Interesante para ver que a los combustibles alternativos no parecen salirles las cuentas ni con precios de CO2 altos. A la electricidad sí, pero claro, sólo puede cubrir (por ahora) una parte de la demanda, aunque es justo la que puede beneficiarse también de las zonas ECA.
A los sintéticos ni los considera, porque dice que son mucho más caros que los bios. Pero, ¿y si no hay suficientes bios? Entonces los bios se ponen a precio de los sintéticos, como Barnard bien dice, al coste marginal de la descarbonización.
Se puede complementar bien con sus cuentas sobre el amoníaco gris, azul o verde (que también podría ser uno de esos combustibles alternativos para el marítimo). O con las del impacto sobre el coste del transporte.