miércoles, 4 de marzo de 2026

Cada vez es más importante tener buenos reguladores

Una idea que me lleva rondando la cabeza desde el otro día en el Encuentro del IESE, cuando estuve escuchando a los líderes de las principales empresas energéticas españolas, es que cada vez es más importante tener un regulador/gobernante independiente y con recursos para tomar buenas decisiones sin depender de lo que cuenta cada uno de los agentes interesados. Y sobre todo en estos tiempos con tanta incertidumbre.

Más aún porque, en general, la demanda está infrarrepresentada, así que toda la información que domina el debate, y que llega a nuestros políticos, es la de los que nos quieren vender algo, sean redes, biometano, nuclear, renovables, combustibles sintéticos, la necesidad de los subsidios, o de la eliminación de la regulación ambiental para seguir siendo competitivos. Y ya sabemos que, a veces, la verdad se retuerce un poco cuando están en juego tantos millones: todos arriman el ascua a su sardina. Es cierto que a veces se compensan entre ellos, porque sus intereses no son siempre los mismos, y en ocasiones entran en conflicto. Pero como digo, el problema es que (casi) nadie defiende al consumidor/contribuyete, que es el que termina siempre pagando la factura o los impuestos.

En todo esto, por supuesto, es fundamental lograr un equilibrio: no se trata de demonizar a la empresa, que,  SI (en mayúsculas) funciona en libre competencia, es capaz de proporcionar a la sociedad lo que necesita, al mínimo coste (incluyendo empleo). Pero tampoco podemos siempre sucumbir al discurso habitual de que la empresa necesita certidumbre para invertir, y que eso supone que les aseguremos siempre los ingresos, o las subvenciones. Las buenas empresas saben, o deberían saber, competir en presencia de riesgos e incertidumbre, saben cubrir esos riesgos, saben apostar por las mejores opciones, mucho mejor que los gobernantes o que los consumidores. Reconociendo por supuesto que a veces necesitan apoyo, para hacer cosas que la sociedad quiere pero que todavía no son competitivas, para que lo sean. Pero no puede ser que siempre el riesgo se lo coma el consumidor o contribuyente.

Por eso, mi conclusión después del evento es que es más necesario que nunca contar con reguladores/gobernantes capaces de crear marcos competitivos en los que las empresas vean los riesgos, y por supuesto, las recompensas por acertar. No tanto ir soltando dinero sin retorno. El dinero, ese que no nos sobra, deberíamos dejarlo para compensar a los perdedores; no a las empresas que se equivocan en sus apuestas, sino a los que trabajan en sectores que vamos a tener que dejar, o a aquellos a los que hemos cambiado las reglas de juego sin tiempo para adaptarse.

martes, 3 de marzo de 2026

¿Sirven de algo los precios nodales?

 La semana pasada tuvimos la suerte de contar con Seabron Adamson en el IIT, hablándonos del impacto de los precios nodales en la inversión eléctrica. Fue, la verdad, una sesión súper-interesante, y más después de algunas conversaciones que tuvimos en el café previo con desarrolladores renovables, que nos advertían de que los precios nodales generan mucha incertidumbre para la inversión en renovables y por tanto la desincentivan.

Adamson transmitió varios mensajes muy claros:

- El primero es que los precios nodales sí incentivan la inversión en las zonas con precios más altos. Nótese que esto no niega el argumento de los desarrolladores: lo que dice Adamson es que la señal de localización funciona, no si incentiva o desincentiva la inversión en general;
- Pero, respecto a lo anterior, Adamson sí dice que la volatilidad de los precios eléctricos es mucho mayor que la de su componente geográfico. Y que, por tanto, los precios nodales no deberían ser un factor significativo en el volumen total de inversión; o, al menos, mucho menos importante que el precio del mercado.
- Otro mensaje interesante es que el efecto de la señal es mucho mayor para las centrales de gas que para las renovables, incluso tras controlar por la disponibilidad de recurso o los precios del gas. Quizá esto tenga que ver con otros elementos no controlados (disponibilidad de terreno, costes de construcción, etc.).
- Y algo curioso que también es interesante subrayar: las inversiones responden más los precios cuando se toma la decisión de inversión que los precios cuando entra en operación o futuros. Es decir, que los inversores son miopes (y no tienen en cuenta posibles canibalizaciones por zona).

Además, también planteó preguntas muy importantes para el futuro: cómo afectan estos precios a los contratos, qué efecto tienen en la congestión y la construcción de nuevas redes...

Eso sí, como se discutió en la charla, hay veces que la señal de localización no vale para nada, si el resto de las restricciones del sistema impiden el movimiento (esto parece ser el caso por ejemplo en UK con la construcción de eólica fuera de Escocia, o en muchos otros sitios para construir nuevas líneas). O, al revés: si construyes toda la red suficiente como para que no haya restricciones, entonces no hacen falta precios nodales porque el precio es único (lo único malo de esto segundo es que tiene un coste generalmente muy superior). 

Por supuesto, ya sé que esto es un tema tabú en España. Nunca he entendido por qué, sobre todo ahora que parece que tenemos problemas de red: los precios nodales, o al menos zonales, darían buenas señales para optimizar la red existente (y por tanto para reducir los costes para el consumidor, y también para reducir el coste de los vertidos renovables). Eso de la unidad de tarifa (que fue el argumento que se me dio en aquella Comisión de Expertos de hace unos años) siempre me ha parecido una tontería (que no se aplica a casi nada más que la electricidad) que acaba suponiendo, de nuevo, un mayor coste cuando eso supone que se instala la generación en sitios donde no necesariamente podemos evacuarla. Y en estos tiempos en que hay tantas quejas sobre el coste de la electricidad, a lo mejor podríamos reevaluar esto.

lunes, 2 de marzo de 2026

Capros, sobre la propuesta italiana para bajar precios en el mercado eléctrico

 La verdad es que es curiosa la capacidad de algunos para diseñar ideas aparentemente brillantes para bajar los precios de la electricidad (en España también tenemos nuestros ejemplos), y que acaban revelándose como llenas de agujeros. Se me ocurren muchas formas mejores de abaratar la factura a los consumidores con los ingresos de la ETS sin que resulten en aumentos del consumo de gas, emisiones de CO2, o transferencias de rentas en la dirección contraria...

viernes, 27 de febrero de 2026

Schwarz, contra la teoría racional de la decisión

 Mira que en general me gusta cómo piensa Barry Schwartz, pero me parece que en este caso se está equivocando de enemigo: en esta serie ataca a la teoría de decisión racional por no responder a la realidad, y sobre todo, por no servir para que la gente tome mejores decisiones. Falta por leer su propuesta en la tercera entrega, pero esto me recuerda a lo que dicen los anglosajones de que hay que intentar no tirar al bebé por el desagüe al vaciar la bañera...la RCT tiene muchas ventajas para estructurar la toma de decisiones, que muchas veces es lo que hace falta...sabiendo por supuesto que hay que colocarla en el marco adecuado.

Su propuesta está de hecho muy relacionada con las ideas de Gigerenzer que mencionaba el lunes, que valora mucho la intuición (bien formada, eso sí). 

jueves, 26 de febrero de 2026

Papeles de Energía: inversiones sostenibles en tiempos convulsos

Un nuevo número de la revista. En esta ocasión, para hablar sobre el futuro de la ESG, y de cómo podemos tomar buenas decisiones de inversión en tiempos de gran incertidumbre.

miércoles, 25 de febrero de 2026

Realimentación del cambio climático

 Desgraciadamente, ya empezamos a ver realimentaciones en el cambio climático: cambios desencadenados por el cambio de clima que refuerzan sus efectos. Desde el aumento de las emisiones de metano en zonas húmedas, hasta el deshielo del permafrost.

martes, 24 de febrero de 2026

Calculadora de consumos energéticos para hogares

 Hannah Ritchie ha creado esta calculadora de usos energéticos para los hogares (para UK, pero seguro que fácil de convertir a otros sitios). Me falta alguna cosilla (como por ejemplo comparar el lavavajillas con fregar a mano), pero en general es muy útil.

lunes, 23 de febrero de 2026

Un resumen de la teoría de la decisión y sus sesgos, según Gigerenzer

 Claramente de parte (de Gigerenzer, claro), pero aún así verdaderamente interesante de leer. Un buen ejemplo además de desacuerdo científico que no impide la buena relación personal, y de cómo se puede aprender de los desacuerdos. Algo particularmente valioso en estos tiempos de polarización, ataques personales y falta de respeto.

Learning to separate the personal from the intellectual—to debate an issue without assuming malicious intentions on the other side—is one of the most virtuous and difficult achievements in science. The history of science is full of stories of those who failed to do so. Renaissance mathematicians once dueled over solutions to cubic equations, and Newton famously broke Leibnitz’s heart during their dispute over who invented calculus. That rivals eventually learned to speak to each other with respect, and even to cooperate, is a relatively recent development in the sciences.

viernes, 20 de febrero de 2026

Disfrutar de cada día

(y sin necesidad de que sea el último, o como si lo fuera) 

Otra lectura inspiradora para el finde. A Samin Nosrat le tengo mucho cariño desde que en el confinamiento una de mis válvulas de escape fueron los documentales de cocina, como el suyo o el de Jon Favreau y Roy Choi , en el que no sólo se hablaba de cocina, sino de alegría de vivir.

jueves, 19 de febrero de 2026

Los CAEs y la nueva Estrategia Nacional contra la Pobreza Energética

 El MITECO ha aprobado la nueva Estrategia Nacional contra la Pobreza Energética, que incluye un par de ideas interesantes: el ligar la percepción del bono social a la renta de los hogares (algo que llevábamos demandando nosotros desde hace 10 años; y el utilizar los Certificados de Ahorro Energético (CAEs) para promover actuaciones en hogares vulnerables.

Inicialmente me parece muy buena idea el apalancar esta medida sobre los CAEs, que, a pesar de todos sus problemas, están teniendo bastante éxito. Pero hay un par de cuestiones a solucionar:

- Si se va por la vía del factor multiplicador, habrá que ver primero cuál debería ser el factor para que realmente promoviera actuaciones realistas (comparando el coste de una actuación en hogares vulnerables frente al precio normal de un CAE). Y luego, si esto funcionara, habría que ver el impacto que tendría sobre los compromisos nacionales de ahorro energético: un factor multiplicador básicamente hace que se cree un agujero de ahorros entre los exigido por Europa (o planificado por el Gobierno) y lo aportado por los sujetos obligados. ¿Haría falta tapar ese agujero?
- Si vamos por la vía de la cuota, la ventaja es que no hace falta computar ningún factor multiplicador. Pero el problema es cómo repartir el sobrecoste de estos CAEs, más aún bajo un modelo de negociación bilateral. ¿Quién compraría estos CAEs?¿A qué precio habría que ponerlos?¿Cómo se reparte el sobrecoste entre los sujetos obligados?

En resumen: si se va por el instrumento de precio (factor multiplicador) tenemos un problema con la cantidad. Si vamos por el instrumento de cantidad (la cuota) tenemos un problema con el precio. 

miércoles, 18 de febrero de 2026

El lado negativo de la tecnología verde (y de cualquier otra)

 La historia descrita en el libro, y el titular del articulo de Nature, es más del impacto ambiental de la transición energética y de las tecnologías verdes...pero realmente el mensaje aplica a tantas y tantas partes de nuestra economía: las historias deprimentes que cuenta también se pueden extender a los vertederos, a las minas de carbón, a las muertes por contaminación causada por los fósiles, o por el amianto, o por el plomo o los químicos...El problema no es la transición ni las tecnologías verdes, el problema es la avaricia combinada con la falta de regulación, la asimetría en el poder político...por eso no me extraña que el autor sea pesimista.

martes, 17 de febrero de 2026

El impacto ambiental del teletrabajo

 Varias veces he comentado en este blog que el impacto ambiental del teletrabajo no es evidente: puede ser positivo o negativo, depende de cómo se estructure. Aquí llega un nuevo trabajo (gracias, Natalia) que defiende que el teletrabajo aumenta la contaminación por partículas:

 Work-from-home (WFH) arrangements experienced an unprecedented boom since the Covid-19 crisis. This study examines the environmental consequences of WFH, focusing on PM2.5, the most harmful air pollutant globally. Using the rise in WFH prevalence due to Covid-19 lockdown restrictions, we provide evidence that the expansion of WFH contributes to higher PM2.5 levels. Three findings support this interpretation: (i) the effect is mainly driven by workplace closures, unlike other restrictions; (ii) it is weaker in municipalities with a larger share of essential workers, who kept on going to their workplace during lockdown periods; and (iii) it is stronger where a greater share of the workforce can work remotely. These results suggest that residential emissions offset the expected gains from reduced commuting. They also highlight the need for policymakers to address the environmental challenges associated with WFH, particularly through energy efficiency improvements and cleaner residential heating technologies.

Pero claro, esto depende del contexto: si los vehículos son eléctricos, y las calefacciones de carbón, el efecto es radicalmente negativo (también en CO2), y eso sin llegar a tener en cuenta que el teletrabajo no siempre supone una reducción drástica de la movilidad. En cambio, si los vehículos son de gasoil y las calefacciones son de bomba de calor...pues efecto contrario. 

lunes, 16 de febrero de 2026

Harford, sobre el uso correcto de la mensajería instantánea

Una buena recomendación para comenzar la semana laboral. Yo, la verdad, me siento exactamente igual que Harford. Usar el Whatsapp para algo que no es urgente es de mala educación. Así que ya sabéis todos los que tenéis que comunicaros conmigo :) Y a ver si convencemos a los recalcitrantes.

viernes, 13 de febrero de 2026

Bushnell, sobre el mercado de carbono en California

 Muy interesante y muy relacionado con la entrada de ayer, Bushnell nos cuenta sus hipótesis sobre por qué el precio del CO2 en California es muy inferior al que él racionalmente esperaría. Yo voto por la segunda: la gente está descontando que el mercado se va a relajar.

jueves, 12 de febrero de 2026

Delbeke, sobre la reforma del ETS

Como ya he comentado estos días, la próxima gran batalla que se viene es la reforma del ETS, y sobre todo, el tema de la asignación gratuita, pero por supuesto a la vez que se mantiene el CBAM como protección :). 

Uno de los arquitectos del ETS opina sobre esto, muy en línea con las demandas de la industria y los políticos:

 - mantener precios del ETS razonables, básicamente, gestionando la oferta de permisos (incluidos offsets);

- en línea con lo anterior, mantener la asignación gratuita, dirigida a la transformación de la industria (en coordinación con el Clean Industrial Deal);

- y por último, ampliar el alcance del ETS a todos los sectores de la economía, y a otros países a través de la diplomacia climática

Como digo, todo muy pragmático y políticamente correcto. Pero esto tiene algunos problemas:

-  el coste de una política que combina impuestos (ETS) y subsidios siempre es mayor que la que sólo está basada en impuestos: es menos eficiente. Efectivamente, siempre que haya alternativas para descarbonizar...pero a lo mejor hay otras formas de generarlas. Me resulta curioso que valore tanto la experiencia con las renovables.

- tampoco termino de ver que la ampliación a otros sectores consiga mantener el precio bajo: otros sectores muestran costes de reducción mayores (como ya se ve con el ETS2, que necesita limitar su precio al menos en la primera fase) 

- Delbeke viene a decir que la política industrial la pagaremos con los ingresos del ETS. Pero si mantenemos el precio bajo, y también mantenemos la asignación gratuita, no sé de dónde va a salir tanta pasta :)

- Y si no hay pasta para financiar la transformación, no sé de dónde vamos a lograr la reducción de emisiones...

Así que donde parece que donde vamos realmente es a una relajación de la ambición climática, y de la reducción de emisiones prevista. Nada sorprendente en los tiempos que corren, y algo frecuentemente demandado por la mayoría de los representantes industriales en el reciente encuentro del IESE, fantásticamente organizado como siempre por el maestro Juan Luis López Cardenete, pero claro, a costa del clima, que desgraciadamente tiene menos voces que le defiendan...

miércoles, 11 de febrero de 2026

Otra forma de regular monopolios: con impuestos

Muy interesante, tendré que añadirlo a mis explicaciones en clase (y a lo mejor podría considerarse para la regulación de los monopolios energeticos...)

martes, 10 de febrero de 2026

Un indicador de desigualdad para los océanos

 Otro indicador curioso, también con buenas intenciones pero con bastantes problemas: muy heterogéneo en sus componentes, desde las muy concretas hasta las muy abstractas. Las limitaciones que detallan bien al final para mí serían suficientes para no utilizarlo, y eso sin entrar en los problemas que comentábamos el otro día de cómo las métricas pueden destruir los valores subyacentes...pero en fin, si se publica en Nature...

lunes, 9 de febrero de 2026

Un par de fuentes sobre agotamiento (o no) de recursos

 Mauro, al que interesan mucho estos temas, me pasa varios materiales interesantes:

- El blog de The Honest Sorcerer, que en esta entrada habla de la plata (y de otros materiales críticos) 

- Un libro gratuito sobre el mismo tema, de Tom Murphy. 

Y mientras, Checa me ha pasado esta más:

 

Vaclav Smil, sobre energía e IA

Con su estilo habitual, por supuesto, sin concesiones a la galería :)

Gracias a Santi por la pista 

viernes, 6 de febrero de 2026

Tim Harford, sobre la tiranía de los objetivos

 Un buen tema para pensar el fin de semana: nuestra dependencia de las métricas y objetivos, y cómo pueden incluso llegar a sustituir a nuestros valores. Algo que resuena bastante con el libro de Bowles, o también con el de Scott (en lo que se refiere a la legibilidad que buscan los burócratas).

Yo, como ya imagináis, estoy muy de acuerdo con Harford en que tenemos que tratar de huir de esta tiranía en la medida de lo posible. Una de las razones por las que me sigo negando a llevar un reloj inteligente :) 

NOTA: Para los que no tengáis suscripción al FT, Tim Harford siempre publica luego sus entradas en modo abierto en su web, aunque con cierto retraso, claro. 

OTRA NOTA: Y, si tenéis un rato más (10 min), cosa que recomiendo, también podéis leer este estupendo ensayo sobre educación en tiempos modernos y cómo utilizar bien el tiempo. 

miércoles, 4 de febrero de 2026

Un nuevo indicador para la transición energética

 Me cuenta Pablo Pintos que una de las discusiones de estos días en Bruselas es acerca de la gobernanza de la transición: qué objetivos poner para los PNIECs. Y que, entre otras cosas, hay cierto movimiento para sustituir objetivos de descarbonización por objetivos de electrificación, algo con lo que no estoy particularmente de acuerdo, porque se deja fuera la eficiencia energética o las emisiones de GEI no energéticas: si hablamos de porcentajes, las emisiones pueden seguir aumentando en absoluto aunque los porcentajes se reduzcan.

Esto responde a una cierta lógica de buscar objetivos más "ejecutables" (actionable es el término inglés), que cada vez está teniendo más tracción ante la urgencia de completar la transición en cada vez menos tiempo (debido al tiempo que llevamos perdiendo). Y este comentario de Nature sigue la misma lógica, aunque aquí defienden no objetivos de electrificación, sino de energías limpias. Pero claro, no simplemente de instalación (que puede llevar simplemente a sumar renovables a las fósiles, como de hecho está pasando en global), sino de sustitución de las fósiles, que es de lo que se trata realmente. Y su indicador (que llaman "clean energy shift") arregla el problema de las cuotas, al ponerlo contra la tasa de crecimiento de la demanda (que es lo que puede aumentar fósiles aunque aumente cuota de renovables).

Como bien indican, se deja fuera las emisiones no energéticas, que cifran en un 10% únicamente, cuando mis últimas cifras son más bien un 30%...pero en cualquier caso dicen que estas emisiones necesitan enfoques distintos (no tengo bien claro por qué). En cuanto a sus recomendaciones para implantarlo, algunas son más fáciles que otras. Pero en general no me parece una mala idea, aunque debería seguir siendo complementaria en mi opinión, y no sustituir al verdadero objetivo que es la descarbonización.

martes, 3 de febrero de 2026

Varios comentarios sobre el fraude en las publicaciones científicas

 Un tema frecuente últimamente:

- Al Roth, comentando un artículo de la gente de Retraction Watch, y concluyendo que el peer review tiene problemas, pero es mejor que las alternativas;

- Andrew Gelman, sobre lo difícil que sigue resultando eliminar artículos en buenas revistas con autores de prestigio. 

- Y Richard Tol, sobre la discusión cantidad vs calidad en las publicaciones científicas, con algunas perlas buenísimas:  

Students are not helped if you just put your name on their paper. You help them by discussing every stage of their research

You are a co-author if the paper would have been materially different without your input

The Chinese authorities worry about involution, excessive competition between manufacturers. Perhaps they should also be concerned about academic involution. They should first do away with cash bonuses for publications and then follow the REF and gradually raise the bar — from one paper per week to one per month to one per year. 

lunes, 2 de febrero de 2026

Barnard, sobre la red de hidrógeno en Alemania

En estos días en que hay distintas noticias sobre el nuevo impulso al BarMar/H2Med, y sobre los proyectos para impulsar el hidrógeno desde el Gobierno, quizá no venga mal leer este artículo de Michael Barnard sobre lo que debería hacer Alemania con su red de H2 (algo de lo que lleva escribiendo con curiosamente mucha intensidad en las últimas semanas): abandonarla.

viernes, 30 de enero de 2026

Recomendaciones para comprar offsets de carbono

 Un análisis de sistemas que funcionan permite a este investigador ofrecer algunas recomendaciones, por otra parte relativamente triviales. La que me ha parecido más interesante es la de esperar a ver si funciona, antes de emitir ningún crédito...

jueves, 29 de enero de 2026

Más sobre el efecto de los descuentos al transporte público

 Un elemento novedoso de este estudio es que sí identifica una cierta reducción en el transporte privado, es decir, sustitución de privado por público, cuando se aplican descuentos al público. La magnitud de la reducción del privado es similar a la del aumento del público, algo que contrasta con otros estudios que observaban sobre todo aumentos del público mayores que los del privado. 

Es cierto que el efecto desaparece cuando desaparecen los efectos (lo cual tengo que decir que me sorprende algo, porque para poder desplazarse en coche hace falta comprarse uno...salvo que se esté utilizando coche compartido), y que por tanto no hay efecto de cambio de hábitos. Pero si fuera real la sustitución, estaríamos ante un efecto positivo de los descuentos que hasta ahora no se había visto. 

martes, 27 de enero de 2026

Evaluaciones académicas en tiempos de IA

 Justo estos días una compañera me decía que, en una disciplina en la que la mejor manera de valorar el conocimiento adquirido es mediante un trabajo, vamos a tener claramente que redefinir el método de evaluación para prevenir el fraude asociado a la IA. Totalmente de acuerdo. 

Pero eso no debe confundirse (y no creo que mi compañera lo haga) con esta otra tendencia de la que nos habla Christodoulou: pensar que debemos dejar de evaluar lo que ya puede hacer muy bien la IA. Creo que lo argumenta muy bien. Eso sí, ella no se mete en cómo prevenir el fraude...

lunes, 26 de enero de 2026

El impacto de penalizar las emisiones de los fertilizantes en el precio de los alimentos

 Un tema muy relevante, desde luego.En este artículo defienden que el impacto es pequeño:

 - porque el coste de producción es sólo un 22% del precio final

- porque, de ese coste, el fertilizante sólo supone una parte

- porque, además, si sube el precio del fertilizante, seguramente se aplique con mayor eficiencia (algo que a veces no compensa)

La dificultad está en determinar correctamente la penalización: las emisiones vienen del NOx que se libera en el terreno, y eso depende de muchas cosas. Si se aplica un valor medio para la penalización, habrá actuaciones (por ejemplo, el uso de fertilizantes de liberación lenta) que quizá no se vean recompensadas y por tanto quizá no se hagan...

ADD: Relacionado, este otro artículo en el que nos explican las batallas en la UE acerca de si aplicar el CBAM a los fertilizantes, y en el que el principal argumento es que esto subiría mucho el precio del fertilizante (vamos, lo contrario de lo anterior). Suele pasar cuando hay decisiones políticas que adoptar, empiezan a aparecer estudios a favor y en contra...porque, como siempre, hay ganadores y perdedores.

jueves, 22 de enero de 2026

Las tecnologías rompedoras en 2026, según MIT

Un año más, MIT TR saca su lista de tecnologías rompedoras. Y, como siempre, con algunas elecciones controvertidas, este año quizá más que otras veces: por ejemplo, el "vibe coding" o "generative coding" a mí al menos no me convence, después de algunas experiencias agridulces. Sí, es una buena forma de comenzar cuando necesitas un empujoncito, pero mete mucho la pata. No me extraña que muchos no terminen de convencerse. Los reactores modulares también tienen sus problemillas...

La verdad es que, quitando las baterías ion sodio, el resto no termina de parecerme tan rompedor o útil...

miércoles, 21 de enero de 2026

Biocombustibles vs Fotovoltaica

 Un análisis curioso de Our World in Data, que se centra en el uso de la tierra (y en su coste de oportunidad). Nada sorprendentemente, concluyen que el uso de la tierra para biocombustibles es muy ineficiente, sobre todo ahora que ya tenemos más alternativas para descarbonizar el transporte.

martes, 20 de enero de 2026

Comunicación para académicos

Un buen y sensato resumen de Jan Rosenow. Me gusta porque no renuncia a la complejidad y el matiz, esos que siempre me han parecido imprescindibles para no convertirnos en tertulianos o políticos, simplemente la gradúa (en otra aplicación de la teoría de la cebolla de Ignacio Pérez Arriaga). Totalmente de acuerdo en que, si no sabemos comunicar bien, nuestro trabajo vale para poco.

Gracias a Manu por la pista.

lunes, 19 de enero de 2026

Más sobre IA y empleo

 Un par de ensayos interesantes: este de Luis Garicano, y este de Cal Newport, en los que dicen básicamente lo mismo: que al menos por ahora, no parece que el fin del empleo se acerque, salvo para tareas más básicas. Y que incluso la IA en este fase, más que destruir empleo, aumenta productividad y por tanto salarios. 

viernes, 16 de enero de 2026

How emotions are made, de Barrett

Como decía en verano, este libro ha conseguido enfadarme muchas veces, porque me enfadan los libros en los que el autor (autora, en este caso) cree que ha descubierto América, usa argumentos falsos, plantea teorías aún por demostrar como si fueran la verdad revelada...El libro tiene cosas interesantes, sí, pero la verdad es que me ha costado. 

La premisa básica del libro es una historia que puede ser graciosa para una charla TED, pero no para montar toda una teoría sobre ella: la autora creía que se había enamorado de un tipo en un café, cuando realmente lo que tenía era una gripe. Y a partir de ahí se monta toda una historia según la cual las emociones son constructos sociales, historias que se monta el cerebro a partir de unas sensaciones corporales (como las que le generaba la gripe), mediadas por el lenguaje y la cultura. Entiendo que esta teoría tan posmoderna haya encandilado a mucha gente de Silicon Valley, pero la verdad es que a mí me cuesta mucho tragármela. En parte porque muchos de sus argumentos son totalmente anecdóticos o conjeturales (como ella misma reconoce en la p.102)

Por supuesto, hay cosas válidas en lo que cuenta: cómo nuestras sensaciones deben ser interpretadas por el cerebro, que busca darles sentido. Y que esta búsqueda de sentido viene mediada por los patrones que tenemos en el cerebro. También parece sensata la idea de que no es posible objetivar totalmente las emociones, establecer patrones universales para reconocerlas. Donde se desvía de la teoría clásica es que ella considera que las emociones no son universales, que no están pre-programadas, sino que se construyen por medio del lenguaje (por ejemplo, si no hay palabra para definirla, ella dice que esa emoción no existe) y del acuerdo social. Esto ni siquiera es original, Goscinny y Uderzo ya planteaban esa idea en Astérix y los vikingos :)

A mí esto me cuesta hacerlo compatible con la realidad que percibo. Mi evidencia anecdótica (igual de válida que la suya, entiendo) es que sí hay bastante uniformidad en algunas emociones: miedo, pena, alegría...Ella usa algunos trucos para tratar de convencernos de que no, que podemos confundirnos totalmente al tratar de reconocerlas...pero sólo si no tenemos en cuenta el contexto. Y claro que hace falta un concepto para poder comunicar la emoción. Pero, ¿hace falta el concepto para poder sentirse triste por la pérdida de un ser querido? Si no eres japonés, ¿no puedes experimentar desazón tras cortarte el pelo?¿O para correr cuando ves un león persiguiéndote? De hecho, otro de los problemas es que viene a decir que esto sólo nos pasa a los humanos. Pero tampoco parece muy compatible con una elefanta velando a su cría muerta...

Ella compara las emociones con, por ejemplo, los nombres que ponemos a los colores. Que efectivamente son convenciones sociales. El rojo es sólo un nombre que le damos a ese patrón que reconocemos. Pero eso no cambia la realidad subyacente: luz reflejada. Lo mismo con las emociones. El poder ponerles un nombre no hace, en mi opinión, que pasen a existir. Más aún si el lenguaje puede no ser sinónimo de la asignación de sentido...Las emociones no son comparables en mi opinión, como trata de defender ella, con otros constructos puramente sociales como el dinero o el sistema de gobierno.

La segunda parte de su teoría es que todo viene determinado por el "body budget", la gestión metabólica que hace el cerebro y que es la que condiciona todo lo demás: según ella, todas las emociones están causadas por estas cuestiones (como su gripe). No hay racionalidad que valga, ni por supuesto comportamiento racional más allá de lo necesario para gestionar correctamente el metabolismo. De nuevo, me cuesta hacer compatible este comportamiento inmediato basado en el balance energético con la capacidad del ser humano de planificar a futuro (lo que realmente nos hace humanos, según muchos, aunque tampoco está claro si somos únicos en esto).

A partir de ahí, la sección de Emotion and Law es una basura total. No porque no tenga cierta razón, sino por la inexistente conexión con su teoría. No hay teoría de la moralidad, sobre la subjetividad, sesgos, self-control, el papel de la neurociencia...no hay nada. Además de toda la incertidumbre alrededor de los footprints. Y la sección sobre los animales es totalmente conjetural, y sus argumetnos para decir que los animales no pueden construir realidad social me parecen muy limitados. Lo de que los perros sean más capaces de emoción que los chimpancés parece de risa.

El libro tiene una versión divulgativa que también cometí el error de comprar: Seven and a half lessons about the brain. Aplica lo mismo que al reseñado.

Por terminar con algo positivo: lo que he dicho antes no quiere decir que todo lo que cuente esta señora sea falso; hay algunas afirmaciones contrastadas, y también comentarios o apreciaciones sensatas. El problema es que todo lo trata de hilar con su teoría, sin éxito o necesidad.
 

 

jueves, 15 de enero de 2026

Una propuesta de reforma para el doctorado

 Bastante sensata, la verdad: más transversalidad, programas más aplicados, cooperación entre universidades...Afortunadamente, y aunque todavía nos queda mucho por hacer (sobre todo en transversalidad), los doctorados de Comillas ya siguen estas pautas. Lo curioso es que esta propuesta, que incluye eliminar los programas más desconectados de la sociedad, que a veces se identifican con los de humanidades o ciencias más puras, la plantea un profesor de Religión :)

miércoles, 14 de enero de 2026

¿Vuelve el modelo "Better Place"?

 Hace 2-3 años ya se empezaba a anunciar la posible vuelta del modelo de intercambio de baterías de coches eléctricos. Ahora creo que se empieza a confirmar con anuncios como el de CATL, o con el avance de NIO (que usa parece tecnología CATL). Veremos lo que pasa, pero en todo caso, me parece muy interesante que surja/resurja este nuevo modelo, que tiene ventajas evidentes: más rapidez de recarga, y más flexibilidad en la operación de la red, ya que la estación de cambio puede optimizar mejor que un usuario particular los momentos en los que carga las baterías...

martes, 13 de enero de 2026

Barnard, sobre la descarbonización del transporte marítimo

 Un buen resumen de la situación, en base a las recientes órdenes que están recibiendo los astilleros. Y que evidentemente premian la flexibilidad frente a la incertidumbre sobre los distintos desarrollos que no sean eléctricos. En todo caso, creo que esto no decide nada sobre el futuro: la evolución de costes, la presión por descarbonizar, la facilidad de suministro, u otras regulaciones evidentemente irán terminando de configurar el ganador o ganadores, alguno de los cuales quizá ni siquiera conozcamos aún.

lunes, 12 de enero de 2026

Seeing like a state, de Scott

Una de las reseñas que tenía pendientes desde el verano.

Este es uno de esos libros que se recomiendan siempre leer en las universidades americanas, y siempre había querido leer. Y la verdad es que, en general, vale la pena. Porque, a pesar de haberse escrito hace ya 28 años, el libro sigue siendo muy actual, en un contexto en el que el estado tiene un papel importante que jugar por ejemplo en temas como la transición energética, o como la IA, a la que aplica muy bien esta reflexión:

It is apparent that centralized high-modernist solutions can be the most efficient, equitable and satisfactory for many tasks...On the other hand, these methods seem singularly maladroit at such tasks as putting a good meal on the table or performing surgery

El libro puede interpretarse a primera vista como una advertencia contra un papel excesivo del estado, ilustrado con muchos errores que se han cometido mediante planificación estatal...pero realmente, como bien indica Scott, es un alegato contra la arrogancia, más que contra cualquier sistema político. Son 350 páginas contra el hubris, contra la uniformización, la simplificación (más que contra el estado o la planificación, aunque es cierto que estos instrumentso contribuyen a lo anterior). El libro termina con una oda al sentido común...ese menos común de los sentidos, y que no se puede dar por supuesto. Algo que él traduce como metis, o sabiduría tradicional. 

Es un libro que ayuda a los planificadores (como un servidor) a reconocer las limitaciones de una ingeniería, una arquitectura, una economía, no adaptadas a las condiciones locales, al carácter de sus habitantes. Y también a entender que, frente a la enorme incertidumbre que aparece en todo este tipo de procesos, hace falta ser flexible y humilde, y escuchar y entender las dinámicas de base.

La verdad es que basta leer la introducción para quedarse con el mensaje central. Una introducción muy amena e informativa, que ilustra muy bien los problemas creados por los planificadores arrogantes, que generalmente aparecen por una combinación de 4 factores: modelos excesivamente simplistas de la sociedad, sobreconfianza en la ciencia, un estado autoritario, y una sociedad civil disminuida. Y que pueden replicarse también en contextos de libre mercado (y deja muy claro que no comparte las visiones de Friedman o Hayek), con la única diferencia de que la simplificación debe ser rentable en estos casos.

Por otro lado, hay que reconocer que una cierta planificación es imprescindible: una ciudad debe planificar su crecimiento de forma que la vivienda crezca de forma coordinada con los accesos, la educación, la sanidad...pero eso no necesariamente implica cargarse todo lo anterior, o, sobre todo, hacerlo desde la arrogancia del tecnócrata/planificador. Frente a esto, sus recomendaciones para los planificadores son similares a las que planteaba Hirschman: ir paso a paso, evaluando por el camino; tratar de no tomar acciones irreversibles; y contar con las sorpresas y con la inventiva humana.

El libro también ofrece algunas perlas curiosas, como la obsesión de Lenin con la electrificación, también un tema muy actual :), aunque en el caso de Lenin como una herramienta de centralización (mientras que ahora el movimiento, curiosamente también desde las izquierdas, es más hacia la descentralización...

[Lenin] was famous for claiming that "Communism is Soviet Power plus the Electrification of the whole countryside". Electricity had, for him and for most other high modernists, a nearly mythical appeal....Lenin imagined, incorrectly, that it would replace the internal combustion engine in most farm operations.

Electrification was, for Lenin, the key to breaking the pattern of petit-burgeois landholding and hence the only way to extirpate "the roots of capitalism" in the countryside.

The nature of electricity suited Lenin's utopian, centralizing vision perfectly....The way electricity worked was very much the way that Lenin hoped the power of the socialist state would work.

También muy actual la cita de Tolstoi:

In quiet and untroubled times, it seems to every administrator that it is only by his efforts that the whole population under his rule is kept going....While the sea of history remains calm, the ruler-administrator in his frail bark, holding it with a boat hook to the ship of the people and himself moving, naturally imagines that his efforts move the ship he is holding on to. But as soon as a storm arises and the sea begins to heave and the ship to move, such a delusion is no longer possible...and suddenly the administrator, instead of appearing a ruler and a source of power, becomes an insignificant, useless, feeble man.

Dicho todo lo anterior, el libro tiene también algunas partes no tan válidas en mi opinión. El detalle con el que analiza las ciudades, o las políticas agrarias, a veces es excesivo y se hace cansino. Y quizá la mayor crítica que le hago es que, en general, sobrevalora lo tradicional: me gustaría saber cómo habríamos superado el COVID con sabiduría tradicional...¿igual que la peste negra? ¿Sería posible una ciudad de los 15 minutos, esa ciudad que se supone sería mucho más deseable, sin planificación, sólo dejando una evolución "natural"? Creo que, en este sentido, su ataque contra la ciencia y los científicos está fuera de lugar, o mal dirigido: el problema no es la ciencia en sí misma, sino la arrogancia con la que se utiliza en ocasiones, tratando de imponerla sin tener en cuenta sus limitaciones.

En todo caso, como digo un libro muy recomendable, aunque sólo sea la introducción (disponible en Google Books)


viernes, 9 de enero de 2026

El efecto de la desigualdad en la salud

 Un estudio publicado en Nature que se hará famoso, entiendo, pero cuyas conclusiones no termino de compartir:

This work challenges the idea that economic inequality is, on average, detrimental to population well-being and mental health. Inequality can shape these outcomes for better or worse, depending on an individual’s resources and the economic environment. The practical takeaway is that policies aimed solely at reducing economic inequality will have negligible implications for public health. We recommend that, when resources are limited, public policies would do better to prioritize alleviating poverty and material hardship to improve well-being and mental health.

 Si no lo entiendo yo mal, lo que dice el estudio es que, en media, efectivamente la desigualdad no produce impactos negativos en la salud. Pero eso no implica la siguiente frase del párrafo anterior: las políticas de desigualdad sí puede ser que produzcan impactos en la salud, lo que pasa es que dependerá mucho del contexto, un contexto que se lamina en un meta-análisis como este. Además, como indica el editor, sí que está claro que los vulnerables sí pueden verse afectados. Por lo tanto, yo creo que sí puede mantenerse la afirmación inicial (que es lo que quieren cuestionar los autores), lo que no puede es generalizarse.

Lo que sí confirma el estudio es el sesgo de publicación, algo tampoco sorprendente.

jueves, 8 de enero de 2026

¿Dónde vamos con una política energética e industrial basada en ayudas?

 Ayer ya apuntaba un tema que me preocupaba, así que he decidido desarrollarlo un poco más.

En estos días se ha publicado un artículo que confirma alguna de las sensaciones que me lleva generando la ruta que se está adoptando en muchos países, y en particular en el nuestro, para tratar de impulsar la descarbonización industrial: una ruta basada en ayudas a la inversión, y especialmente aquí en España, subvenciones directas a la inversión sin demasiadas contrapartidas.

Sí, por supuesto entiendo la economía política del tema: los que reciben las ayudas están encantados, y los votantes no ven tan claramente la parte negativa del asunto (entre otras, que esto viene de sus impuestos - no sólo de los ricos -, y que en general el coste para los ciudadanos siempre es mayor vía subvenciones o estándares que vía impuestos). Y un político parece que siempre se pone la medalla si riega de millones un sector, sin que nos preguntemos de dónde sale la pasta, y quién se la lleva. Y además es más sencillo diseñar una bolsa de ayudas que un marco sólido que permita a los agentes jugar con buenas reglas.

También hay que entender, por supuesto, que los fallos en el mercado de la innovación justifican el apoyo público a las tecnologías que aún no son comerciales pero que pueden hacer falta para descarbonizar (como pasó con las renovables). O que en ocasiones, otras barreras (por ejemplo, la falta de acceso de las pequeñas empresas a la financiación) también pueden justificar ayudas para superar estas barreras iniciales.

Pero, como discuto en un artículo en el que valoro el PERTE de Descarbonización Industrial (y que se publicará pronto en Papeles de Economía Española, si todo va bien), esta estrategia tiene muchos problemas:

- el centrarse en el CAPEX en lugar del OPEX, como se hace habitualmente, puede distorsionar las decisiones entre tecnologías, o no ser suficiente para promocionar aquellas cuyo reto es el OPEX;
- como ya ha apuntado muchas veces la literatura, o conocemos de la experiencia con los coches eléctricos, la subvención genera "free-riding": muchos de los que las reciben ya iban a realizar la inversión de todas formas, con lo que en lugar de impulsar una actuación, la cosa se convierte en una mera transferencia de renta;
- las inversiones requieren un marco con incentivos suficientes para poder operarse bien, y para que exista la demanda que las alimente. Si esto no existe, las subvenciones pueden no lograr nada;
- y una muy importante, sobre todo si queremos desarrollar de verdad una economía alrededor de la cadena de valor de todas estas nuevas tecnologías descarbonizadas: unas ayudas como estas no estimulan la innovación que hace falta para ser competitivos a largo plazo, sino todo lo contrario.

En lugar de esto, yo al menos creo que sería mucho mejor dar dinero, sí, pero como una combinación de ayudas asociadas a cumplir compromisos (por ejemplo, contratos por diferencias de carbono que sólo se materializan si se venden permisos de emisión por descarbonizar, o compra pública verde que requiere entregar el producto descarbonizado, etc.), e incentivos para querer asumir dichos compromisos (un precio al CO2 efectivo que impida caer en la tentación del status-quo en lugar de meterse en líos - el precio del ETS no aplica a toda la industria de la misma manera). El caso del hidrógeno o del almacenamiento es aún más llamativo: se conceden subvenciones a la inversión sin previamente disponer el marco que haga aflorar la demanda, con lo que corremos el riesgo de encontrarnos o bien instalaciones que no funcionen por un coste de operación no competitivo (en el caso del hidrógeno) o almacenamientos que no operen de forma eficiente porque ya se han rentabilizado con las ayudas a la inversión, o que compiten de forma ineficiente con otras posibles alternativas (como la gestión de la demanda, por ejemplo). Y todo ello, por supuesto, debería estar acompañado de un marco de innovación que estimule las mejoras tecnológicas y la fijación de rentas que generan en nuestro país.

Y eso es un poco lo que nos dice el paper citado antes:

The key takeaway for political scientists is that generous early subsidies can ease the later introduction of carbon pricing by lowering the price needed to reach net zero and fostering cleantech industries that build political support for decarbonization. But the results also justify some concerns with green industrial policy. While carrots promote the supply and demand of cleantech, they do not do enough to discourage fossil fuel use and are unlikely to meaningfully erode the strength of the fossil fuel coalition. Cleantech uptake also varies by sector: subsidies lead to greater penetration of electric vehicles than carbon pricing, though less so for solar and wind, which are increasingly competitive with electricity generated from fossil fuels.
¿Cambiará alguna vez la situación? ¿Haremos las reformas necesarias en nuestro marco de ayudas? ¿O nos seguiremos gastando como podamos los fondos europeos, usando todas las estratagemas necesarias para extenderlos todo lo posible, sin que realmente consigamos que generen los beneficios que necesitamos en términos de innovación o descarbonización? Y eso por no hablar de cuando se nos acaben esos fondos...

miércoles, 7 de enero de 2026

Podcasts sobre educación e innovación

 Steve Levitt se despide su podcast con una entrevista bastante personal con Dubner, pero con una parte verdaderamente interesante, en la que habla de su enfoque sobre educación, centrado absolutamente en la motivación del estudiante. Me ha gustado especialmente esa parte en la que habla de "just-in-time learning" vs "just-in-case learning". Hace ya muchos años, cuando estuve hablando con profesores de EEUU sobre las diferencias entre los estudiantes estadounidenses y los españoles, me hablaban justo de esto: los ingenieros españoles aprendemos muchas cosas de mates abstractas por si acaso, o para "formarnos el carácter" (sic). Los de allá, en cambio, tenían la motivación para aprender cuando lo necesitaban. 

Quizá por eso los de allá tienen más espíritu emprendedor, y más capacidad de innovación, algo de lo que hablan también Laurent Ségalen y Alex Wolfe, y que a su vez me hace pensar en que cómo vamos a desarrollar una economía innovadora aquí con una regulación casi totalmente basada en subvenciones y ayudas...(que además no necesariamente nos ayudará a descarbonizar)


lunes, 5 de enero de 2026

Las universidades suizas, en guerra con Nature

 La verdad es que es divertido ver cómo es precisamente uno de los países más ricos el que tiene que levantarse en contra de las editoriales científicas. Pero es que la cosa ya llevaba mucho tiempo clamando al cielo: como he dicho ya muchas veces aquí, un modelo basado en el trabajo gratuito de revisores, y en las suscripciones estratosféricas, no puede más que dejar mucho dinero, pero no necesariamente calidad.

Y el movimiento Open Access no ha hecho más que aumentar los problemas. Un movimiento, por cierto, muchas veces estimulado inconscientemente por universidades o instituciones como el Gobierno español o la Comisión Europea, cuando permiten usar fondos para pagar por artículos Open Access, sin recordar que basta poner el preprint en un repositorio público para dar acceso al trabajo en cuestión. 

Ojalá que el movimiento iniciado por los suizos logre comenzar a cambiar las cosas. Por ahora, me conformaría con que dejáramos de financiar el chiringuito del Open Access...

Feliz noche de Reyes! 

viernes, 2 de enero de 2026

Un par de podcasts y un reto: energía y clima en la India; IA; y cómo salir de la dinámica de la escasez

¡Feliz año 2026! 

 Para este viernes semifestivo, un par de podcasts interesantes:

- La entrevista de Hannah Ritchie con Rahul Tongia: aparte de ponernos al día de la situación energético-climática en India, presenta con mucho realismo y sentido común la perspectiva del subcontinente ante los compromisos climáticos. Para los que no estamos en el día a día de las negociaciones internacionales, muy útil.

-  Y la conversación de Tyler Cowen con Alison Gopnik: el comienzo es interesante, pero cuando me gusta más es cuando Gopnik planta cara a Cowen acerca de la inteligencia artificial, un tema en el que Cowen siempre me ha parecido excesivamente crédulo...

Y, aunque no parezca de inicio demasiado optimista, el reto que nos plantea Jorge Galindo para salir de las dinámicas populistas, tampoco un mal objetivo para este año y para los que vienen. Una fuente de inspiración puede ser el nuevo libro de Dani Rodrik.