viernes, 31 de mayo de 2019

Cambios en la forma de impartir economía en Harvard?

Dylan Matthews nos cuenta con gran entusiasmo cómo opina él que se va a transformar la enseñanza de la economía en Harvard. A mí por supuesto me parece muy bien innovar, y probar con otras formas de enseñar economía. Sobre todo, si huyen un poco de la ortodoxia neoclásica excesivamente limitada. Y si enseñan a cuestionar críticamente las grandes teorías, y a poner en valor el análisis empírico que es necesario para demostrarlas.

Pero, sinceramente, no me convence el enfoque exclusivamente basado en la aproximación empírica. Primero, porque se trata de aprender economía, no econometría o estadística. Segundo, porque los datos son flexibles, y muchas veces sólo muestran lo que el autor quiere (aunque con Raj Chetty creo que puede haber confianza, como bien se dice en el artículo, no necesariamente con otros). No creo que haga falta recordar que el conocimiento no es neutro...ni los datos tampoco. Tercero, porque el enfoque inductivo, que en el fondo es el que parece querer promoverse, requiere una cierta base para poder construir un edificio sólido a partir de él.

Así, yo estoy más de acuerdo con Russ Roberts, al que Matthews deja regular (un error, en mi opinión, porque Roberts es de los tipos más listos y sensatos que hay por ahí, como es fácil de ver si uno escucha su podcast, o mejor aún, esta conversación con Tyler). Ni siquiera Tyler Cowen, si se lee bien, es tan favorable como nos quiere hacer entender Matthews, más allá de por la experimentación. Creo que es una aproximación mucho mejor, como ya he dicho alguna vez, la de CORE: un edificio teórico, pero suficientemente flexible y crítico como para acomodar la realidad y no la fantasía del "homo economicus" y de los mercados por encima de todo.

Este Econ1152 no es un sustituto de Econ10. Es, como se indica en el artículo, un conocimiento adicional: enseña a los alumnos las herramientas disponibles para analizar los datos. Aunque ni siquiera serán capaces de utilizarlas al nivel de sofisticación requerido por los estudios de Chetty, Krueger, o Angrist. Es un curso de econometría aplicada (y seguramente básica). Claramente, no es la respuesta a los problemas de Econ10.

ADD: Mankiw se defiende (de cierta manera).

ADD2: Muy relacionado con esto, Russ Roberts (citado antes) entrevista a Mary Hirschfield sobre un elemento fundamental para algunos (aunque, en mi opinión, no sólo no necesario, sino contraproducente) como es lo de las "necesidades ilimitadas" de la definición de economía.  Lo crítico para que exista un problema económico es la escasez de los recursos, que es la que genera que siempre haya coste de oportunidad. Y esto siempre existe, incluso en el caso de Hirschfield, que parece argumentar que ella ya tiene la vida resuelta y por tanto no tiene conflictos. Claro que los tiene, porque el tiempo sí está limitado (al menos por ahora).

jueves, 30 de mayo de 2019

Cómo se abarató la energía solar

Un nuevo libro de Greg Nemet que promete ser muy, muy interesante. No sólo por la historia que cuenta (y que resume en la web), sino por las lecciones que se pueden aprender para otras tecnologías. Greg nos visitó en 2016 y demostró que además es un tipo muy majo.

martes, 28 de mayo de 2019

¿Y si convertimos el metano en CO2?

Esto es lo que proponen estos investigadores...y la cosa tiene su gracia: la reacción es positiva en términos energéticos, y también reduce el calentamiento (porque, aunque se produce más CO2, reducimos forzamiento radiativo).

lunes, 27 de mayo de 2019

¿Existe la libre voluntad?¿Y la razón humana?

Un tema apasionante en mi opinión, y al fin y al cabo, en la base de la teoría de la decisión. ¿Tenemos libre voluntad, o estamos programados directa o indirectamente (como defiende Harari por ejemplo)? En esta entrevista Christian List ofrece algunas respuestas defendiendo la libre voluntad...aunque a mí no me parecen particularmente convincentes. Habrá que seguir buscando...porque mi lado científico me lleva más a pensar que los deterministas parecen tener las de ganar...pero mi lado humanista se entristece y busca algún hueco...entre otras cosas para que tenga sentido seguir trabajando en teoría de la decisión :).

Relacionado, este otro artículo sobre qué es la razón, también interesante. Y también este libro, que estoy comenzando ahora, y que tiene bastante buena pinta.

ADD: Muy interesantes como siempre los comentarios de Vintage Rocker, que tienen mucho más valor que la entrada original.

ADD II: Ya terminé el libro de Horgan, y la verdad es que es una lectura muy amena, e interesante. Creo que refleja bien la diversidad de un campo como este, y la dificultad intrínseca de llegar a alguna conclusión más sólida. Además, por supuesto, del valor humano de las historias personales en las que basa el libro. Eso sí, no estoy demasiado de acuerdo con él en su conclusión. En mi modesta opinión, concluir que la dificultad de llegar a descubrir cómo funcionamos es insuperable, y que eso lleva a que cada cual puede pensar lo que le dé la gana creo que es bastante poco científico, la verdad. El que algo sea tan difícil de entender no quiere decir que existan verdades múltiples: lo más probable es que haya sólo una verdad (aunque quizá con distintas formas de explicarla), al menos en este universo, otra cosa es que no seamos capaces de alcanzarla. Si hubieramos aplicado esa misma regla a muchos otros avances científicos mal nos hubiera ido...y de hecho mal nos va, como con la gente que prefiere creer en chamanes que en soluciones probadas para curar la diarrea (como nos cuentan Banerjee y Duflo en Poor Economics).

Por supuesto, mientras que no encontramos la respuesta correcta, cada cual puede creer la historia que le parezca más apropiada, y seguirla siempre que no haga daño a los demás...pero eso no puede ser nunca ni el fin de este proceso ni algo que nos deje tranquilos.

viernes, 24 de mayo de 2019

The book of humans, de Adam Rutherford

Adam Rutherford es el co-host de un buen podcast de la BBC (junto con Hannah Fry), así que, cuando vi que había publicado un libro sobre un tema interesante como es lo que nos hace humanos, lo pedí.

Desgraciadamente, el libro me ha decepcionado bastante. No es que la lectura sea del todo desagradable: el tipo es divertido, y aunque no cuenta nada nuevo, lo hace de una forma amena. Básicamente nos cuenta, a través de distintos casos o experimentos, cómo compartimos algunos elementos de nuestra naturaleza (fundamentalmente el uso de herramientas y el sexo) con otras especies animales; y sobre cómo el lenguaje es lo que nos hace diferentes. Pero tiene, para mi gusto, dos grandes problemas:

El primero es que el libro no tiene mucha lógica interna, ni estructura. Y eso a mí he de reconocer que no me gusta nada. Rutherford salta de un párrafo a otro, de una anécdota a otra, sin mucha conexión, sin conectar las cosas. No hay forma de saber dónde va y qué es lo que quiere contarnos.

Y esto tiene que ver con el segundo problema: Más allá de contarnos estas historias divertidas, pierde una gran oportunidad, como es la de formular alguna hipótesis interesante, de ir más allá y conectar todo esto. Su análisis crítico se limita a decir que no podemos ir más allá de lo que nos dicen los experimentos. Pero esto es precisamente lo que haría un libro así interesante para mí, el ir algo más allá y plantear una teoría sobre lo que nos hace verdaderamente humanos, sobre lo que nos diferencia y lo que no, y si es una cuestión de grados o si es una cuestión absoluta. Todo lo contrario de lo que hace Godfrey-Smith, por ejemplo.

Resumen: si quieres leer historias divertidas sobre el mundo animal, adelante. Si buscas algo más, nada recomendable.

jueves, 23 de mayo de 2019

Manifiesto por la sostenibilidad: Queremos

Un manifiesto por la sostenibilidad, la economía baja en carbono y circular, que hemos firmado algunos a iniciativa de Ecodes. Aunque siempre se pueden matizar algunas cosas y ampliar otras (como el papel de las empresas), creo que es difícil estar en desacuerdo:

Queremos una sociedad comprometida con la sostenibilidad que aborde de forma colectiva, ambiciosa y eficiente los retos inmediatos de transitar hacia una economía baja en carbono y circular.

Queremos Administraciones Públicas (Supranacionales, Nacionales, Comunidades Autónomas y Municipios) líderes en la fijación de objetivos medioambientales, facilitadoras con el ejercicio de su poder normativo, y ejemplarizantes, practicando ellas mismas las normas que aprueban.

Queremos Administraciones Públicas que gestionen bien los recursos propios, principalmente su capital humano, eficientes en la aprobación y ejecución en plazo de los presupuestos y de las leyes, sin dilaciones electoralistas.

Queremos Administraciones Públicas innovadoras y creativas en el desarrollo de mecanismos que coordinen y motiven a las empresas españolas hacia un modelo de negocio alineado con los estándares de la economía baja en carbono y circular.

Queremos Administraciones Públicas abiertas a la cooperación con la sociedad civil, que interioricen y practiquen las directrices del Objetivo de Desarrollo Sostenible 17,que vincula la consecución del resto de Objetivos a la colaboración coordinada de todas las instituciones y entidades

Queremos Administraciones Públicas diligentes en los tramitación de leyes y reglamentos, sanciones, permisos y licencias, sensible a los daños que ocasionan los retrasos y las disfunciones administrativas.

Queremos una Ciudadanía que interiorice los valores de la sostenibilidad y los incorpore a las decisiones de compra, consumo, trabajo e inversión.

Queremos una Comunidad Científica independiente que priorice la sostenibilidad entre sus temas de investigación y difunda los resultados con pedagogía.

Queremos unas ONGs informadas e informantes de las posibilidades de elección que presenta una sociedad en tránsito, y de los costes y beneficios de las diferentes alternativas que se plantean. Coherentes en la crítica social y en la autocrítica a sus propias actuaciones.

Queremos Medios de Comunicación que promuevan y encaucen debates constructivos sobre el cambio económico, social y medioambiental que plantea el tránsito hacia la economía baja en carbono y circular.

Que difundan las buenas prácticas y, en suma, generen esperanza en el cambio.

Los abajo firmantes, personas vinculadas al mundo de las empresas que ponen en el mercado bienes y servicios más sostenibles, rubricamos este documento a título personal, y queremos también que las empresas interioricen los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y el Acuerdo de París como una tarea propia.