Mucho campus de excelencia y algo de dinero, pero mientras no cambien cosas más importantes en la universidad española, lo de la excelencia mejor lo vamos reservando sólo para dos o tres realmente. Hoy Pablo Salvador Coderch escribe
sobre la necesidad de atreverse, basado en las recomendaciones de este
informe encargado por el Ministerio. Lo malo es que, como muchas otras reformas, me temo que nuestros políticos no se atreverán a hincarle el diente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario