial, y es quién paga todo esto, o directa o indirectamente.

Los consumidores no son mencionados casi, salvo cuando hacen afirmaciones bastante mal soportadas como "Consumers have benefited from the imports, but not enough to outweigh the lost industries and jobs". Y sus argumentos iniciales siguen líneas parecidas: bastante demagógicos, y sin aportar evidencia para ellos, ni por supuesto como he mencionado el coste para los consumidores que supone la política industrial que defienden ellos (además de mejoras en la innovación y la gobernanza, básicamente aranceles y tipos de cambio ventajosos). Otro punto sospechoso es cuando dicen que esto de la búsqueda de rentas, o la corrupción, que pueden aparecer alrededor de una política industrial, realmente son problemas menores. O cuando se citan a sí mismos como fuentes confiables de evaluación de políticas, en contra de los "economistas académicos". En este sentido, el libro muestra muy bien por qué Mike Munger cree que es imposible tener una buena política industrial.

Los autores parten de un número de supuestos básicos:

- Que hay determinado tipo de actividades económicas más "ventajosas" que otras. Es interesante su definición de ellas: con economías de escala (para evitar la entrada de otros países competidores), capacidad de fijar precios, dinamismo tecnológico, y sinergias con otros sectores (capacidad tractora, por decirlo de otra forma). Esto es, oligopolios, dentro de los que creen que debe haber competencia, eso sí: según ellos, una "competencia feroz" entre este tipo de industrias es beneficiosa, porque en sectores tan dinámicos tecnológicamente, las empresas responden innovando, no sólo reduciendo precios (esto evidentemente habría que respaldarlo con evidencia, tanto lo de la competencia feroz como el tipo de respuesta de las empresas). 
- Las industrias "ventajosas" además tienen una gran elasticidad demanda-renta, gran capacidad de mejora tecnológica y de absorber inversión, muy intensivas en capital, y también capaces de generar o atraer a otras industrias ventajosas.
- Que el contar con estas industrias y actividades genera más crecimiento, por su búsqueda constante de eficiencia y mejora (aunque lo de la explicación basada en Baumol de que los salarios también suben es cuanto menos extraña...la enfermedad de Baumol se aplica precisamente a las actividades intensivas en trabajo, no en capital...)
- En cambio, cuando se pierden actividades ventajosas, no es sencillo reacomodar el capital y el empleo (ellos dan muchos más argumentos, pero realmente este es el único válido)
- Que la mayoría del resto de los países son malvados, y juegan con los subsidios y los tipos de cambio para competir torticeramente con los EEUU (que han pecado de excesiva ingenuidad, salvo cuando ha llegado Trump). 

Y claro, a partir de este diagnóstico, las recomendaciones son obvias:

- Control de tipos de cambio para desincentivar importaciones y estimular exportaciones
- Reciprocidad en los aranceles
- Cargarse la OMC
- Y luego, algunos elementos de apoyo a la industria, estos sí bastante sensatos (los otros también son coherentes con su diagnóstico, claro), entre ellos la creación de un Consejo de Política Industrial, o la elaboración de una planificación industrial indicativa (muy parecida a la Estrategia que planteaba la Ley de Industria). También plantean reforzar algunas iniciativas que se han demostrado útiles, como 

El problema de este planteamiento es que realmente no permite responder preguntas como por ejemplo si deberíamos apoyar una industria automovolística no competitiva (su análisis de esta cuestión es muy interesante). Por ejemplo, si Toyota es mucho mejor haciendo coches, más baratos y de más calidad, ¿por qué debemos lamentarnos si esto permite que el consumidor gane mucho más, aunque sea a coste de perder empleos en el sector? ¿Debemos seguir subsidiando al sector doméstico, o estableciendo aranceles, si el problema es estructural? Si la industria automovilística apuesta por los SUV como estrategia para capturar más valor, a pesar de que vaya en contra de los consumidores, ¿debemos seguirles el juego sólo porque sean "nacionales"?

Porque, a este respecto, una cosa interesante que mencionan es que la inversión extranjera (por ejemplo en esas plantas nacionales) tiene muchos riesgos, básicamente que estas plantas sean las primeras en cerrar en caso que las cosas vengan mal dadas, y no les mantengan las desgravaciones fiscales, subsidios, o en general una regulación favorable.

Dicho lo anterior, cosas importantes que señalan de sus casos de estudio:

- Contar con una burocracia experta y sólida, que permita tomar decisiones correctas a largo plazo (lo malo es cuando la política se mete por medio, según ellos, como en el chiste que siempre cuento de Singapur, cuando les obligan a ser más democráticos...)
- Controlar el accionariado, de nuevo para mirar más a largo plazo
- Disponer de financiación blanda
- No dar sin pedir cuentas a cambio: para poder recibir ayudas, las empresas deben mostrar mejoras en su productividad, competitividad internacional via exportaciones, etc.
- Muy interesante la relación con la reforma agraria, o las limitaciones en las hipotecas, que permitían derivar inversión a la industria
- A pesar de que critican mucho la situación en EEUU, describen algunos programas, como el  Manufacturing USA, que parece que está teniendo éxito. O el Manufacturing Extension Partnership o el Small Business Innovation Research Program, que también parecen muy buenas ideas. El Massachusetts Life Sciences Cluster también parece una buena referencia. 
- El poder tractor de DARPA también es llamativo. Si no hubiera sido por ellos, lo mismo seguíamos sin internet o gps...
- Incluso a pesar de estar sesgados, sí son capaces de señalar adecuadamente los problemas de muchos instrumentos. Por ejemplo, que la innovación tecnológica NO lleva asociada la producción, o el que la protección a las industrias emergentes sólo funciona si tienes un mercado interior suficientemente amplio, y si el gobierno escoge bien a las industrias a proteger (algo más complicado, claro)
- Sin embargo, también dicen que en un país desarrollado el picking winners no es apropiado, porque el sector privado es capaz de hacerlo por sí mismo. Algo contradictorio con lo anterior...
- Y por último, la de intentos que ha habido de estimular la industria, muchos de ellos fallidos. Como ellos mismos dicen, quizá la razón esté en la falta de consistencia y coordinación entre políticas...De nuevo, me viene a la cabeza lo de Munger... 

Lo dicho: si uno mantiene la distancia adecuada, recomendable por su información. 

martes, 25 de agosto de 2026

A world appears, de Pollan

 Bienvenidos a un nuevo curso, también del blog! Espero que hayáis pasado todos unas estupendas vacaciones. Yo, como otros años comienzo con reseñas de libros leídos en verano, aunque este realmente lo terminé justo antes de irnos de vacaciones (ver más abajo para el resto).

La verdad es que me gusta cómo escribe este tipo, da con el nivel adecuado (para mí) entre amenidad y profundidad. Me gustaron mucho sus libros sobre comida, y me ha gustado mucho este. Y eso que, al leerlo justo tras terminar The book of minds, el de Pollan me pareció al principio algo más frívolo y bastante repetitivo...pero en seguida me cambió la cosa.

Será que lo explica a un nivel mucho más bajo que otros, y más apropiado para mi capacidad, pero creo que he entendido bien lo que plantean algunos como Friston sobre la conciencia, y que me tienen que ver mucho con la incertidumbre, el arrepentimiento, la entropía...la necesidad de mantener la homeostasis en situaciones inciertas, etc. También me parece que plantea algo sobre los sentimientos/emociones mucho más cercano a lo que me parece sensato. Y un autor que reconoce que termina con más dudas y preguntas de las que empezó siempre me va a caer bien :). Así que recomendable. 

 Los demás libros los iré reseñando en los próximos días o semanas. La verdad es que este verano ha sido poco productivo en lectura: entre la preparación de propuestas europeas, revisiones de papers, y otras historias, no he tenido tiempo realmente para leer tanto como me hubiera gustado. Pero tampoco voy a quejarme:

- Three bags full: de las cosas que más me gustan del verano es leerme una novela del tirón, y con esta hice eso. Divertida, ingeniosa y con intriga hasta el final. La peli no le hace justicia, la verdad.

- Industrial policy in the US: mañana sale la reseña, así que tampoco adelanto nada :)

- L'Anomalie: Curioso, aunque no lo que esperaba (creo que escuché la recomendación en La Vaca Esférica). El tipo usa la anomalía como un truco para poder hablar de personas expuestas a una situación rara, alguna historia tiene interés, pero deja muchas historias a medio cocer, sin saber de dónde vienen ni a dónde van, con muchos tópicos. Todo esto se aguantaría si el hilo argumental fuera más sólido, pero es que realmente no hay hilo, es todo un artificio. Mucha forma y poco fondo. 

- The saint of bright doors: No tanto como el anterior, pero la verdad es que no entiendo cómo le dieron un premio Nebula. La escritura es muy buena, onírica incluso, introduce un mundo interesante, pero el argumento no tiene sentido, es muy lenta, muchos desvíos que no llevan a ningún sitio...no la recomiendo.

- The shape of wonder: Tampoco particularmente recomendable, aunque siempre da gusto leer a Lightman. Básicamente un libro sobre filosofía de la ciencia mezclado con artículos costumbristas sobre distintos investigadores. La intro es muy buena, pero el resto no aporta demasiado. 

- Prophecy, de Carissa Véliz: Realmente lo estoy empezando aún, pero lo cuento porque con un poco de suerte lo termino aún viendo el mar. Por ahora tiene muy buena pinta. 

jueves, 23 de julio de 2026

La espiral de la muerte, ahora en el gas

En parte gracias a los incentivos perversos de la regulación tradicional de redes. 

Y con esto, llegamos al final del curso 26/27, mañana comienzan las vacaciones en la uni. Y no, no llevamos de vacaciones desde junio, a pesar de algunos rumores :). 

Que paséis todos un muy buen verano. 

miércoles, 22 de julio de 2026

martes, 21 de julio de 2026

Los riesgos de la política industrial de siempre

 No sé muy bien cómo me localizaría, pero el otro día me escribió Ian Fletcher para preguntarme si había leído su libro (aún no, está en la pila para este verano), y ya de paso me envió esta entrada en la que habla de los riesgos de usar la misma política industrial de siempre en EEUU. Perfectamente extrapolable a la UE o a España.

lunes, 20 de julio de 2026

La propuesta de reforma del ETS

 Se nota que ya estamos a finales de julio, pocas cosas interesantes que reseñar, pero antes de irnos de vacaciones a final de semana, llega la propuesta de reforma del ETS, no particularmente sorprendente a la vista de lo que se iba diciendo en el último año:

-  Lo más divertido es el título: "La Comisión refuerza la competitividad, la descarbonización y la independencia con el Plan de Electrificación y la reforma del ETS". Hombre, es cierto que el Plan de Electrificación, si lograra algo, sí podría mejorar todas estas cosas...pero la reforma del ETS sí plantea un trade-off claro, sobre todo a corto plazo, entre descarbonización y competitividad. 

- Digo lo de "si el Plan de Electrificación lograra algo" porque, así a primera vista, parece una colección de buenas intenciones: bajar el precio de la electricidad con respecto a otras opciones (algo que fundamentalmente es competencia de los Estados Miembros y su fiscalidad, cargos, etc.). Si la Comisión, como dicen, permite reducir estos cargos e impuestos a determinados grupos, otros los tendrán que pagar...Lo de los contadores inteligentes, mejor no digo nada, que me da la risa. El social leasing es una buena cosa, pero de nuevo, competencia de los EEMM (y de su presupuesto para ello). Así que veremos si realmente consigue algo, ojalá.

(Y Michael Liebreich nos recuerda que, tal como se computa la energía final, llegar al 46% va a ser muy muy díficil) 

- Y la propuesta de reforma del ETS, pues como digo, lo esperado: se relajan las sendas de reducción, y se aumenta la asignación gratuita, se incorpora la eliminación de CO2 como posibilidad...; a cambio, se exigen planes de descarbonización a las empresas (algo positivo en mi opinión, al fin y al cabo lo único que puede hacer compatible mantener la asignación gratuita con la reducción del cap), se crea el Banco de de Descarbonización Industrial y se reserva más dinero del ETS para este fin (desvestir a un santo para vestir a otro).


miércoles, 15 de julio de 2026

Crece la oposición a los centros de datos en EEUU

 Y cuando las barbas de tu vecino ves cortar...Curioso cómo la opinión pública ha cambiado en este tema. Aquí está la conversación en el NYTimes basada en esto (cerrada para no suscriptores, pero recordad que existe Archive) en la que detallan mucho más razones e interpretaciones. Muy interesante, porque es un fenómeno fundamentalmente local, pero que cuando se agrega se convierte en nacional.