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viernes, 27 de febrero de 2026

Schwarz, contra la teoría racional de la decisión

 Mira que en general me gusta cómo piensa Barry Schwartz, pero me parece que en este caso se está equivocando de enemigo: en esta serie ataca a la teoría de decisión racional por no responder a la realidad, y sobre todo, por no servir para que la gente tome mejores decisiones. Falta por leer su propuesta en la tercera entrega, pero esto me recuerda a lo que dicen los anglosajones de que hay que intentar no tirar al bebé por el desagüe al vaciar la bañera...la RCT tiene muchas ventajas para estructurar la toma de decisiones, que muchas veces es lo que hace falta...sabiendo por supuesto que hay que colocarla en el marco adecuado.

Su propuesta está de hecho muy relacionada con las ideas de Gigerenzer que mencionaba el lunes, que valora mucho la intuición (bien formada, eso sí). 

ADD: Ya llegó la tercera entrega, y la verdad es que como ya anticipaba, tampoco aporta mucho más con respecto a lo que decía yo en mi comentario. Desde luego, no es un libro que me vaya a comprar...

lunes, 23 de febrero de 2026

Un resumen de la teoría de la decisión y sus sesgos, según Gigerenzer

 Claramente de parte (de Gigerenzer, claro), pero aún así verdaderamente interesante de leer. Un buen ejemplo además de desacuerdo científico que no impide la buena relación personal, y de cómo se puede aprender de los desacuerdos. Algo particularmente valioso en estos tiempos de polarización, ataques personales y falta de respeto.

Learning to separate the personal from the intellectual—to debate an issue without assuming malicious intentions on the other side—is one of the most virtuous and difficult achievements in science. The history of science is full of stories of those who failed to do so. Renaissance mathematicians once dueled over solutions to cubic equations, and Newton famously broke Leibnitz’s heart during their dispute over who invented calculus. That rivals eventually learned to speak to each other with respect, and even to cooperate, is a relatively recent development in the sciences.

viernes, 16 de enero de 2026

How emotions are made, de Barrett

Como decía en verano, este libro ha conseguido enfadarme muchas veces, porque me enfadan los libros en los que el autor (autora, en este caso) cree que ha descubierto América, usa argumentos falsos, plantea teorías aún por demostrar como si fueran la verdad revelada...El libro tiene cosas interesantes, sí, pero la verdad es que me ha costado. 

La premisa básica del libro es una historia que puede ser graciosa para una charla TED, pero no para montar toda una teoría sobre ella: la autora creía que se había enamorado de un tipo en un café, cuando realmente lo que tenía era una gripe. Y a partir de ahí se monta toda una historia según la cual las emociones son constructos sociales, historias que se monta el cerebro a partir de unas sensaciones corporales (como las que le generaba la gripe), mediadas por el lenguaje y la cultura. Entiendo que esta teoría tan posmoderna haya encandilado a mucha gente de Silicon Valley, pero la verdad es que a mí me cuesta mucho tragármela. En parte porque muchos de sus argumentos son totalmente anecdóticos o conjeturales (como ella misma reconoce en la p.102)

Por supuesto, hay cosas válidas en lo que cuenta: cómo nuestras sensaciones deben ser interpretadas por el cerebro, que busca darles sentido. Y que esta búsqueda de sentido viene mediada por los patrones que tenemos en el cerebro. También parece sensata la idea de que no es posible objetivar totalmente las emociones, establecer patrones universales para reconocerlas. Donde se desvía de la teoría clásica es que ella considera que las emociones no son universales, que no están pre-programadas, sino que se construyen por medio del lenguaje (por ejemplo, si no hay palabra para definirla, ella dice que esa emoción no existe) y del acuerdo social. Esto ni siquiera es original, Goscinny y Uderzo ya planteaban esa idea en Astérix y los vikingos :)

A mí esto me cuesta hacerlo compatible con la realidad que percibo. Mi evidencia anecdótica (igual de válida que la suya, entiendo) es que sí hay bastante uniformidad en algunas emociones: miedo, pena, alegría...Ella usa algunos trucos para tratar de convencernos de que no, que podemos confundirnos totalmente al tratar de reconocerlas...pero sólo si no tenemos en cuenta el contexto. Y claro que hace falta un concepto para poder comunicar la emoción. Pero, ¿hace falta el concepto para poder sentirse triste por la pérdida de un ser querido? Si no eres japonés, ¿no puedes experimentar desazón tras cortarte el pelo?¿O para correr cuando ves un león persiguiéndote? De hecho, otro de los problemas es que viene a decir que esto sólo nos pasa a los humanos. Pero tampoco parece muy compatible con una elefanta velando a su cría muerta...

Ella compara las emociones con, por ejemplo, los nombres que ponemos a los colores. Que efectivamente son convenciones sociales. El rojo es sólo un nombre que le damos a ese patrón que reconocemos. Pero eso no cambia la realidad subyacente: luz reflejada. Lo mismo con las emociones. El poder ponerles un nombre no hace, en mi opinión, que pasen a existir. Más aún si el lenguaje puede no ser sinónimo de la asignación de sentido...Las emociones no son comparables en mi opinión, como trata de defender ella, con otros constructos puramente sociales como el dinero o el sistema de gobierno.

La segunda parte de su teoría es que todo viene determinado por el "body budget", la gestión metabólica que hace el cerebro y que es la que condiciona todo lo demás: según ella, todas las emociones están causadas por estas cuestiones (como su gripe). No hay racionalidad que valga, ni por supuesto comportamiento racional más allá de lo necesario para gestionar correctamente el metabolismo. De nuevo, me cuesta hacer compatible este comportamiento inmediato basado en el balance energético con la capacidad del ser humano de planificar a futuro (lo que realmente nos hace humanos, según muchos, aunque tampoco está claro si somos únicos en esto).

A partir de ahí, la sección de Emotion and Law es una basura total. No porque no tenga cierta razón, sino por la inexistente conexión con su teoría. No hay teoría de la moralidad, sobre la subjetividad, sesgos, self-control, el papel de la neurociencia...no hay nada. Además de toda la incertidumbre alrededor de los footprints. Y la sección sobre los animales es totalmente conjetural, y sus argumetnos para decir que los animales no pueden construir realidad social me parecen muy limitados. Lo de que los perros sean más capaces de emoción que los chimpancés parece de risa.

El libro tiene una versión divulgativa que también cometí el error de comprar: Seven and a half lessons about the brain. Aplica lo mismo que al reseñado.

Por terminar con algo positivo: lo que he dicho antes no quiere decir que todo lo que cuente esta señora sea falso; hay algunas afirmaciones contrastadas, y también comentarios o apreciaciones sensatas. El problema es que todo lo trata de hilar con su teoría, sin éxito o necesidad.
 

 

viernes, 14 de noviembre de 2025

La situación de la economía del comportamiento

 Al Roth presenta estos dos libros como antagónicos, pero la verdad, yo no lo veo tanto, porque es todo cuestión de cómo vemos el vaso :). Thaler siempre ha sido mucho más optimista (y mucho más juguetón y divertido), y Loewenstein más riguroso. Y la historia de behavioral economics siempre ha sido una historia de, por una parte, descubrir anomalías divertidas, que generalmente no se mantienen en todos los casos (como nos ha enseñado John List), y por otra, no ser capaces de arreglarlas, porque no es tan sencillo (para empezar, porque hay muchos más factores asociados), o porque el efecto nunca es grande.

En cualquier caso, ya he puesto los dos libros en mi lista, porque a mí me parecen muy complementarios. Y mientras, podéis ir leyendo este número especial de Environmental and Resource Economics.

ADD: Justo estos días sale esta entrada en Nada es Gratis hablando del mismo tema en términos positivos. Y esta entrevista con Alex Imas.

viernes, 24 de octubre de 2025

En defensa de la teoría de la decisión

La verdad, no sabía que las cosas estuvieran tan mal, y que la gente se estuviera revolviendo tanto contra la teoría de la decisión como para tratar de cargársela. Puedo entender una cierta reacción contra el uso tecnocrático de la teoría de la decisión (tipo...yo sí se de verdad lo que te conviene), pero es que eso no es una buena aplicación de la teoría de la decisión...Jessica Hullman hace un buen resumen

lunes, 29 de septiembre de 2025

Cómo gestionar la incertidumbre en la demanda eléctrica

 El otro día, hablando con Juan Luis López Cardenete (para un próximo episodio del podcast), salía el tema de la cantidad de solicitudes de conexión a la red de nueva demanda, en parte para centros de proceso de datos. Y se preguntaba Juan Luis si no estábamos reprimiendo el crecimiento de la demanda con la dificultad de construir nuevas redes, o con la regulación asociada a las conexiones.

Yo, inspirado por este artículo sobre la posible burbuja asociada a la IA y los CPDs, creo que también sería importante plantearlo desde el punto de vista de la incertidumbre y la planificación y regulación robusta. ¿Seguro que la respuesta correcta a toda esta demanda es levantar los límites de la inversión en redes, o subir la rentabilidad regulada, para que todos los posibles erorres e incertidumbres termine pagándolos el consumidor? ¿No sería mejor introducir algo de corresponsabilidad en el riesgo de que esta demanda no se produzca? En muchos otros mercados el inversor se arriesga, y trata de asegurar su demanda, por ejemplo con contratos (como los "take or pay" de los gasoductos). ¿No deberíamos comenzar a plantearnos este tipo de cosas, para evitar potenciales activos varados asociados a esas burbujas?

lunes, 5 de mayo de 2025

Costes y beneficios del cotilleo

 El otro día, en una reunión en la que hablábamos de IA, redes sociales, etc., yo decía que, realmente, las redes sociales lo que hacen es amplificar un comportamiento que siempre hemos tenido, el cotilleo, con sus ventajas e inconvenientes. Y decía que me parecería apasionante entender cuáles son los factores que por ejemplo pueden explicar el papel de las redes sociales en la polarización, o en la generación de normas sociales comunes, porque en principio podrían hacer las dos cosas, quizá dependiendo del algoritmo que se elija...Voy a ver si encuentro a algún experto que me ayude.

martes, 18 de febrero de 2025

Más evidencia de que los incentivos pueden expulsar las normas sociales

 Hace tiempo reseñaba el libro de Bowles en el que se defendía la tesis de que, a veces, los incentivos económicos van en contra de las normas sociales. En este nuevo paper, los investigadores muestran que esto puede suceder en la recogida de basuras en Italia. Hubiera sido interesante, claro, evaluar una intervención más en la línea de las que propone Bowles para evitar el efecto expulsión...

Gracias a Natalia por la pista

martes, 10 de diciembre de 2024

The Moral Economy, de Samuel Bowles

Un libro muy interesante, y que recomiendo leer, aunque con algunos problemas. La tesis de partida es muy atractiva (y en línea con otros argumentos de otros autores): ¿Y si la monetización/privatización/liberalización de las economías está afectando al tejido social, y creando efectos perversos para su regulación? En concreto, ¿y si los incentivos económicos destruyen las motivaciones cívicas, de forma que el resultado final es incluso peor que antes de ponerlos?

Uno de los problemas (menores) del libro es que, como ilustración de esta situación, usa el caso de la guardería de Haifa, que ha tenido algunos problemas de replicación. Podía haber elegido otro caso más robusto...porque realmente la intuición es válida: un contrato incompleto (un fallo de mercado), al completarse mediante un incentivo, puede llevar a otro tipo de resultados imprevistos. La clave, por tanto, es cómo se completa el contrato. Porque la otra opción, dejar el contrato incompleto y confiar en la buena voluntad de la gente, es más arriesgado. Sí, hay mucha gente buena y con cultura cívica en el mundo, pero también hay jetas que se quieren aprovechar. Y, dependiendo de la situación, esta segunda parte de la población puede crear problemas graves.

El otro problema es que resulta un poco repetitivo, la mayor parte del libro consiste en citar literatura (alguna bastante sospechosa) para plantear su argumento. Pero el mensaje final es más concreto y creo que vale la pena. Intento resumirlo:

Cuando hay contratos incompletos o fallos de mercado, hay una respuesta social: generar confianza y relaciones interpersonales que compensen esa incompletitud. Es lo que sucede en muchas comunidades pequeñas (las que investigó Ostrom, por ejemplo) y que evita por ejemplo la tragedia de los comunes.

Por otra parte, también hay una situación interesante en las comunidades pequeñas: cuando aparecen los incentivos, y la mercantilización, se rompen las relaciones de confianza, en parte porque permiten a los agentes vender su participación y desaparecer, en lugar de seguir comprometidos en una causa común (que es lo que sucede cuando no pueden salir, o ellos o sus descendientes, porque no hay título de propiedad que lo permita).

Pero, ¿qué pasa si la comunidad crece tanto que esas relaciones de confianza no se mantienen? Pues que hay que buscar soluciones más allá de esto. Ahí es donde aparecen los incentivos, el papel del estado como corrector de estas situaciones. En estas comunidades grandes, los incentivos pueden expulsar los motivos cívicos, o complementarlos y reforzarlos. La clave es cómo se formulan, y en qué contexto de sociedad se plantean. Ahí, interesantemente, Bowles plantea que las sociedades liberales pueden haber contribuido a crear esa confianza en la comunidad (que falta en otras sociedades menos liberales) y por tanto a crear las condiciones para que funcionen bien los incentivos.

En cuanto al cómo se plantean: Bowles recuerda que los incentivos no sólo trasladan señales económicas, sino también mensajes sobre lo que somos o queremos ser. Y eso hay que tenerlo en cuenta, y más aún en unas sociedades basadas más en intercambio de servicios y menos de productos (lo que hace más difícil completar los contratos). Para que los incentivos funcionen, tienen que estar alineados con los mensajes éticos a los que muchos responden realmente. Y además, hacen falta ciudadanos éticos, que obliguen a los no éticos a comportarse bien. Por tanto, los incentivos por sí mismos no son capaces de crear una buena sociedad (aunque también pueden ser necesarios para reforzar comportamientos, como cuando prueba que el altruismo no necesariamente lleva a un mejor resultado): La frase que viene a resumir esto:

Good policies and constitutions are those that support socially valued ends not only by harnessing self interest but also by evoking, cultivating, and empowering public-spirited motives. 

Finalmente, otra idea interesante, que me recuerda a lo que sucede en la comercialización eléctrica, con sus contratos de máximo un año para incentivar el switching: la confianza puede hacer el mercado menos flexible (la confianza en una contraparte hace que no lo dejes aunque te ofrezcan mejores condiciones). Esto empeora la eficiencia del mercado, pero asegura el cumplimiento de los contratos incompletos. Y por tanto, si no vas a poder completar bien el contrato, quizá te valga la pena mantener esta inflexibilidad...

En resumen, un libro que hace pensar.


martes, 22 de octubre de 2024

Risk savvy, de Gigerenzer

Si hubiera hecho caso a mi instinto, como nos recomienda Gigerenzer, no hubiera comprado este libro. Porque mi instinto estaba, o al menos eso creo, relativamente bien informado: leí Gut Feelings en 2011 y no me gustó demasiado, y he seguido leyendo cosas suyas (a veces muy sensatas, es cierto, o al menos más matizadas). Así que no sé bien por qué compré el libro. Quizá porque, como a Gigerenzer no le gusta mucho reconocer, el instinto nos falla a veces :)

En todo caso, lo he terminado. Y mi conclusión es que, como libro de sentido común e información general no está tan mal. Porque realmente no es un libro para tomar mejores decisiones. Es un libro para detectar bulos, manipulaciones o conflictos de interés (por parte de los bancos, las farmacéuticas, los médicos...), para identificar sesgos (como las decisiones defensivas, que ya conocemos todos los que trabajamos en organizaciones), para decidir si hacerte revisiones tempranas de cáncer, para recordar buenas reglas de liderazgo, y, si no los has escuchado nunca, para leer los dos mensajes habituales de Gigerenzer.

El mensaje fundamental es que el mundo es incierto (no en términos de riesgo, sino de incertidumbre), y que, en ese contexto, lo mejor es seguir reglas básicas y sencillas, y confiar en la intuición si tenemos suficiente experiencia. Es un mensaje bastante sensato....salvo si se quiere llevar absolutamente a todas las situaciones. Porque hay muchas situaciones inciertas en que un poco de estructura en la decisión, y un cierto criterio explícito, viene bien. Porque, desgraciadamente, y como decía en mi primer párrafo, el instinto nos engaña muchas veces.

Curiosamente, una de las reglas sencillas que propone es la de satisfacer, en lugar de optimizar. Este es uno de los criterios que muchas veces conviene usar de forma explícita, efectivamente. Pero mucho mejor leer a Schwartz para esto, o a Simon que es de donde viene la idea original.

El segundo mensaje, con el que sí estoy totalmente de acuerdo, es que muchas veces fallamos en nuestros juicios porque no entendemos el lenguaje probabilista, y que usar frecuencias naturales para expresarlo es mucho mejor. También muy de acuerdo en que vendría muy bien enseñar esto desde el principio, incluso desde primaria, como defiende en la última parte del libro (en un mensaje muy parecido al de Levitt, más estadística y menos álgebra y cálculo, algo en lo que también puedo estar de acuerdo si se gestiona bien).

Por lo demás, si ya has leído o escuchado alguna vez a Gigerenzer, o ya estás al tanto de todo lo que decía en el segundo párrafo, el libro no vale la pena, o incluso parece una chorrada a veces.

En todo caso, ahí van algunas citas que me han parecido interesantes:

p12. Rational argument does not always win over old-brain fear, particularly if one spouse tries to educate the other. Yet there is a simple rule of thumb that could have helped that professor: If reason conflicts with a strong emotion, don't try to argue. Enlist a conflicting and stronger emotion

[Esto me recuerda a la discusión sobre la nuclear...]

p19. Humans appear to have a need for certainty, a motivation to hold on to something rather to question it.

To be sure, illusions have their function. Small children often need security blankets to soothe their fears. Yet for the mature adult, a high need for certainty can be a dangerous thing. It prevents us from learning to face the uncertainty pervading our lives.

At the same time, a psychological need is not entirely to blame for the illusion of certainty. Manufacturers of certainty play a crucial role in cultivating the illusion.

[Esto a su vez me recuerda a un podcast muy interesante con Dana Young sobre cómo los humanos gestionamos la incertidumbre de distintas formas https://hiddenbrain.org/podcast/sitting-with-uncertainty/]

p30 An intuition, or gut feeling, is a judgment:
1. that appears quickly in consciousness
2. whose underlying reasons we are not fully aware of, yet
3. is strong enough to act upon

p36. Una traducción del teorema de Bayes a frecuencias naturales

p47. Intelligence is the art of making informed guesses. ....If a system does not make errors, it is not intelligent. Visual illusions in fact demonstrate the success rather than the failure of cognition.

p92. All you need is a large batch of incompetent experts and some of them will end up with a fantastic track record.

p116. Three rules to develop and maintain institutions:

- Hire well and let them do their jobs [Esta, por cierto, es la fundamental para una universidad]  
- Decentralize operations, decentralize strategy
- Promote from within

p117. Rules for good leadership

People:
- First listen, then speak
- If a person is not honest and trustworthy, the rest does not matter
- Encourage people to take risks and empower them to make decisions and take ownership

Strategy:
- Innovation drives success
- You can't play safe and win. Analysis will not reduce uncertainty
- When judging a plan, put as much stock in the people as in the plan

lunes, 1 de abril de 2024

Nos ha dejado Daniel Kahneman

 La semana pasada murió Kahneman, un gigante de la ciencia de la decisión (junto con su amigo Tversky, que por morir antes no recibió el Nobel), y un tipo lo suficientemente humilde como para reconocer sus errores (como su creencia inicial en el priming), algo que como sabéis aprecio especialmente en la academia. Alguna entrada seleccionada para recordarle.

lunes, 8 de enero de 2024

Juicios vs Decisiones

Reconozco que nunca había pensado sobre la posibilidad de que mi juicio sobre una situación pudiera ser incoherente con la decisión que adopto finalmente. Por eso me ha resultado curiosa esta entrada en la que reflexionan sobre las posibles diferencias, concluyendo que realmente no son tales...pero al menos estructurándolo bien.

martes, 12 de diciembre de 2023

Libro online de predicción con R

 No sé muy bien cómo, pero el otro día aterricé en este manual online para aprender a hacer predicción con R. No tiene mala pinta, y puede ser útil.

miércoles, 15 de noviembre de 2023

Sobre los dos sistemas de decisión y la tozudez

 Tim Harford resume este interesantísimo artículo en el que nos cuentan que algunos se empeñan en mantener las intuiciones generadas por el sistema 1, aunque sea incorrecto y se lo digan. 

This paper presents 59 new studies (N = 72,310) which focus primarily on the “bat and ball problem.” It documents our attempts to understand the determinants of the erroneous intuition, our exploration of ways to stimulate reflection, and our discovery that the erroneous intuition often survives whatever further reflection can be induced. Our investigation helps inform conceptions of dual process models, as “system 1” processes often appear to override or corrupt “system 2” processes. Many choose to uphold their intuition, even when directly confronted with simple arithmetic that contradicts it – especially if the intuition is approximately correct.

Harford lo extrapola a la capacidad de identificar noticias falsas en la web, siguiendo a un psicólogo llamado Pennycook que nos dice que:

“There’s always 20 per cent,” he offers, somewhat tongue in cheek. “Twenty per cent of people have crazy beliefs, 20 per cent of people are highly authoritarian.” And 20 per cent of people will not write down the right answer to a maths problem even when it’s handed to them on a plate, because they trust their gut more than they trust some tricksy experimenter.

O a lo mejor es la "ignorancia voluntaria"...en cualquier caso, Harford se queda preocupado.

lunes, 23 de octubre de 2023

Las anomalías de Richard Thaler

 Para los que ya hayáis leído Misbehaving (y si no, no sé a qué esperáis...), la entrevista en Hidden Brain no aporta nada nuevo; pero aún así...

jueves, 31 de agosto de 2023

The art of choosing, de Iyengar

Supe por primera vez de Sheena Iyengar hace tiempo, no recuerdo si en una charla TED, y siempre había tenido curiosidad por leer su libro, con un título tan atractivo. Desgraciadamente, y quizá por gestionar mal las expectativas, el libro no me ha resultado demasiado satisfactorio.

Y no es que sea un mal libro: está muy bien escrito, contiene mucho sentido común (sobre todo en la segunda parte), algunos experimentos interesantes, y trata un tema de gran interés. Pero también tiene varios problemas, algunos muy gordos.

El primero, aunque no el más importante, es que realmente este no es un libro sobre el arte de elegir, sino sobre en qué contextos tiene sentido elegir, y en cuáles puede ser más conveniente renunciar a hacerlo. Un tema por supuesto relevante, como bien indica:

p268. In other words, choosing help us create our lives. We make choices and are in turn made by them. Science can assist us in becoming more skilled choosers, but at its core, choice remains an art. To gain the most from it, we must embrace uncertainty and contradiction.

p265. It's important, therefore, that we examine our assumptions about choice and that we openly discuss how, when, and why it fall short. Only then can we begin to realize the full potential of choice. Such a conversation is also likely to raise questions about what choice is and whether we are willing to defend it to the very end.
La pregunta es si realmente hacía falta un libro entero para concluir esto:

p233. On the one hand, we're reluctant to give up choice in any situation because we believe it enables us to change and shape our lives for the better; on the other hand, we recognize from experience and perhaps from intuition that some choices, no matter which options we choose and what the outcome, will always diminish our happiness. This is true when a choice is unavoidable and offers us only undesirable options, and it is particularly true when we must think about what we cherish not in terms of worth [intrinsic] but in terms of value [exchange]
De hecho, leyendo el Afterword a la edición de bolsillo (la mía) ya logras lo mismo que leyendo el libro entero. Puestos a leer un libro entero, el de Schwartz creo que aporta bastante más.

El segundo problema, y en mi opinión el más relevante, es que Iyengar me genera mucha confusión (a lo mejor es todo fina ironía que no soy capaz de captar): comienza el libro defendiendo la necesidad de tener el control de nuestras vidas, de poder elegir, y afirmando que esto es un deseo universal.

p12. The need for control is a powerful motivator, even when it can lead to harm. This isn't only because exercising control feels good, but because being unable to do so is naturally unpleasant and stressful.

p16. People who perceive the negative experiences in their lives as the result of uncontrollable forces are at a higher risk for depression than those who believe they have control.

p21. The desire and need for choice is universal
Pero luego, utilizando el matrimonio (convenido, como es aún habitual en la India) de sus padres como hilo conductor, nos cuenta que, realmente, esto no es tan universal, y que los contextos culturales tienen gran importancia sobre esto: según el tipo de sociedad (colectivista o individualista), según la creencia religiosa, o en el fondo, según las historias que nos contamos, resulta que, a veces, incluso en el caso más individualista, es mejor en manos de otros (humanos o divinos) las decisiones (esto de hecho ya lo inventó Schelling, aunque no lo cita). Esto hace que el libro vaya mejorando, desde ese inicio totalmente extraño (y lleno de afirmaciones más que cuestionables, como lo de que el control es lo que nos da la felicidad), a una segunda parte en la que ya parece dejar claro su planteamiento, y lo explica mejor. Eso sí, esa tensión sigue por debajo, como cuando en la p.243 dice que:

In earlier chapters, I proposed that choice is a basic necessity for human well-being and is inextricably linked to the "unalienable Rights" of life, liberty and the pursuit of happiness. As such, choice has worth rather than value. It requires that we assign value to the options under consideration, but choice itself resists such evaluation, demanding steadfast love and loyalty. When Choice as a principle competes against choice as practice, we are torn: Should we claim and exercise our Right, or should we do whatever is right for us in the situation at hand? If lack of choice is the status quo, this question might never come up. But if others have choice when we don't, or if a choice we currently have is threatened with elimination, our hackles are sure to rise. Then the balance usually tips in the favor of Choice as principle, and regardless of the consequences, we insist on our Right to choose. This means that trying to spare people from difficult choices may produce adverse effects.
Por último, sobre todo la primera parte está llena de bullshit (por otra parte algo habitual en los libros escritos en esa década, es revelador que la autora agradezca a gente como Gladwell o Lehrer...). Cita todos los estudios psicológicos ya demostrados falsos o no replicables (no podía faltar el del priming, en el que cayó incluso Kahneman).

En resumen: no malo, pero tampoco particularmente recomendable. Mejor leer a Schelling o a Schwartz.

viernes, 23 de junio de 2023

A thousand brains, de Hawkins

 Este es un libro interesante, pero de los que consiguen cabrearme. Y es una pena, porque seguro que el enfado que me genera hace que disfrute algunas cosas menos de lo que debería. El libro pretende explicar cómo funciona el cerebro, y formula alguna tesis interesante, desde luego. No sólo de cómo funciona nuestra mente, sino también de aplicaciones a la inteligencia artificial. Y además lo hace de forma amena, y muy clara.

El problema es que el autor (no sé si influirá el hecho de ser un "founder" exitoso de Silicon Valley) plantea sus teorías con una seguridad y convencimiento que no se corresponde con los datos. De hecho, las llama "descubrimientos", como si realmente hubiera confirmado algo. El libro está trufado de comentarios como:

p51. I didn't yet understand how neurons could do this, but I knew it must be true.

p73. Although there are many details we don't yet understand, I am confident that the overall framework - that concepts and thinking are based on reference frames - will withstand the test of time.

En las p.52 y ss. explica de dónde viene su convencimiento, con argumentos que a mí no me convencen :). Para alguien que se muestra tan preocupado con las creencias falsas (como, según él, las religiones), resulta un poco chocante esta fé y este carácter profético de algunas de sus afirmaciones :).

No es que sus teorías no puedan ser ciertas, por supuesto...es que debería tener algo más de humildad hasta que se confirmen. Si a eso se le une que las aparentemente valiosísimas publicaciones en las que han contrastado estas teorías con la comunidad científica parecen estar todas en Frontiers (al menos las que menciona en el libro), la demanda de humildad se hace más relevante aún.

Como digo, no es que sus teorías no puedan ser ciertas. Pero para contrastarlas formula modelos de simulación basados en sus hipótesis, que realmente lo que están haciendo es mostrar que un determinado algoritmo puede emular algunos posibles comportamientos del cerebro o tareas determinadas, pero sin poder demostrar si realmente es así como funciona la cosa.

En todo caso, sobre la esencia interesante del libro: Hawkins propone la teoría de que el neocortex construye un modelo de la realidad, y formula continuamente predicciones basadas en ese modelo. El mecanismo que plantea para estas predicciones es de hecho muy parecido al de ChatGPT.

p47. A prediction occurs when a neuron recognizes a pattern, creates a dendrite spike, and is primed to spike earlier to other neurons. With thousands of distal synapses, each neuron can recognize hundreds of patterns that predict when the neuron should become active.

Estos procesos tienen lugar en las columnas corticales, de las que hay millones (por eso lo llama Thousand Brains, porque dice que cada columna cortical es un cerebro en miniatura). En esas columnas se construyen marcos de referencia, que se aprenden, y que se establecen mediante las conexiones sinápticas, de forma que se van reforzando o desconectando según aprendemos y olvidamos:

p50. The brain builds models of the world by associating sensory input with locations in reference frames.

Y estas columnas son muy similares entre sí, por lo que su función básica debe ser muy similar, no sólo para la percepción, sino también para todo aquello que conocemos como inteligencia. El hecho de que la función sea similar permite que podamos aprender casi cualquier cosa.

p69. Therefore, Mountcastle deduced that there must be some basic function that underlies everything the neocortex does - not just perception, but all the things we think of as intelligence.

En este contexto, pensar es moverse en un marco de referencia: de nuevo, el funcionamiento básico de estas tareas aparentemente tan distintas es esencialmente igual.

p80. If all knowledge is stored this way [in reference frames], then what we commonly call thinking is actually moving through a space, through a reference frame.

Ahora bien, ¿y si tenemos miles de columnas haciendo esto, como terminamos con una única percepción o pensamiento? Hawkins dice que las columnas votan para alcanzar un consenso. Y que las conexiones entre hemisferios precisamente están para esto (algo que no encaja demasiado bien con lo que yo entendía sobre esto). Sinceramente, esto parece más una aplicación de redes bayesianas para explicar el cerebro que al revés...

Cosas que no terminan de encajarme en su teoría:

- El proceso que explica para la percepción, la situación y la inteligencia en general, que como vemos es muy similar (marcos de referencia construidos por las columnas corticales) no me parece exclusivo de los mamíferos. Una hormiga o un escarabajo deben tener procesos similares para orientarse, pero no tienen neocortex.
- Relacionado con lo anterior: si el mecanismo parece tan sencillo, ¿no es sorprendente que sólo los primates hayan alcanzado este nivel de inteligencia?
- ¿Cómo explicamos el instinto, los patrones/modelos preformados que tenemos en el cerebro?
- Lo de que hay un marco de referencia tiene mucho sentido (por ejemplo, en el aprendizaje es importante romper los marcos mentales preexistentes para construir otros nuevos, si queremos que el aprendizaje sea efectivo). Pero, ¿por qué esto tiene que ser una característica del hardware (todas las columnas corticales lo tienen) en lugar de un elemento de software)?
    - Esto es parecido, pero no igual, a la idea de que el cerebro reconoce y busca patrones (modelos de la realidad)
    - Y que más que desviaciones,lo que identifica son cambios de voltaje, etc, cuando nos desviamos del patrón (es decir, que la predicción no es necesaria)


En la segunda parte del libro Hawkins se dedica a la inteligencia artificial. Y comienza por sus limitaciones, bastante sensatas:

p120. Deep learning networks have to be fully trained before they can be deployed. And once they are deployed, they can't learn new things on the go. ...The biggest reason that today's AI systems are not considered intelligent is they can only do one thing, whereas humans can do many things. In other words, AI systems are not flexible.

Pero, de nuevo, tarda poco en desinflarse la cosa. Para empezar, porque define la inteligencia y la conciencia (es que, según él, las máquinas serán capaces de replicar), de una forma un poco estrecha en mi opinión

p134. Instead, intelligence is determined by how a machine learns and stores knowledge about the world. We are intelligent not because we can do one thing particularly well, but because we can learn to do practically anything. The extreme flexibility of human intelligence requires the attributes I described in this chapter: continuous learning, learning through movement, learning many models, and using general-purpose reference frames for storing knowledge and generating goal-oriented behaviors.

In the future, I believe almost all forms of machine intelligence will have these attributes, although we are a long way from that today.
 

Hawkins dice (p.143) que las emociones están en el "viejo cerebro", y que por tanto no son imprescindibles para que una máquina sea consciente o inteligente. Creo que esto es un error muy gordo. Se ve que todavía no ha leído a Damasio...

p146. When creating intelligent machines, there is no reason we should replicate all the functions of the human brain. The new brain, the neocortex, is the organ of intelligence, so intelligent machines need something equivalent to it. When it comes to the rest of the brain, we can choose which part we want and which parts we don't.

Pero a él le sirve para descartar cualquier dilema moral asociado a las máquinas: si no tienen emociones, no pasa nada por apagarlas. Esto también es muy gordo en mi opinión: asocia todos los comportamientos morales a las emociones, y no al neocortex...Claro, como define la inteligencia y la conciencia de modo tan estrecho, sus máquinas inteligentes no son capaces de nada terrible.

p167. Why would we design a machine that accepts our first request but ignores all others after that? Pues porque eso es la inteligencia!!! Lo otro es otra cosa. ¿O es que este hombre no ha tratado con personas?

Tampoco le parece posible la inteligencia suprahumana. Pero esto me parece incoherente con todo lo demás que cuenta: ¿Por qué le parece tan difícil?¿Porque aprender lleva tiempo? Pero, y si hay aprendizaje distribuido?¿Y si se carga en una máquina todo el aprendizaje que ya tenemos?¿No decía antes que sería muy fácil clonar las máquinas?

El tema de la conciencia en particular creo que Hawkins lo trata demasiado ligeramente. Para él, un ser consciente es un ser que percibe y que piensa. Claro, así por supuesto que dice que las máquinas pueden ser conscientes. Pero eso no es la definición habitual de ser consciente, una definición que va mucho más allá de la mera percepción o del razonamiento lógico. De hecho, una cosa es la apariencia de conciencia (que es más bien de lo que habla Hawkins) y otra la conciencia real. Aquí un  buen resumen de lo que es la conciencia en The Economist, donde plantean la hipótesis de Crick y Koch de que la conciencia no está en el neocortex, y de que en parte está basada en la sincronización de las ondas cerebrales (y no por tanto en meras conexiones físicas) https://www.economist.com/schools-brief/2015/09/12/the-hard-problem?

p138. For me, the sense of awareness - the sense of presence, the feeling that I am an acting agent in the world - is the core of what it means to be conscious. It is easily explained by the activity of the neurons and I see no mistery in it.

p144. At some point in the future, we will accept that any system that learns a model of the world, continually remembers the states of that model, and recalls the remembered states will be conscious.

Una cosa es ser un reduccionista (aunque sea romántico como Koch), que piensa que todo se puede, o se podrá explicar, por las bases bioquímicas de nuestro cuerpo...y otra pensar que esto es tan fácil como aplicar un marco de referencia.

Por ejemplo, no me convence su explicación de los colores (como un ejemplo de qualia): según él (p.140) los colores se aprenden igual que el resto, moviendo los objetos y entendiendo cómo la luz se refleja de forma distinta en ellos. Pero, ¿y cuando vemos un color iluminado por una luz de temperatura anómala, y tenemos que corregir internamente hasta acostumbranos y ver el verdadero color? No tengo claro que eso se resuelva con un reference frame, porque entonces lo veríamos bien a la primera (una vez aprendido).

Tampoco me gusta su discusión sobre si estamos en una simulación o no (p.174). Porque lo que discute es nuestra percepción o representación de la realidad, no una simulación de la misma.

Y por último, me pone nervioso su aparente incoherencia entre lo chupao que está esto de entender la conciencia, y lo que vamos a tardar en tener máquinas inteligentes y conscientes. Antes decía que todavía nos falta mucho, pero luego...

p145. It seems inevitable to me that we will overcome any remaining obstacles and enter the age of machine intelligence in this century, probably in the next two to three decades

[Pero no era que estábamos "a long way from that"? No tenemos ni idea de cómo funciona de verdad el cerebro, más allá de una teoría, y en 20-30 años lo vamos a resolver?]

Y, para rematar, sin demasiado soporte en todo lo anterior, más bien apoyándose poco más que en la teoría del gen egoísta de Dawkins (que le escribe el prólogo, y no queda demasiado bien cuando dice que este es un libro espectacular...), Hawkins se pone a filosofar y a darnos recetas sobre cómo salvar el mundo de su destrucción. Estas reflexiones son curiosas, pero, de nuevo, no se apoyan en nada sólido. Y parecen inspiradas por una necesidad de buscarle sentido a su existencia, para lo que creo que se va demasiado lejos. No hace falta colonizar nuevos planetas, ni dejar un legado a las próximas especies inteligentes, para que nuestra vida tenga sentido, la verdad. Parece una forma de buscar una trascencencia similar a la que ofrecen las religiones, pero sin ellas...

p187. The shortsighted actions of the old brain, when paired with the globe-altering technologies of the neocortex, have become an existential threat to humanity.

p203. Obtaining the details needed to recreate you in a computer is so difficult that we might be never be able to do it.

Vamos, que seguramente nunca podamos replicar el cerebro humano. Pero no era que en 20-30 años? Por otra parte, en toda esta sección sobre "uploading the brain", duplicarnos, y demás, debería haberse leído primero a Parfit...O cuando dice en p.210 que "being lost forever is the same as never existing"

p206. Uploading the brain at first sounds like a great idea....But making a copy of ourselves by uploading our brain into a computer will not achieve immortality any more than having children will [De nuevo, porque no entiende que consciousness va más allá de su definición]



jueves, 22 de junio de 2023

Consciousness, de Koch

 Una reseña que se me había quedado traspapelada, con los líos tras las vacaciones de Semana Santa:

Buen libro para entender dónde estaba la ciencia de la consciencia en 2012, aunque seguramente hubiera sido más útil leer su libro de 2019 para estar más al día...En todo caso, una lectura amena, trufada de reflexiones más personales de Koch. Eso sí, hay partes mejores y otras peores.

Las mejores

p27-39. Aquí define las bases para el resto, a partir de la idea de qualia. Muy informativo y bastante sólido en mi opinión.

Los capítulos 8 y 9 son los centrales para entender lo que piensa Koch de la consciencia, aunque no estoy necesariamente de acuerdo con él. En ellos presenta la teoría de la información integrada como base para entender la consciencia. En principio, la teoría tiene sentido: la consciencia sería eso que va más allá del automatismo, el elemento sinérgico o integrado, el "connecting the dots". Aunque esto, por otro lado, podría también perfectamente definirse como inteligencia...Así que su presentación me abre la duda de si estamos hablando de inteligencia o de consciencia. Si consciencia es la experiencia, el sentirse vivo, entonces, aunque efectivamente esto es algo distinto del automatismo inconsciente, ya no sería necesariamente la capacidad de integrar información, sería otra cosa.

Tampoco termina de convencerme su salto del reduccionismo al romanticismo. Yo no creo, como dice Koch, que el materialismo sea una explicación pobre, todo lo contrario, me parece enormemente rico en toda su profundidad y complejidad, sin necesitar más elucubraciones. No hace falta dualismo para explicar la consciencia, porque incluso estando de acuerdo con que la integración de la información es lo que aporta la consciencia (o la inteligencia) eso tiene que seguir teniendo una base material, la experiencia no puede ser distinta del portador material. Al contrario que él, sí parece razonable pensar que la consciencia (o la inteligencia) sea una propiedad emergente de los sistemas neuronales, asociada a su complejidad.


p161. I wake up each morning to find myself in a world full of mystery and beauty. And I am profoundly thankful for the wonder of it all.
Here I am, a highly organized pattern of mass and energy, one of seven billion, insignificant in any objective accounting of the world. And in a short while I will cease to exist. What am I to the universe? Practically nothing. Yet the certainty of my death makes my life more significant. My joy in life, in my children, my love of dogs, running and climbing, books and music, the cobalt blue sky, are meaningful because I will come to an end. And that is as it should be. I do not know what will come afterward, if there is an afterward in the usual sense of the world, but whatever there is, I know in my bones that everything is for the best.

Las peores

p82-87. Toda la parte del inconsciente es bastante mala, la verdad, incluso aunque los principios básicos que formula tengan mucho sentido. Lleno de referencias a experimentos que ya se han demostrado más que cuestionables, como lo del priming.


lunes, 5 de junio de 2023

The book of why, de Pearl

Un libro interesante para entender la diferencia entre correlación y causalidad, el papel de las variables que confunden las relaciones, los contrafactuales...sin ecuaciones, sólo con gráficos y buenas explicaciones. El libro es útil, y yo he aprendido bastantes cosas, aunque cosas de las que hay que reflexionar y trabajar, no cuestiones puntuales (por eso no he tomado demasiadas notas).

Eso sí, el tipo es un campeón olímpico: si no fuera por él, no tendríamos ni idea...y los económetras no se enteran de nada...Esta forma de ser hace que a veces te cargue esta actitud, y empieces a cuestionar si realmente es tan sólido lo que cuenta o si te vende demasiadas motos.

En una primera lectura, los elementos fundamentales con los que me he quedado son, primero, la "escalera de la causalidad", que yo no conocía: un primer escalón es el de la Asociación (en el que se sitúan muchos animales y también la inteligencia artificial actual); un segundo, el de la Intervención (cuando hay planificación de actividades); y un tercero, el de los contrafactuales. El primero es capaz de detectar correlaciones. El segundo responde a "Qué pasaría si hago esto", y requiere un modelo de la realidad (los datos recogidos de forma pasiva por sí mismos no pueden responderlo, incluso el deep learning no nos dirá nada de esto si no incluye un modelo causal). El tercer nivel es el que permite responder a "Qué habría pasado si...", o "Por qué". Para responder a estas preguntas hay que comparar lo observado con lo hipotético, y sólo con experimentos no se puede hacer. De nuevo, hace falta un modelo causal, una teoría o una ley natural. Hace falta entender cómo funcionan las cosas.

A partir de esto, Pearl dedica el libro a explicar los modelos causales, su funcionamiento para responder a las preguntas que le planteamos, y cómo resolverlos cuando hay variables confundiendo las relaciones, para lo que propone su operador "do" (como alternativa a los experimentos aleatorios).

p150. All things being equal, RCTs are still preferred to observational studies, just as safety nets are recommended for tightrope walkers. But all things are not necessarily equal: in some cases, interventions may be physically impossible. Or interventions may be unethical.

Fortunately, the do-operator gives us scientifically sound ways of determining causal effects from nonexperimental studies, which challenge the traditional supremacy of RCTs.

Y también a contarnos la historia de los descubrimientos científicos (o falta de ellos) en este campo.


p63. It is an irony of history that Galton started out in search of causation and ended up discovering correlation, a relationship that is oblivious to causation.


Además de todo esto, y en este marco, hay muchos comentarios sobre la inteligencia artificial, en la que Pearl es una autoridad reconocida (inventor de las redes bayesianas en las que se basan muchos de los algoritmos de aprendizaje automático). Cree que hay mucho por hacer todavía, y además, de forma lo más transparente posible (algo que no está demasiado garantizado en los modelos de negocio actuales)

p30. Deep learning has succeeded primarily by showing that certain questions or tasks we thought were difficult are in fact not. It has not addressed the truly difficult questions that continue to prevent us from achieving humanlike AI.

Deep learning has given us machines with truly impressive abilities but no intelligence. The difference is profound and lies in the absence of a model of reality.

p362. Deep learning systems limitations stem from their inability to go beyond rung one of the Ladder of Causation. This limitation does not hinder the performance of AlphaGo in the narrow world of go games, since the board description together with the rules of the game constitutes an adequate causal model of the go-world. Yet it hinders learning systems that operate in environments governed by rich webs of causal forces, while having access merely to surface manifestations of those forces. Medicine, economics, education, climatology and social affairs are typical examples of such environments. Like the prisoners in Plato's famous cave, deep-learning systems explore the shadows on the cave wall and learn to accurately predict their movements. They lack the understanding that the observed shadows are mere projections of three-dimensional objects moving in a three-dimensional space. Strong AI requires this understanding.

In technical terms, machine-learning methods today provide us with an efficient way of going from finite sample estimates to probability distributions, and we still need to get from distributions to cause-effect relations.

Y hasta se mete con la libre voluntad...

p364. Not all philosophers are convinced that there really is a clash between free will and determinism. A group called "compatibilists", among whom I count myself, consider it only an apparent clash between two levels of description: the neural level at which processes appear deterministic (barring quantum indeterminism) and the cognitive level at which we have a vidid sensation of options.

Granted that free will is (or may be) an illusion, why is it so important to us as humans to have this illusion? Why did evolution labor to endow us with this conception? Gimmick or no gimmick, should we program our computers to have this illusion? What for? What computational benefits does it entail?

Un buen libro. Vale la pena.

ADD: Bastantes meses después me lo volví a leer para ver si me ayudaba con un problema de identificación. Para eso creo que se queda un poco corto. Y aunque al leerlo despacio he visto que lo que propone de back-door y front-door es interesante, sólo vale para algunas cosas sencillas.


miércoles, 31 de mayo de 2023

Sobre riesgos y procesos ergódicos

Me ha resultado muy interesante esta conversación con Luca Dellanna sobre riesgos y el efecto de la acumulación sobre las medias, la volatilidad, el riesgo de palmarla...Además he aprendido qué carajo es eso de los procesos ergódicos :)