Estos tiempos que nos están tocando vivir nos recuerdan lo importante que es saber tomar decisiones en un contexto de incertidumbre. Por ejemplo, Mario Castro et al nos demuestran en este paper reciente cómo es imposible predecir ni el pico ni el final de la pandemia, porque las dinámicas de crecimiento exponencial son inherentemente impredecibles, por muy complejo que sea el modelo que utilicemos. Algo similar podríamos decir de muchos fenómenos que están teniendo lugar estos días, como la caída de los precios del petróleo, que se podría predecir hasta un cierto grado con un análisis fundamental, pero que siempre se complica por la casuística del comportamiento humano.
¿Y entonces, si todo es incierto, significa esto que no podemos decidir, o que cualquier decisión que tomemos va a ser mala? ¿Significa que, por ejemplo, todos los gobiernos lo harán igual de mal, porque al fin y al cabo nadie tiene ni idea de lo que puede pasar? Pues no. Lo que significa, evidentemente, es que tomar decisiones va a ser más complicado. Pero hacerlo bien siempre será recomendable, porque, si realmente nos aplicamos podremos, por un lado, entender mejor el proceso sobre el que tomamos decisiones, sus causas y consecuencias (y eso siempre es bueno); y por otro lado, tendremos muchas más posibilidades de acertar con nuestra decisión (porque, como bien dice Mario en su paper, esto va de probabilidades y posibilidades, no de certidumbres).
Eso sí, en esto siempre hay que tener en cuenta dos cuestiones fundamentales:
- Primero, que que la calidad de la decisión en un contexto de incertidumbre no se
puede evaluar por sus resultados. Es decir, una decisión no es buena o
mala porque haya acertado en predecir las consecuencias (algo que, como
digo arriba, es imposible). Una decisión será buena si ha aumentado las
posibilidades de acertar, y si se ha elegido con un proceso lo más formal, sólido y coherente posible.
- Segundo, que en estas condiciones, más que acertar, lo interesante es buscar que la decisión sea suficientemente robusta, es decir, que, ocurra lo que ocurra, el resultado siga siendo razonablemente bueno (o no
catastrófico) aunque no sea lo mejor. Por ejemplo, ante un día en el que puede que llueva, llevar un paraguas pequeño seguramente sea una decisión robusta...y no lo serán ni ir a cuerpo gentil (porque si llueve nos calamos), ni ponernos dos chubasqueros (porque si no llueve morimos de un soponcio).
Claro, para que los que no toman la decisión entiendan si era buena o no, hay que explicar el proceso seguido con transparencia, no comunicarlo como si fuera un dogma de fe. Y evidentemente, también hace falta, en el caso de los gobiernos, tomar decisiones pensando en el bien común, y no en el tacticismo político o en la ideología...pero eso parece ya una batalla perdida en algunos sitios.
jueves, 30 de abril de 2020
miércoles, 29 de abril de 2020
Más sobre el uso del estímulo financiero: las renovables no son lo único
Estos días ha continuado la conversación sobre cómo utilizar el estímulo financiero asignado a la recuperación de la economía. Yo ya dí mi opinión sobre esto la semana pasada, pero en los últimos días, hablando con periodistas y conocidos, he seguido refinando un poco más mi posición, o al menos, siendo capaz de resumirla mejor. Así que ahí va:
- Creo que las inversiones necesarias para la transición hacia una economía más sostenible, como las apuntadas en el PNIEC o la estrategia de largo plazo de España o de Europa, son un buen mapa de navegación para utilizar los fondos de reconstrucción. Estos fondos vendrán muy bien para financiar aquellas actividades en las que será más difícil que haya financiación privada, o para las que hubiera costado reunir financiación.
- Pero también creo que no necesariamente deben ser las únicas actividades financiadas por estos fondos. Puede haber otros sectores donde también convenga invertir para recuperar empleo, y estimular el desarrollo. Eso sí, lo que no puede ser es que las inversiones en esos sectores sean incompatibles con la transición energética y la lucha contra el cambio climático. No tiene ningún sentido invertir en actividades intensivas en energía, o que requieran más transporte basado en fósiles, por ejemplo. Pero sí puede tener mucho sentido invertir en biotecnología, o en conocimiento (innovación, investigación de alto nivel, universidades de prestigio, formación profesional de calidad...). O luchar contra la pobreza extrema (algo que además no requiere mucho dinero). Todas ellas pueden contribuir a la sostenibilidad (entendida como la entendemos nosotros, en sentido amplio) igual o más que las inversiones en renovables, por ejemplo.
- Por tanto, esta insistencia (o, en algunos casos, este arrimar el ascua a su sardina) en pedir que todos los fondos vayan con carácter prioritario a las renovables (curiosamente se habla mucho menos de eficiencia energética) me parece peligrosa y potencialmente contraproducente. Igual que lo de exigir que los fondos vayan destinados a aumentar la velocidad de la transición, como parece pedir la carta de la Alianza para la Recuperación Verde. De nuevo, no necesariamente serán el mejor uso de los fondos, en términos de sostenibilidad bien entendida.
David Roberts ha hecho una propuesta que ilustra muy bien esta discusión: hacer eléctricos todos los camiones de reparto de correos en USA. Esto, que puede parecer una chorrada, tiene sentido en sus circunstancias: los camiones que tienen ahora hay que cambiarlos. Por tanto, es perfectamente razonable, incluso aunque fueran más caros en términos de coste total de uso (que tampoco), gastarse un poco más en la inversión en camiones eléctricos, porque esta mayor inversión es precisamente lo que genera empleo. Y además resulta en menos emisiones. Un perfecto ejemplo de win-win ¿Estaría igual de acuerdo con él si los camiones actuales fueran casi nuevos? Pues seguramente no, porque sería muy fácil encontrar medidas mucho más rentables en todos los aspectos.
En fin, seguro que con esto seguiré perdiendo "amigos" en el sector renovable...pero ya se sabe que quien bien te quiere te hará llorar :)
- Creo que las inversiones necesarias para la transición hacia una economía más sostenible, como las apuntadas en el PNIEC o la estrategia de largo plazo de España o de Europa, son un buen mapa de navegación para utilizar los fondos de reconstrucción. Estos fondos vendrán muy bien para financiar aquellas actividades en las que será más difícil que haya financiación privada, o para las que hubiera costado reunir financiación.
- Pero también creo que no necesariamente deben ser las únicas actividades financiadas por estos fondos. Puede haber otros sectores donde también convenga invertir para recuperar empleo, y estimular el desarrollo. Eso sí, lo que no puede ser es que las inversiones en esos sectores sean incompatibles con la transición energética y la lucha contra el cambio climático. No tiene ningún sentido invertir en actividades intensivas en energía, o que requieran más transporte basado en fósiles, por ejemplo. Pero sí puede tener mucho sentido invertir en biotecnología, o en conocimiento (innovación, investigación de alto nivel, universidades de prestigio, formación profesional de calidad...). O luchar contra la pobreza extrema (algo que además no requiere mucho dinero). Todas ellas pueden contribuir a la sostenibilidad (entendida como la entendemos nosotros, en sentido amplio) igual o más que las inversiones en renovables, por ejemplo.
- Por tanto, esta insistencia (o, en algunos casos, este arrimar el ascua a su sardina) en pedir que todos los fondos vayan con carácter prioritario a las renovables (curiosamente se habla mucho menos de eficiencia energética) me parece peligrosa y potencialmente contraproducente. Igual que lo de exigir que los fondos vayan destinados a aumentar la velocidad de la transición, como parece pedir la carta de la Alianza para la Recuperación Verde. De nuevo, no necesariamente serán el mejor uso de los fondos, en términos de sostenibilidad bien entendida.
David Roberts ha hecho una propuesta que ilustra muy bien esta discusión: hacer eléctricos todos los camiones de reparto de correos en USA. Esto, que puede parecer una chorrada, tiene sentido en sus circunstancias: los camiones que tienen ahora hay que cambiarlos. Por tanto, es perfectamente razonable, incluso aunque fueran más caros en términos de coste total de uso (que tampoco), gastarse un poco más en la inversión en camiones eléctricos, porque esta mayor inversión es precisamente lo que genera empleo. Y además resulta en menos emisiones. Un perfecto ejemplo de win-win ¿Estaría igual de acuerdo con él si los camiones actuales fueran casi nuevos? Pues seguramente no, porque sería muy fácil encontrar medidas mucho más rentables en todos los aspectos.
En fin, seguro que con esto seguiré perdiendo "amigos" en el sector renovable...pero ya se sabe que quien bien te quiere te hará llorar :)
martes, 28 de abril de 2020
Los efectos del cambio de hora en la demanda eléctrica en España
Al fin, un estudio profundo y riguroso sobre los efectos del cambio de hora en el consumo de electricidad en España. Sus conclusiones principales:
- Que los efectos son muy poco relevantes: cambios entre 0,1 y 0,4% del consumo anual. Espero que al menos con esto ya las noticias dejen de contarnos el rollo habitual de ese ahorro del 3-5% estimado no se sabe cómo.
- Que, desde el punto de vista del consumo eléctrico, lo que más energía ahorra es pasar a un horario de verano permanente (UTC+2).
- Una, porque sólo mira electricidad y también, como sabemos, puede haber un efecto sobre el consumo de calefacción, que también puede ser asimétrico. Igual que el efecto sobre el consumo de electricidad de un atardecer más tardío es mayor que el del amanecer, también puede ser que el efecto de la necesidad de calefacción sea mayor por la mañana que por la tarde. Esto podría cambiar los resultados en la dirección opuesta.
- Dos, que no tengo nada claro cómo tiene en cuenta el posible cambio de comportamientos: si la gente cambia su horario al cambiar la luz solar (por ejemplo, cenando antes), puede ser que los resultados no se mantengan. Sería interesante ver en qué medida podría afectar esto.
lunes, 27 de abril de 2020
Máscaras para reducir las emisiones de metano de la ganadería
Una idea curiosa para reducir el metano emitido por las vacas: capturarlo cuando sale por la nariz y convertirlo en CO2. Habrá que seguir el desarrollo...
viernes, 24 de abril de 2020
Una visión pesimista del coche eléctrico, y sus problemas
No estoy de acuerdo con sus conclusiones, pero resultan interesantes las cuentas de Schalk Cloete sobre el coche eléctrico en California y Noruega. Resultan interesantes porque sitúan bien en contexto el valor de los subsidios públicos en estos países. Ya sabíamos que eran elevados, pero, yo al menos, no pensaba que lo fueran tanto en Noruega, incluso sin contar cosas que suma Cloete y que no están nada claras (como los impuestos a las gasolinas, que no se pueden quitar sin comparar con el impuesto a la electricidad)
Y por supuesto, en lo que sí estoy de acuerdo en que, actualmente, los subsidios al coche eléctrico, ni son rentables socialmente, ni son justos, porque se van predominantemente a las rentas más altas. De hecho, siempre me ha parecido difícil de entender el caso noruego, por su falta de equidad en una sociedad aparentemente tan igualitaria como la escandinava...Es muy llamativo lo de que la mitad de los coches eléctricos en Noruega sean coches de lujo...aunque por otra parte entendible por cómo se estructuran los incentivos.
Ahora bien, como decía antes, no estoy de acuerdo en sus conclusión principal: que para lograr cuotas de mercado como en Noruega habrá que subsidiar continuamente a niveles similares.
- Primero, porque los vehículos eléctricos que se venden actualemnte son en general muy caros (independientemente del coste de la batería). Si ese coste cero de la batería o negativo estuviera disponible para un utilitario o coche familiar mediano (algo que no pasa en California o en Noruega), las ventas se dispararían. Las ventas son bajas porque ese segmento de vehículos tiene ventas bajas, como ilustra bien Cloete al compararlo con vehículos de alta gama.
- Y precisamente por esa razón, no creo, como el dice, que los costes de las baterías deban bajar hasta límites infactibles. De hecho, en algún estudio nuestro hemos encontrado que el punto de equilibrio (en ausencia de impuestos) podría estar sobre los 100€/kWh.
- Cuando se llegue a ese punto, ¿qué impedirá que, como en cualquier curva en S de penetración tecnológica, exploten las ventas de eléctricos? La recarga, citado por algunos como un elemento crítico, a mí no me lo parece tanto: las estaciones de recarga surgirán como setas una vez que aumente la cuota.
Por supuesto, independientemente de esto, cabe cuestionarse si la matriculación obligatoria de vehículos eléctricos que está teniendo lugar como consecuencia de la normativa europea de emisiones de los coches nuevos es socialmente rentable...aunque en este caso creo que es un incentivo claro para que los fabricantes se pongan las pilas para reducir las emisiones de los vehículos convenicionales, o los costes de los vehículos eléctricos. Y esto es una cosa distinta que el subsidio noruego o californiano...
Y por supuesto, en lo que sí estoy de acuerdo en que, actualmente, los subsidios al coche eléctrico, ni son rentables socialmente, ni son justos, porque se van predominantemente a las rentas más altas. De hecho, siempre me ha parecido difícil de entender el caso noruego, por su falta de equidad en una sociedad aparentemente tan igualitaria como la escandinava...Es muy llamativo lo de que la mitad de los coches eléctricos en Noruega sean coches de lujo...aunque por otra parte entendible por cómo se estructuran los incentivos.
Ahora bien, como decía antes, no estoy de acuerdo en sus conclusión principal: que para lograr cuotas de mercado como en Noruega habrá que subsidiar continuamente a niveles similares.
- Primero, porque los vehículos eléctricos que se venden actualemnte son en general muy caros (independientemente del coste de la batería). Si ese coste cero de la batería o negativo estuviera disponible para un utilitario o coche familiar mediano (algo que no pasa en California o en Noruega), las ventas se dispararían. Las ventas son bajas porque ese segmento de vehículos tiene ventas bajas, como ilustra bien Cloete al compararlo con vehículos de alta gama.
- Y precisamente por esa razón, no creo, como el dice, que los costes de las baterías deban bajar hasta límites infactibles. De hecho, en algún estudio nuestro hemos encontrado que el punto de equilibrio (en ausencia de impuestos) podría estar sobre los 100€/kWh.
- Cuando se llegue a ese punto, ¿qué impedirá que, como en cualquier curva en S de penetración tecnológica, exploten las ventas de eléctricos? La recarga, citado por algunos como un elemento crítico, a mí no me lo parece tanto: las estaciones de recarga surgirán como setas una vez que aumente la cuota.
Por supuesto, independientemente de esto, cabe cuestionarse si la matriculación obligatoria de vehículos eléctricos que está teniendo lugar como consecuencia de la normativa europea de emisiones de los coches nuevos es socialmente rentable...aunque en este caso creo que es un incentivo claro para que los fabricantes se pongan las pilas para reducir las emisiones de los vehículos convenicionales, o los costes de los vehículos eléctricos. Y esto es una cosa distinta que el subsidio noruego o californiano...
jueves, 23 de abril de 2020
Feliz día de la Tierra (con retraso)
Sí, ya sé que era ayer, pero esto da para lo que da...:)
En todo caso, para celebrarlo, enlaces varios (muchos de ellos sacados de El País) para disfrutar de paseos virtuales:
- Una expedición a un volcán activo
- Ordesa y Monte Perdido
- La cueva Son Doong, en Vietnam, en 360º
- Viaje a la Patagonia
- La calzada de los gigantes, en Irlanda
- Los acantilados de Moher, también en Irlanda
- Auroras boreales en Abisko
- Y un paseo virtual por Acadia (que no me funciona en alta resolución)
Y para los que tengáis Mac, este salvapantallas es fantástico.
En todo caso, para celebrarlo, enlaces varios (muchos de ellos sacados de El País) para disfrutar de paseos virtuales:
- Una expedición a un volcán activo
- Ordesa y Monte Perdido
- La cueva Son Doong, en Vietnam, en 360º
- Viaje a la Patagonia
- La calzada de los gigantes, en Irlanda
- Los acantilados de Moher, también en Irlanda
- Auroras boreales en Abisko
- Y un paseo virtual por Acadia (que no me funciona en alta resolución)
Y para los que tengáis Mac, este salvapantallas es fantástico.
miércoles, 22 de abril de 2020
¿Podemos aprovechar la crisis del COVID-19 para avanzar a una economía más sostenible?
Mi entrada de hoy en el blog de Economics.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)